Friday, December 14, 2012

LA IGLESIA EN CUBA DEBE DAR TESTIMONIO DE ESPERANZA


Entrevista al P. Jorge Cela SJ.


LA IGLESIA EN CUBA DEBE DAR TESTIMONIO DE ESPERANZA1

Por LENIER GONZÁLEZ MEDEROS



Durante un reciente viaje a la República Dominicana tuve el privilegio de visitar el Centro Bonó, magnífico espacio de reflexión política y acción ciudadana enclavado en un populoso barrio de Santo Domingo. Gestionado por los padres jesuitas, el Centro constituye un espacio de convergencia de la sociedad civil dominicana en pos de ensanchar la participación de los sectores sociales más desfavorecidos en ese país caribeño. Entre los fundadores de esta relevante iniciativa eclesial se encuentra uno de los sacerdotes jesuitas más respetados de Cuba: el padre Jorge Cela.
La historia personal de este cubano excepcional está íntimamente vinculada a la suerte que corrió la Compañía de Jesús en Cuba tras el triunfo revolucionario de 1959. El padre Cela ha sido coordinador del proyecto Fe y Alegría, la inmensa red trasnacional de educación popular de los jesuitas, que cuenta actualmente con más de un millón de estudiantes y 70.000 voluntarios en todo el mundo. Por su trabajo -dentro y fuera de Cuba- este hombre de hablar pausado y refinada inteligencia, ha sabido ganarse el respeto y la admiración de la Iglesia que peregrina en esta Isla: de sus Obispos, sacerdotes y laicos.
Con dolor hemos recibido la noticia de su nombramiento como presidente de la Conferencia de Provinciales Jesuitas para América Latina, hecho que lo llevará a abandonar nuestra patria rumbo a Río de Janeiro, Brasil. Comparto con los lectores de Espacio Laical esta entrevista realizada en su oficina de la Iglesia de Reina, interrumpida por infinitas llamadas telefónicas. El padre Cela ha asumido su nuevo nombramiento con la disciplina y el estoicismo que suelen tener los hijos de San Ignacio de Loyola, los mismos sentimientos que los han llevado a evangelizar en Asia, a vivir con las tribus del Amazonas y a comprometerse con el dolor de los más olvidados en cualquier confín de la Tierra.


Padre, le propongo hacer un acto de rescate de la memoria histórica. Me gustaría que me hablase de los sacerdotes jesuitas
cubanos de República Dominicana. ¿Cuál es la historia de este grupo de cubanos?


Lo que se llamó la “misión dominicana” salió de Cuba por los años 30. Por una petición de República Dominicana se enviaron los primeros jesuitas allá. Ellos comienzan trabajando en la frontera norte con Haití. Algunos de este grupo eran cubanos, otros trabajaban en Cuba pero eran españoles. Así que hay una relación muy vieja. Con el tiempo se crea primero la Vice-Provincia Antillense, que incluía ambos países. Después se extendió a Puerto Rico. Los tres países de habla hispana del Caribe formábamos una Vice-Provincia que dependía de una Provincia jesuita española. Con el tiempo, se constituye en Vice-Provincia independiente. Ya el Caribe tenía la Vice-Provincia Antillense , que después de convirtió en Provincia. Fue un proceso que produjo una relación muy cercana Había jesuitas que iban desde Cuba a República Dominicana. En el año 1961 en Cuba se da la intervención de los colegios. Algunos jesuitas quedan sin trabajo. Otros jesuitas son. Se dificulta para algunos la posibilidad de volver al país. Poco a poco esos jesuitas que quedan fuera de Cuba se van concentrando en lo que era parte de la Vice-Provincia (República Dominicana y Puerto Rico). También algunos van a otros países de América Latina y del Norte, pero sobre todo a República Dominicana y Puerto Rico.
Desde ese momento una gran cantidad de jesuitas cubanos se queda en Dominicana. Como la entrada a Cuba se dificultaba, los jesuitas jóvenes cubanos que en el extranjero iban terminando su formación, al no poder volver iban generalmente a República Dominicana. Así fue aumentando el número de los jesuitas, entre los cuales estoy yo, que terminamos trabajando en territorio dominicano.


¿Por cuántos años?


Estuve 45 años en República Dominicana. Muchos jesuitas han estado prácticamente toda su vida ahí. Algunos de ellos hemos logrado volver a Cuba, otros se han quedado trabajando allá.


¿Cómo condiciona este elemento “diaspórico” su visión sobre Cuba y sobre la Iglesia que aquí peregrina?


Yo diría que este sentido de misión exterior es muy propio de la Compañía de Jesús. Desde el momento de la fundación de la Compañía , ya uno de los fundadores, Francisco Javier, sale hacia la India , después pasa a Japón y allí muere cuando se preparaba para entrar en China. Es decir, que desde el primer momento esa actitud misionera de ir a otros países, de universalidad, es muy propio de la Compañía. Los jesuitas se movían, sobre todo por Europa, pero pronto empezaron a extenderse por Asia, por América Latina, por África,
por América del Norte.
Es muy propio también en la historia de la Compañía el que esa misión exterior tenga la característica de una inculturación muy fuerte. Hace unos años celebramos el centenario del padre Mateo Ricci. Fue un gran jesuita, misionero en China, que logró meterse de tal manera en la cultura china que se convirtió en un intelectual importante dentro de esa cultura. De forma que tuvimos incluso problemas en la Iglesia: la famosa discusión sobre los ritos chinos y malabares, por los intentos de inculturar la liturgia con las costumbres de los países donde estábamos. En América Latina es muy famoso todo lo que hay escrito sobre las culturas y las lenguas indígenas, muchas de las cuales fueron recuperadas para la historia por la labor de algunos jesuitas. Concretamente, las famosas reducciones que se fundaron en Paraguay, Argentina, Brasil, Bolivia, Perú. Esas reducciones le causaron a la Compañía hasta la expulsión de los reinos de España y Portugal y, finalmente, la supresión de la Orden durante muchos años por intentar conseguir la autonomía de los indígenas; por crear comunidades donde los indígenas tenían su gobierno propio y eran autónomos. De forma que siempre fue una actitud, en el estilo de misión de la Compañía , la inculturación, el tratar de penetrar en la cultura donde se trabajaba y hacerse parte de esa cultura.
En ese sentido, la actividad misionera siempre nos dio una visión más universal. El saber colocar los problemas dentro de una perspectiva más universal -cosa que yo siento que es muy apropiada para el mundo de hoy, cuando hablamos de globalización- nos ayuda a situarnos en esta aldea global de la que hablan los comunicadores, situarnos en esa perspectiva mucho más amplia, pero desde la cultura y los intereses locales. Incluso diría que esta experiencia dominicana nos aportó la capacidad de situar en una perspectiva mucho más amplia la realidad de Cuba. El interés fue más bien meterse en la cultura nueva, en la que nos hallábamos, pero eso aportó una riqueza nueva, aportó una visión mucho más amplia y una capacidad de mirar los problemas desde una perspectiva más abarcadora.
Creo que el aporte está ahí. Muchos jesuitas cubanos fueron a República Dominicana y contribuyeron notablemente a la cultura y la vida de ese país. No tanto a la cultura cubana, sino a la cultura dominicana. Creo que el aporte a Cuba consiste en haber tenido nosotros esa capacidad de relacionarnos con el mundo, de ampliar la mirada, y de colaborar luego, con una visión mucho más amplia, con la Isla.


Pudiera hablarnos de casos específicos, de jesuitas que hayan realizado aportes a la sociedad dominicana.


Podríamos hablar, por ejemplo, del padre José Luis Alemán, S.J., un economista que ha sido muy importante en todo el proceso de desarrollo económico de la República Dominicana , que ha sido muy grande en estos últimos años. Él fue formador, en la Facultad de Economía de la Universidad Católica Madre Maestra, de muchos de los economistas actuales de la República Dominicana. Podemos hablar del padre Julio Cicero, un mexicano que por la relación que existía entre la península de Yucatán y Cuba, vino a estudiar al Colegio de Belén, y se quedó para entrar en la Compañía de Jesús. Fue un gran biólogo y falleció hace unos días, pero ha sido reconocido en República Dominicana con el premio Nacional a la Ciencia.


Padre, ¿qué lo motivó a coordinar la encuesta realizada entre los años 1998 y 2000 en todas las comunidades católicas del país? ¿Cuáles fueron los resultados más significativos de la misma? Siendo usted un conocedor de la vida de la Iglesia en América Latina, ¿cuáles fueron sus mayores impresiones?


La encuesta surge por una petición de los Obispos cubanos. En Cuba la Agrupación Católica Universitaria había hecho en los años 50 una encuesta sobre la religiosidad cubana, se había estudiado esa perspectiva a finales de los años 50. Desde entonces no existía ningún estudio empírico de la Iglesia , y los Obispos cubanos empiezan a interesarse, desde el momento en que se comienza a desarrollar el primer Plan Pastoral de la Iglesia en Cuba, en estudiar cuál es la realidad de la Iglesia. Una realidad que ha cambiado mucho en estos 50 años de socialismo. Querían obtener un conocimiento más científico de la Iglesia. Le pidieron a la Compañía de Jesús su colaboración. En ese momento yo dirigía en Santo Domingo el Centro de Estudios Sociales P. Juan Montalvo, S.J., pero algunas veces en el año venía a colaborar con los jesuitas de Cuba. Entonces me preguntaron si podía colaborar con esa encuesta. ¿Cuáles son las cosas más interesantes que surgieron de ahí? Para mí lo más importante fue el carácter participativo de la encuesta, que involucró a todas las diócesis, a todas las comunidades, desde el comienzo. Empezó por preguntar ¿qué queremos saber? Y la gente fue aportando ideas. Una vez que clarificamos lo que queríamos saber, se organizó la investigación a manera de encuesta y se devolvió el material para que se revisara, para que se viera si respondía a lo que se deseaba obtener. La recogida de los datos fue hecha y tabulada por las propias comunidades. Una vez tabulados los datos, se devolvieron a los feligreses para reflexionar sobre ellos, para su interpretación. De forma que la interpretación se hizo en diálogo con las propias comunidades. Involucró de tal manera a la comunidad que creó un interés en el proceso histórico de la Iglesia y del país, que era un interés pastoral. O sea, se aumentó la conciencia de que el Evangelio se anuncia a una comunidad concreta, a una persona concreta. Y que por lo tanto, hay que tener en cuenta su realidad, su contexto, su momento. Para mí eso fue como el aporte principal: el haber creado una metodología que partiera de la realidad, que tuviera interés en palpar la realidad. El primer gran hecho fue el hacer la encuesta con la participación de las comunidades.
Un segundo aspecto que yo creo importante fue la finalidad de la encuesta. Es decir, un estudio que se hace no con finalidad académica únicamente, sino con una finalidad de aplicación concreta. El estudio se orienta al nuevo Plan Pastoral. Se hace para conocer mejor, para querer cambiar la realidad, para desplegar mejor la acción pastoral de la Iglesia. En ese sentido, no solamente la metodología incluye el hecho de partir de la realidad, sino también busca partir de la realidad para cambiarla, para incidir en la realidad de una nueva manera.
¿Qué datos nos da la encuesta? Fueron dos encuestas en realidad. Se hace una primera encuesta en 1998 que da una primera perspectiva acerca de lo que hay en la Iglesia , de lo que hace la Iglesia. Eso nos informa sobre cuánta gente asiste a la Iglesia, cuántas comunidades hay, qué se está haciendo en esas comunidades. Y a partir de esto se preparó una muestra para una segunda encuesta, más relacionada con el tipo de personas que asisten a la Iglesia , qué piensan, qué sienten, qué sueñan. La encuesta recoge no solamente la dimensión objetiva, lo que se hace en la Iglesia , sino también qué piensa, qué siente, qué sueña la gente que participa en la Iglesia. Yo creo que eso es un nuevo valor. No es solamente el dato frío de cuántos van a la Iglesia , cuántos se bautizaron, cuántos hicieron la primera comunión, cuántos van a la catequesis, cómo están organizados, sino qué piensa esa gente, cómo se siente, en qué está soñando, cuáles son sus perspectivas de futuro. Yo creo que eso fue otro aporte interesante de la encuesta.
La encuesta nos reveló cosas claves. Cosas que quizás ya sabíamos, pero que la investigación las dio con precisión. El valor de una encuesta no es que te diga muchas cosas nuevas, sino que te las diga con precisión. Pudimos ver con claridad la diversidad de la Iglesia, la diversidad en las distintas regiones, la diversidad cultural por orígenes nacionales, raciales, religiosos, históricos, que daban una diversidad muy grande…
Hay un dato interesante, que nos aporta la encuesta. Recordemos que se realiza a finales de los años 90 y principios del 2000. En ese tiempo la Iglesia empieza a recibir mucha gente que regresa: muchísima gente que había estado fuera de la Iglesia por muchos años y que regresa a la Iglesia. Nos encontramos entonces con una Iglesia formada por lo que llamaríamos cristianos nuevos, gente que por primera vez se acerca a ella siendo ya adultos, o gente que se fue de la Iglesia , la dejó y después de muchos años regresa. Un dato interesante para tenerlo en cuenta en la pastoral.
Otra cosa interesante es la presencia de laicos muy bien formados y que apenas empieza a tener una participación más significativa; la importancia que da la gente a una expresión que es propia de la Conferencia de Obispos de Puebla, que concibe a la Iglesia como comunión y participación. Y esa visión aparece y está muy metida en la gente. Y por lo tanto, existe la expectativa de mayor participación y de mayor comunión dentro de la Iglesia. Yo creo que eso fue un dato muy importante en todo el contexto de la realidad del país.
Otro elemento que aparece dentro de las respuestas es el deseo de colaborar en la construcción de la Iglesia y de la historia del país. Un dato que sale con mucha fuerza es la búsqueda de una espiritualidad entendida como el sentido de la vida. La gente reflejaba el deseo de encontrar sentido a su vida, a lo que estaba haciendo y padeciendo. Y llamaba a eso espiritualidad. Era la búsqueda espiritual, que es muy propio de lo que es la búsqueda religiosa en respuesta a la pregunta que nos hacemos por el sentido de la vida. Eso salía con mucha fuerza en la encuesta: una inquietud religiosa muy profunda.
Los que estaban en la Iglesia tenían una formación bastante buena. En eso influye que en Cuba, en general, la gente tiene buena
formación humana. Ha tenido años de educación de cierta calidad, y eso le facilita el aprendizaje de cualquier cosa, incluidos los
elementos religiosos. Pero no es solamente formación teórica sobre la religión, sino búsqueda religiosa del sentido de la vida. Por eso de la encuesta sale el énfasis de la Iglesia cubana en la espiritualidad de su Plan Pastoral, que se presenta como la respuesta al sentido de la vida.
Salió también con mucha fuerza la preocupación por la familia. Es una preocupación muy fuerte y, por lo tanto, es otra prioridad que existe, que indudablemente responde a un problema de la sociedad cubana, no exclusivo de Cuba, pero muy fuerte entre nosotros. También aparece con cierta relevancia la importancia de escuchar la voz de los jóvenes, la conciencia de una Iglesia que envejece, como la sociedad cubana, y la necesidad de escuchar la voz de los jóvenes que están necesitando de una respuesta de fe. Resultó impactante que muchos jóvenes dijeran que encontraban en la Iglesia un espacio donde dar lo mejor que tenían. Creo que esos son los puntos centrales que aparecen reflejados en la encuesta.


Con estos antecedentes ¿cómo recibe usted la posibilidad de volver a Cuba para trabajar de forma definitiva? ¿Cuáles fueron sus entusiasmos y cuáles sus preocupaciones?


Te diría que no fue una acción pasiva recibir la invitación, sino que fue una acción activa, pues la idea de regresar al país fue una
propuesta mía. Yo empecé a sentir -con las visitas que hacía periódicamente y el quehacer relacionado con la encuesta- que había aquí una misión a la que yo me sentía llamado.
Salí de Cuba en el año 60. Me enviaron a estudiar un año a Venezuela. Tardé 26 años en volver de visita y 50 en volver a vivir en
Cuba. En el año 1986, cuando regresé por primera vez, empecé a sentir lo que llamaríamos la vocación, la misión, el sentir que en Cuba había una tarea para mí y que me sentía llamado a realizar esa tarea. Y eso fue creciendo, lo fui proponiendo y lo fui viendo cada vez más claro. Yo tenía otros compromisos que me estaban retrasando, pero al final pude volver a Cuba hace un par de años, pensando que me iba a quedar.
Entonces, no fue simplemente el recibimiento, sino que fue algo que sentí nacer en mí como una especie de llamado, como la misión de volver a Cuba. Me entusiasmaban las posibilidades que había, de acompañar a una Iglesia que crecía, que se renovaba, que tenía la flexibilidad de oír. Puedo decir que he visto cambiar mucho a la Iglesia en Cuba. Y empezar a ver cambiar al país, empezar a ver procesos que se abren a la novedad, al futuro, a la expectativa de esperanza. Necesidad desde las debilidades de la Iglesia cubana, necesidad desde la debilidad del país, de los procesos de cambio. Yo me sentía llamado a ser parte de esta historia, que desde la necesidad abría nuevas posibilidades.
Volví con mucho entusiasmo, con muchos deseos de trabajar a partir de los resultados de la encuesta, de los planes pastorales de la Iglesia. Había hecho muchas y muy buenas relaciones en toda Cuba, que también me facilitaron el poder participar en estos procesos que vivimos.


¿Qué país y qué Iglesia encontró al regresar? ¿Cómo fue el contraste con esa Iglesia y ese país de la encuesta y la Cuba del día a día?


Encontré un país cansado, agotado de tantas luchas. Sin embargo, con ánimos de volver a soñar y de comenzar de nuevo. El debate en Cuba yo creo es: qué pesa más, si el cansancio, el desencanto, la desesperanza o ese ánimo que tenemos de volver a empezar, de no rendirnos, de continuar soñando. Es un país golpeado por muchas batallas, pero que tiene dos cosas que son importantes: Lo primero es una fuerte identidad, que se ha forjado a través de los años, por la historia que hemos vivido. Segundo, una autoestima grande, que creo ha estado marcada a través de la lucha por la soberanía nacional. Eso nos ha marcado, ha fortalecido nuestra identidad.
Creo que el trabajo hecho por acentuar la solidaridad ha marcado también al país, y esa también es una característica que encontré aquí. Hay actitudes que pertenecen a la cultura del Caribe: somos capaces de bailar nuestra tristeza. Somos capaces de recuperar y de compensar las dificultades que se nos vienen encima. Uno siente que Cuba es un país capaz de lograr creatividad en medio de su pobreza. La famosa palabra resolver explica esa capacidad de creatividad en medio de la pobreza. Creo que ahí está la clave para las posibilidades de Cuba. Cuando hablo de estas cosas en el extranjero, todo el mundo me dice: Cuba tiene la mayor posibilidad de recuperación, porque tiene a la gente formada. Los recursos en dinero, los recursos naturales, se consiguen; pero lo que no puedes conseguir, lo que no puedes improvisar, son los recursos humanos. Veinte años demora formar a las personas… Y mucho más de 20 años. Es algo que se siente y que da la perspectiva de posibilidades del país. Esas son las cosas más notables que encontré, en Cuba.
También encontré una Iglesia muy disminuida en número, una Iglesia muy pequeña, pero una Iglesia que se recuperaba del momento en que se sintió avasallada, atacada; salía entonces de una actitud defensiva para tomar una actitud más propositiva, de sentirse en su propia agua y empezar a perder la rigidez que crean la tensiones de los ataques. Se fue haciendo más flexible, más creativa, más abierta.
Fue un momento en el proceso de la Iglesia cubana. Quizá el momento clave lo constituyó el Encuentro Nacional Eclesial Cubano, punto de giro para una Iglesia que había empezado un proceso de apertura y de búsqueda muy positivo. Todo esto en medio de circunstancias difíciles, que sin embargo la han ayudado a purificarse y a soltar muchas cosas que son estorbos, aunque a veces se consideren ventajas; que aprendió en el dolor. Por eso, dentro de su pequeñez y de su pobreza, la Iglesia cubana es una Iglesia que tiene ilusión, que tiene fortaleza, que tiene identidad, que tiene futuro. Así también lo siento. Es una Iglesia con mucha riqueza espiritual.


A su juicio, ¿qué desafíos tiene la Iglesia en Cuba de cara al presente y al futuro? ¿Cuáles son sus mayores preocupaciones para poder acometer esos desafíos?


Es una Iglesia que todavía tiene que continuar el proceso de perder el miedo, de abrirse más, abrir el corazón, de aprender a perdonar, que creo que es una de las grandes tareas nuestras en Cuba: los procesos de reconciliación. De atreverse a soñar, a crear, a intentar cosas nuevas, a buscar caminos nuevos. De atrevernos a celebrar la vida con esperanza, a no caer en el pesimismo, a seguir perdiendo el miedo y la rigidez que nos han acosado durante largo tiempo.
Para mí el principal y más grande desafío es dar razón de nuestra esperanza. Yo siento que estamos en una cultura, muy acentuada en Cuba, del desencanto, de la desesperanza. Nuestra misión en este punto es dar razón de la esperanza; por qué y cómo vivir en esperanza. Hay una frase del pensador español Pedro Laín Entralgo que a mí me inspira mucho, que habla de la diferencia entre la espera y la esperanza: La espera es como cuando voy al dentista y me siento a esperar mi turno. La esperanza me pone a caminar para buscarla, para salirle al encuentro, para correr detrás de ella si es necesario. Esa es la diferencia entre esperar y tener esperanza. El gran desafío es vivir la esperanza y saber comunicarla, contagiarla.
Un segundo desafío importante para la Iglesia cubana es el de ser capaz de anunciarle a los jóvenes una buena noticia. El decirle al joven algo que realmente sea una buena noticia para su vida.
Un tercer desafío, que seamos capaces de construir comunidades de participación. Que la gente cuando entre a las comunidades de la Iglesia sienta que allí tiene participación: derechos, deberes, responsabilidades; un sujeto que participa activamente. Que esa sea la experiencia de vida en las comunidades. Comunidades, por lo tanto, más horizontales, no autoritarias, sino más abiertas. Comunidades con mayor calidez humana, mayor cercanía y más compromiso con la realidad, con el futuro, con todos los que sufren formas de exclusión.
Otros desafíos serían ayudar a encontrar el sentido de la vida y descubrir cómo podemos aportar al futuro del país.


Usted se ha ganado, desde hace ya muchos años y quizás como ningún otro sacerdote cubano, el respeto y la admiración de esta Iglesia. He tenido noticias que próximamente ocupará una responsabilidad importante de la Compañía de Jesús a nivel continental. ¿Cómo será su futura relación con un país y con una Iglesia que lo necesitan?


Diría que más que una Iglesia que me necesita, es una Iglesia y un país que yo necesito. He sido nombrado presidente de la Conferencia de Provinciales Jesuitas para América Latina. Eso supone un puesto de coordinación en América Latina, y por tanto, se incluye a Cuba, que va a ser parte de mi trabajo desde una perspectiva nueva, no desde dentro, sino desde afuera. Yo considero que este nombramiento, más que una cuestión personal, es un honor y un reconocimiento para Cuba, al invitarla a que esté en la coordinación de toda América Latina, del proceso de la Compañía de Jesús. En ese sentido, hay una responsabilidad. Además, hay una relación que voy a continuar manteniendo con el país, que se va a concretar en viajes que tendré que hacer. Pero además, será una oportunidad de poder relacionar a la Isla con los procesos de otras Iglesias en otros países de América Latina. En el mundo de hoy es muy importante que empecemos a mirar el futuro no mirando hacia el Norte, sino mirando hacia el Sur, y que las miradas horizontales, de solidaridad, se crucen para darnos fortaleza y no esperar desde arriba la salvación mágica, sino como vino Jesús de Nazaret, como vecino y hermano.
Creo que ese es uno de los elementos más importantes de la fe cristiana: la encarnación en la fe cristiana es fundamental. Es decir, el Dios que cuando quiere salvar, en vez de hacer lo que solemos hacer nosotros -que es acumular poder, dinero, todo lo que podamos para poder salvarnos-, se despoja del poder, se despoja de su condición de Dios y se hace hombre, para, siendo compañero, siendo hermano, siendo vecino, podernos salvar. Eso hace que, al buscar la salvación, no tengamos que mirar hacia arriba, sino hacia el lado, y ahora este cargo es para mí una oportunidad de ayudar a que los lazos Sur-Sur entre los países de América Latina se fortalezcan. Y a que descubramos que nuestra unidad será para el futuro la pieza clave. En este sentido, para mí es una oportunidad de servicio en un mundo cada vez más globalizado, en el que las miradas más universales, y las miradas más de relación con todos, son cada vez más importantes.



1. Tomado de: http://espaciolaical.org/contens/esp/sd_167.pdf

Reproducimos la entrevista publicada en la revista Espacio Laical en el número 167, marzo del 2012.

Ultima actualización (Martes 13 de Marzo de 2012 22:33)



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La Red de Ambiente analizó el documento de la ONU sobre Desarrollo Sostenible, Río + 20





El día 21 de noviembre de 2012 se realizó el II Foro Virtual de la Red de Homólogos de Ambiente y Sustentabilidad, como parte de la primera etapa del proyecto de investigación: “Acompañamiento de las universidades de AUSJAL a los procesos de transformación socio ambiental en América Latina”. En esta ocasión, el conferencista invitado fue el Dr. José Luis Lezama, investigador del Colegio de México y Director del Seminario Interdisciplinario sobre Estudios Ambientales y del Desarrollo, quien expuso el tema: Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Río+20. Alcance y perspectivas. El Dr. Lezama presentó un balance crítico de los resultados de dicha reunión. El punto central fue un cuestionamiento profundo a la utilidad del concepto de desarrollo sostenible, que en opinión del Dr. Lezama, ha sido secuestrado por los intereses comerciales de empresas trasnacionales, y los intereses y prioridades de los gobiernos. En este orden de ideas, ahora el concepto que se impulsa es el de Economía Verde, dejando de lado los principios originales de la Sustentabilidad y dando el peso principal a la generación de nuevos mercados que beneficiarían a un grupo reducido de empresas. Por lo anterior, el Dr. Lezama recomendó no olvidar los valores en los que se fundamenta el concepto de sustentabilidad como son: solidaridad, reciprocidad, vida digna, respeto por la naturaleza, entre otros, y comentó sobre el papel que deben jugar las Instituciones de Educación Superior. La conferencia fue así mismo brillantemente comentada por la Prof. Anna Cristina Bailey de la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, Homólogo de la Red de Ambiente.

Participaron en el II Foro las siguientes Universidades: Pontificia Javeriana de Bogotá, Javeriana de Cali, Católica de Córdoba, Rafael Landívar de Guatemala, Iberoamericana de México, Iberoamericana de Puebla, Centroamericana de Nicaragua, Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, Católica de Guayana y la Universidad Iberoamericana Torreón, México.

“Documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Río+20”



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Thursday, December 6, 2012

“Ser humanitario no basta, tratamos con el fracaso”

ALMUERZO CON... PETER BALLEIS


El sacerdote alemán dirige el Servicio Jesuita para los Refugiados


NAIARA GALARRAGA 28 NOV 2012 - 23:08 CET4



Peter Balleis, director del Servicio Jesuita para los Refugiados. / LUIS SEVILLANO


Su trabajo implica viajar durante el 55% del año, pero con dos importantes diferencias respecto a los grandes ejecutivos: jamás vuela en clase business y la mayoría de la información que maneja la recibe de primera mano. Esto último, en estos tiempos, es raro; casi un privilegio para quien lidera un equipo. Lo cuenta, disfrutando de una caña, en el “portuñol” que aprendió en Brasil, donde estudió Teología. “No me preocupa tanto la perfección como la comunicación”, aclara. Es un hombre práctico. En la curia romana usa el “itañol”. Peter Balleis (1950) habla rápido y gesticula tanto que no parece alemán.

El camarero —Bertín se llama— evita interrumpirle. Para este camerunés que llegó en patera a España hace siete años y acaba de invertir todos sus ahorros en abrir este restaurante —El Mandela— con dos socios —dos jesuitas que le avalan— es seguro un honor, y una responsabilidad, tener a la mesa al máximo responsable del Servicio Jesuita de Refugiados(SJR). La ONG eligió el local.

Las guerras de Congo, Afganistán y Siria —encarnadas en los millones de personas a las que les ha destrozado, les destroza, la vida— son su prioridad. Ahora mismo, un puñado de jesuitas locales, ayudados por laicos, dan de comer a 5.000 personas cada día en la ciudad siria de Alepo —“esperamos duplicarlo”— y han convertido una iglesia ortodoxa en escuela porque “hay que mantener la normalidad dentro del caos”. Ellos, el SJR, ya estaban allí cuando llegaron los combates, atendían a los huidos de la invasión y el enfrentamiento sectario en Irak. “Una de las refugiadas nos contaba: ‘Así empezó la guerra en Irak”.


El Mandela. Madrid

Sopa Buollon: 10 euros.

Salsa de pistacho: 13 euros.

Dos cañas: 5 euros.

Dos tartas: 8 euros.

Café con leche: 1,30 euros.

Té: 1,30 euros.

Total: 38,60 euros.

Él, que ha conocido Siria, entiende bien los enormes riesgos que entraña. Coloca el tenedor y el cuchillo en forma de cruz (aún no hemos pedido la comida) para explicar cómo confluye la confrontación suníes-chiíes en un eje, y Occidente-Oriente en el otro. La actitud occidental le desagrada: “Poco a poco, estoy cansado de las guerras democráticas. Occidente tiene que ser democrático en su rol”. Este hombre, que un día se reúne con poderosos en una gran institución en Ginebra y al siguiente visita una escuelita africana o el Afganistán más peligroso, está convencido de que “quien toma un arma vende su alma a la violencia”.

Cuenta el tremendo impacto de su primer viaje fuera de Baviera. A los 20 años, Balleis, el pequeño de siete hermanos, acompañó a un benedictino a Kenia a visitar una misión. “Vi el mundo, cómo es la pobreza de África, el primer mendicante, la fascinación de descubrir otra cultura...”, recuerda. Eran los setenta, se viajaba poco, era caro, el mundo parecía más estrecho. Piensa un buen rato cuando se le pregunta si, de haber nacido unas décadas más tarde, sería cooperante a secas, no misionero. Responde que no, que cree que no. Pocos aguantan trabajar en lo peor de lo peor. “No basta tener solo buenas motivaciones humanitarias porque tratamos con el fracaso. Es la cruz. Tener una fe da esperanza cuando se afronta el absurdo del mundo”.

Mantiene la esperanza de que Zimbabue, de la que habla con gran cariño y donde vivió 15 años, se regenere. Ojalá en vez de a Mugabe hubiera tenido un Mandela, “un hombre no violento con integridad moral”.


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Wednesday, November 28, 2012

El pionero: Matteo Ricci

Matteo Ricci y sus compañeros en la China del Siglo XVII
Matteo Ricci and its partners in the XVII Century China 

 Por: Carlos Hallet S.J.



 Matteo Ricci nace el 6 de octubre de 1552 en Macerata, ciudad de la región de Las Marcas (Italia). Muchacho, es alumno de los jesuitas de la escuela local. Después viaja a Roma donde empieza los estudios de Derecho y, en 1571, entra al noviciado de la Compañía de Jesús. Durante sus años de formación estudia matemáticas y astronomía en el Colegio Romano con el célebre profesor también jesuita Cristóbal Clavio. En 1577, prosigue sus estudios en la universidad de Coimbra y se ofrece como voluntario para las misiones del Asia. En el año 1578, se embarca en Lisboa rumbo a la colonia portuguesa de Goa, en la costa occidental de la India, donde reside durante dos años. Es ordenado sacerdote en Cochín, en el Estado de Kerala, el 25 de julio de 1580. El 7 de agosto de 1582, llega a Macao, otro pequeño territorio portugués ubicado en la costa sur de China, donde se dedica al estudio del idioma chino. En 1583, con un compañero jesuita, particularmente dotado para los idiomas, el Padre Michele Ruggieri (1543-1607), fundador de la misión en China, logra acercarse a la gran urbe de Cantón, capital de la provincia de Guandsong, donde reciben el permiso de residir. En Zhaoqing, fundan la primera residencia jesuita de China. Los expulsan y se trasladan a Shaozhou, donde se instalan en 1589. Allí Matteo enseña las matemáticas europeas. En 1595, los dos jesuitas, vestidos como letrados chinos, llegan hasta Nankín, gran centro cultural e intelectual, pero los obligan a irse y se quedan en Nanchang, otra ciudad importante del sudeste de China. En agosto de 1597, Ricci es nombrado superior de la misión de China. Su deseo es llegar a la ciudad donde reside el emperador: Pekín. Emprende el viaje en 1598, pero se quedará en Nankín de 1599 a 1600. En esta ciudad, es muy apreciado; lo miran como un sabio y un santo. Wan Li, el decimotercer emperador de la dinastía Ming, lo convoca y Matteo llega a Pekín en 1601. Con Ruggieri, pueden tener su casa y construir una capilla. Matteo multiplica los contactos con los letrados y prepara los regalos que exige el imperador. Desde su llegada a China, no ha cesado de trabajar: confección, en Zhaoqing, de un mapamundi gracias al cual los chinos supieron algo de la existencia de tres continentes: Europa, África y América; traducción al chino de los Elementos de Euclides con el matemático Xu Guangki; una obra titulada “El verdadero sentido de la doctrina del Señor del Cielo”, en la cual desarrolla la idea de un Dios único, personal y creador; otro libro sobre “La amistad” publicado en Nankín en 1595; un “Arte de la memoria” en el cual propone construcciones mnemotécnicas; catecismo y libros de religión; textos científicos. También tradujo al latín los “Cuatro Libros”, el condensado clásico de la doctrina de Confucio. Empezó un diccionario chino-latín, precursor del actual “Le Grand Ricci”, el mayor diccionario del chino mandarín en un idioma occidental. Hizo un nuevo calendario. Inventó un sistema de traslado de los ideogramas chinos al alfabeto latino. Su compañero Diego de Pantoja (1571-1618) fabricaba clavicordios, desconocidos en China.


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Espiritualidad Ignaciana y Compromiso Ciudadano







Trabajo desde hace dos años en el Centre Avec, un centro de investigación y acción social de la provincia Bélgica meridional y Luxemburgo. Nuestra misión consiste en sensibilizar a los ciudadanos sobre cuestiones sociales a nivel local y global y ofrecerles medios para actuar en favor de una sociedad más justa. Dedicamos parte de nuestro trabajo a la reflexión y a la investigación y otra parte al desarrollo de ideas y propuestas de acción que nos comprometan en la construcción de un mundo más humano. Se trata de una labor a la que todos estamos llamados y que nosotros llevamos a cabo por medio de nuestra revista trimestral "En question" u organizando conferencias.



Las situaciones y las personas que más me interpelan y me interesan son aquéllas afectadas por algunas de las crisis que actualmente padecemos: crisis social, económica, financiera, medioambiental y también crisis de sentido. En Occidente, muchas personas, aunque viven holgadamente, tienen dificultad en encontrar sentido a su vida. El individualismo se va afianzando cada vez más. También me preocupan las desigualdades económicas (dentro de un mismo país, pero también a nivel internacional y entre países), que no disminuyen, sino que aumentan. Tengo la impresión de que esto engendra miedo hacia los otros: miedo a que el otro se rebele, pero también miedo porque nos damos cuenta de que las desigualdades no se pueden sostener a largo plazo y nos veremos obligados a vivir con menos.

Sin embargo, el consumismo es hoy tan envolvente que se nos pide un verdadero cambio cultural, un cambio que conlleva una conversión espiritual. Por esto me inclino a pensar que la espiritualidad ofrece un verdadero punto de apoyo para afrontar los retos de hoy, siempre que se entienda como espacio de libertad interior donde el ser humano orienta su deseo y se articule hacia un compromiso en favor de un cambio de estructuras en la sociedad. En este sentido, cualquier acción ciudadana es de tipo espiritual.

En estas situaciones de crisis, lo que me da esperanza y mucha alegría son la multitud de iniciativas que surgen de la sociedad civil y que construyen un mundo más solidario, socialmente más justo y ecológicamente sostenible. Hay muchos hombres y mujeres de buena voluntad que dan rostro al eslogan "Otro mundo es posible". Muchos descubren que vivir con poco genera alegría. Descubrir alternativas al sistema neoliberal ha hecho que mi visión de la vida cambiara y ahora trato de orientar mis opciones inspirándome en esto. Reconozco que Dios está presente y actúa entre esta muchedumbre de personas que trabajan por el Reino de Dios, asumiendo sus responsabilidades... sin que necesariamente utilicen estas palabras al describir su compromiso.

Desde que trabajo en el Centro Avec, voy descubriendo poco a poco la riqueza de la espiritualidad ignaciana. Encuentro en ella apoyo para mi trabajo y, al mismo tiempo, una llamada a la libertad y a la responsabilidad humanas, un apoyo sobre el que descanso. Asimismo la gran red ignaciana, al crear comunidad, me es de gran ayuda. El testimonio de algunas personas que invitamos al Centro -como Fernando López s.j. del equipo itinerante de Amazonia o Paolo Dall'Oglio s.j. de Siria- me interpela, alimenta y me ayuda a avanzar personal y profesionalmente.

Claire Brandeleer Centro Avec, Bruselas, Bélgica.

Fuente: Headlines 2012-10


Fuente
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Thursday, November 22, 2012

CPAL: XXXII Encuentro del Equipo Jesuita de Reflexión Filosófica

Publicada en: 21/11/2012
Sección: Noticias


Este encuentro en Cali (Colombia), dedicado a “Pensar filosóficamente la globalización y la interculturalidad”, es el primero de un nuevo ciclo, después de los tres trienios dedicados respectivamente a la religión (2003-2005), a la política (2006-2008) y a los afectos (2009-2011). Nuestra reflexión sobre la religión y la política ha tenido como fruto los cuatro últimos libros del equipo (Problemas de la filosofía de la religión desde AL. De la experiencia a la reflexión (2003), Problemas de la filosofía de la religión desde AL. La religión y sus límites (2004); Contribuciones filosóficas para una mayor justicia (2006); En las bases de la justicia. Reflexiones filosóficas sobre los fundamentos de la justicia hoy en América Latina (2012, en imprenta) Nos abocaremos ahora a juntar los materiales para un nuevo libro que recoja nuestro propósito de “reflexionar filosóficamente los afectos en y desde AL”.



El encuentro se realizó en Cali, Colombia del 9 al 16 de julio, en Villa Javier, casa contigua a la Javeriana, y participaron en el los siguientes miembros del equipo: Rafael Fernández (Perú), Roberto Saldías (Chile), Eduardo Silva (Chile), Pablo Mella (R. Dominicana), Pablo Figueroa (Argentina), Juan Carlos Scannone (Argentina), Gabriel Insaurralde (Paraguay), Vicente Durán (Colombia), Julio César Sosa (Centro América), Pablo Ruiz (España), Paul Gilbert (Roma), Álvaro Pimentel (Brasil), Elton Vitoriano Ribeiro (Brasil), Jorge Dávalos (México).

Para esta reunión se excusaron Fernando Ponce (Ecuador), Raúl Gonzalez (España), Fernando Múnera (Colombia) y João Mac Dowell (Brasil). Antonio Ocaña (Uruguay), uno de los fundadores del grupo, dejará de venir, permitiendo el relevo de otros de ARU. El equipo se ha renovado notablemente, pues además de Scannone su fundador y otros cinco miembros que llevamos mas de diez años, ya en el encuentro anterior en Belo Horizonte pudimos constatar la integración de ocho nuevos jesuitas que han terminado su doctorado en filosofía y comienzan a enseñar en las instituciones de sus países.

Después de ponernos de acuerdo en la organización, comenzamos con la lectura de la ponencia de Juan Carlos Scannone, “Racionalidades, Globalización y Culturas”, que discutimos en la tarde del martes. Abordamos luego la ponencia de Roberto Saldías, “El Estado mundial: de la violencia al sentido de la historia. Notas al problema del Estado mundial en la Philosophie politique de Eric Weil”. El miércoles en la tarde comenzamos con la comunicación de Elton Ribeiro, “Existe una globalizacão do imaginario social na América Latina? Reflexões a partir do pensamiento de Charles Taylor”. La mañana del jueves la dedicamos a la lectura y discusión de las comunicaciones de Pablo Mella, “Globalización y transformación intercultural de la filosofía” y de Álvaro M. Pimentel, ”Fechamento e abertura diante do fenómeno da globalizacão” (Aporte de Bergson).

En la tarde nos encontramos con el rector de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, Jorge Humberto Peláez, que nos hizo una presentación de la Universidad. Luego se nos ofreció un tour por diversas instalaciones de la universidad, cerrando el día con un coctel en la Rectoría y una comida en un restaurant cercano.

El día de descanso nos permitió conocer Popayán, pudiendo celebrar la Eucaristía en la antigua Iglesia de la Compañía.

El sábado en la mañana discutimos la última comunicación de Pablo Ruiz, “¿Verdad o fe débil? Una lectura de la obra (del diálogo entre Gianni Vattimo y René Girard)”. El resto del cuarto y quinto día de trabajo estuvieron dedicados a una relectura de todo lo leído y discutido desde tres temáticas que podían agrupar la reflexión tenida: “Racionalidad y globalización”; “Otro mundo es posible”; “Filosofía y globalización de la solidaridad”.

La mañana del último día programamos el próximo encuentro que se realizará en Asunción en julio del 2013, con el mismo tema, para lo cual determinamos las ponencias y las comunicaciones que deben ser preparadas. Como se cumplían los tres años de Fernando Ponce como coordinador del equipo, se procedió a la confección de una terna para que el Presidente de la CPAL nombre un nuevo coordinador del mismo. Terminamos el encuentro con una evaluación del encuentro, satisfechos con el trabajo realizado y muy agradecido por la hospitalidad de la provincia colombiana, de la Universidad Javeriana de Cali y los desvelos de Dairo Orozco S.J., que se preocupó de la organización y de todos los detalles de este encuentro.


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Moviendo el programa ecológico: El nuevo compromiso de agua

Noviembre 15, 2012




El misionero jesuita actividad en la región de los Grandes Lagos de América del Norte, con nuevas culturas y paisajes de los que podemos aprender hoy. Foto de: Pedro Walpole

Jose Ignacio Garcia, SJ

Después de la CG35 el Secretariado para la Justicia Social y la Ecología de la Curia en Roma promovió un grupo de trabajo que fue el autor del documento titulado: Sanando un Mundo Herido (SMH). La intención de este documento era hacer más cercano a los Jesuitas y sus colaboradores la declaración del Decreto 3 de la CG sobre la necesidad de “reconciliación con la Creación.”

SMH pretendía hacer más concreta esa tarea y para eso además de una descripción de los principales acontecimientos medioambientales de los últimos años y de establecer conexiones con el magisterio de la Iglesia y con la espiritualidad ignaciana proponía, también, una serie de recomendaciones tanto a las Conferencias como a las Provincias y Comunidades. Y es ahora, casi dos años después de la aparición de SMH que, poco a poco, van las Provincias y Comunidades aplicando, o desarrollando, algunas de esas recomendaciones. Poco a poco la Compañía se va apropiando de este texto, especialmente en encuentros de Provincia o reuniones comunitarias, y se van dando pasos concretos que hacen visible este compromiso.

Otro de los efectos de la CG 35 fue la promoción, también desde el Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, de GIAN (Global Ignatian Advocacy Network) o las Redes de Incidencia Ignaciana. Se trata de una iniciativa en torno a cinco graves problemas de nuestro tiempo: migraciones, derecho a la educación, paz y derechos humanos, gobernanza de recursos naturales y minerales y ecología. GIAN busca promover la colaboración internacional entre obras Jesuitas y trata de promover un cambio positivo tanto a nivel local como también global. GIAN quiere fortalecer redes entre centros de la Compañía, especialmente redes a nivel de Conferencias, sin excluir nunca, al contrario, promoviendo la colaboración con otros.

Durante esto años han ido surgiendo distintas iniciativas internacionales relacionadas con la ecología y el medio ambiente. En concreto desde la red GIAN Ecología se ha realizado un exhaustivo mapeo para identificar qué se está haciendo, y quién lo está haciendo, en la Compañía. El resultado ha mostrado una constelación de iniciativas: desde programas universitarios a pequeñas iniciativas como un jardín orgánico en una parroquia o la creciente sensibilidad para separar los residuos en nuestras comunidades. Más allá de la sofisticación, o la complejidad de la iniciativa, lo que se puede destacar es el creciente interés entre Jesuitas y amigos por las cuestiones medioambientales.

Otra de las actividades concretas de la Red de Ecología de GIAN es precisamente la elaboración de este boletín Ecología y Jesuitas en Comunicación (Ecojesuit). Con casi dos años de existencia, cerca de 2.000 suscriptores y ahora publicado dos veces al mes queremos ser un punto de encuentro para todos aquellos que se interesan por las cuestiones ecológicas y medioambientales en perspectiva ética y cristiana. Ecojesuit sigue siendo el esfuerzo colaborativo de muchos amigos deseosos de contribuir a sanar este mundo herido.

Merece la pena destacar entre las iniciativas de carácter internacional la promovida por la Universidad Loyola de Chicago en Estados Unidos. La Universidad Loyola ha comenzado la elaboración de un “Texto Vivo” – se trata de material escolar en ciencias medioambientales para estudiantes de secundaria y primeros años de estudios universitarios. La novedad de estos materiales, que serán accesibles por Internet, es que se quiere tener una amplia perspectiva global y para ello han invitado Jesuitas de todo el mundo a participar como autores de algunas de esas unidades. La segunda novedad es que quieren incorporar una perspectiva espiritual y otra ética además del riguroso tratamiento científico. Mostrar los problemas y los desafíos éticos asociados a estas cuestiones es una forma muy ignaciana de tratar temas que a primera vista parecen solo para especialistas. La perspectiva espiritual quiere mostrar cómo las distintas tradiciones religiosas contemplan estos fenómenos y son una fuente de esperanza y de inspiración para el compromiso. El proyecto ha comenzado ahora y espera estar activo en 2015, mientras tanto quedan muchos meses de trabajo para los redactores y de ensayo en experiencias pilotos para comprobar cómo se adapta a profesores y alumnos.


Grupo principal de GIAN Ecology en Chicago. Foto de: Pedro Walpole

Por último, los últimos días de octubre se reunión en Chicago el equipo coordinador de la red GIAN de ecología. Durante tres intensos días evaluamos el trabajo desarrollado estos dos años y decidimos trabajar durante los próximos dos años el tema del agua. Agua para todos es la expresión del derecho a disfrutar el acceso suficiente a agua potable para todas las personas. En algunos lugares el cambio climático está siendo más evidente favoreciendo la aparición de desastres naturales con más frecuencia e intensidad de la que se conocía anteriormente; provocando la paradoja de que devastadoras inundaciones dejan a miles de personas sin acceso a agua potable. Mientras tanto el agua se está convirtiendo en un producto comercial, la privatización del acceso al agua es una amenaza a real a lo que debes ser un bien público.

La red GIAN de ecología quiere promover la concientización de Jesuitas y apostolados en este debate tan importante para la justicia social del Agua para todos. El agua tiene fuertes conexiones para los creyentes, en algunas tradiciones se usa para purificaciones rituales y para los cristianos es el primer signo de nuestra pertenencia a la Iglesia a través del bautismo. Comprometerse con el agua es comprometerse por la vida. Desde Ecojesuit apoyaremos decididamente estos esfuerzos.


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Comunicado de la Red de Solidaridad y Apostolado Indígena de la Compañía de Jesús en América Latina


noviembre 1, 2012





Comunicado de la Red de Solidaridad y Apostolado Indígena de la Compañía de Jesús en América Latina, con ocasión de los hechos ocurridos el 4 de octubre 2012 en Totonicapán, Guatemala, C.A.




23 de octubre 2012.

Al pueblo de Dios. A la Iglesia y Sacerdotes de la Zona Pastoral de Totonicapán, Guatemala.

Hermanos, hermanas:

Hemos tenido conocimiento del comunicado de los sacerdotes de la zona pastoral de Totonicapán. Con profundo dolor e indignación, pero a la vez con nuestro más sincero espíritu de solidaridad y deseo de paz, con justicia y dignidad, la Red de Solidaridad y Apostolado Indígena de América Latina de la Compañía de Jesús, que agrupa hermanos y hermanas, religiosos y religiosas, laicos y laicas de 10 países de nuestro continente, manifestamos nuestra honda preocupación por los trágicos sucesos acaecidos el pasado 4 de octubre 2012 en el Km 170 de la Ruta Interamericana, Totonicapán, Guatemala, que trajeron como consecuencia –según nos hemos enterado- al menos 8 personas fallecidas y un número mayor de heridos. En profunda solidaridad con ustedes, les manifestamos:

1. Sentimos también como nuestro el sufrimiento profundo de los hermanos y hermanas afectados y de todo el pueblo indígena que ha sido nuevamente masacrado y nos solidarizamos con ellos, padres, madres, hermanos, hermanas, hijos e hijas de los muertos, y con ustedes, haciendo nuestro su dolor.

2. Denunciamos con ustedes la responsabilidad del gobierno guatemalteco en esta masacre por enfrentar una manifestación ciudadana con soldados armados. Asimismo, confirmamos con ustedes que no sólo se trata de un hecho coyuntural, sino de una política de estado, que se está dando en varios de nuestros países, respaldada e impulsada por fuertes grupos de poder transnacional que discriminan a los pueblos indígenas y codician sus territorios, como es el caso de la minería.

3. Defendemos con ustedes el derecho a la autodeterminación de los pueblos y su derecho específico a manifestarse públicamente para ser oídos y atendidos prontamente en sus demandas. Diversas instancias y tratados internacionales, tales como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT y otros, consagran el derecho a la movilización y manifestación pacífica de los pueblos con el fin de expresar sus demandas a las autoridades y la obligación de éstas de prestarles la debida atención. Este derecho ha sido ejercido en una gran diversidad de luchas dignas de los pueblos indígenas en todo el continente, principalmente en Brasil, Bolivia, Venezuela, Perú, Ecuador, Panamá y México. Entendemos obviamente que esta manifestación debe responder realmente a los intereses legítimos de los pueblos manifestantes y ha de ser siempre pacífica y apegada a derecho, cuidando de no exponer a la población irresponsablemente a la violencia o a la muerte.

4. Urgimos a las autoridades políticas y judiciales que prosigan las investigaciones pertinentes, creíbles y no plagadas de contradicciones y engaños como se dieron inmediatamente después de los hechos, para clarificar y castigar como es debido a los culpables a todos los niveles de responsabilidad.

5. Urgimos también a que se tomen todas las medidas necesarias para resarcir en justicia a las familias damnificadas sin condicionarlos políticamente.

6. Rogamos con ustedes por sus muertos y heridos y los exhortamos también vivamente a la paz, la concordia y el diálogo. Que la justicia, la dignidad y la vida eterna les sea alcanzada por el Dios de Jesús.

Respetuosa y fraternalmente:

(Siguen las firmas)

Pablo Castro sj,

Luis García Huidobro sj y Carlos Bresciani sj, Mision Mapuche, Chile.

Bartomeu Meliá sj; Premio Bartolomé de las Casas 2010, Paraguay.

Carlos Diarce sj; Santa María de Nieva, Perú.

Luis Pérez; Puerto Ordaz, Venezuela.

Victoriano Castillo, sj; Coordinador Unidad de Interculturalidad, URL, Quetzaltenango.

Francisco Iznardo sj; Coordinador Apostolado Social CAM, Guatemala.

Enrique Mireles sj; Misión Tarahumara, México.

Gerónimo Hernández sj; Proyecto Selva Chiapas, Fomento Cultural y Educativo, Red de Solidaridad y Apostolado Indígena de AL, México.

Alfredo Ferro sj; Coordinador del Sector Social de la S.J. en A.L. y el Caribe, Brasil.

Xavier Albó sj; Consultor de Relación con Religiones Indígenas de América de la S.J., Bolivia.

Patxi Álvarez sj; Secretario de Justicia y Ecología de la S.J., Roma.


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Wednesday, November 14, 2012

El Opus Dei Mafia secreta del Vaticano


Published on Oct 25, 2011 by Chepe Castle

No description available..

La Batalla por la Economía Mundial 1 de 6


Uploaded by victormilan93 on Jul 1, 2011

La batalla por la economía mundial
6 capitulos de 1 hora cada uno.

Primera Parte: La Batalla Ideológica
Segunda Parte: La Batalla Ideológica Segunda Parte
Tercera Parte: La Agonía de la Reforma
Cuarta Parte: La Agonía de la Reforma Segunda Parte
Quinta Parte
Sexta Parte

No en vano suele considerarse a la economía como una ciencia lúgubre, pues la mayoría de los progresos importantes en esta materia han sido alentados en las épocas de crisis, donde los errores han sido puestos de manifiesto.

Normalmente, en las crisis económicas importantes suele sentarse un serio precedente, donde se refutan teorías económicas, ganan fuerza otras y se descubren los errores cometidos con anterioridad. En la conocida "época dorada del capitalismo" (1945-1973) acaecieron 30 años de ininterrumpido y vigoroso crecimiento con políticas keynesianas. No obstante, a partir de la primera crisis del petróleo (1973) el Titanic keynesiano se dió de bruces con su primer iceberg: la estanflación. John Maynard Keynes había postulado que la inflación y el desempleo eran mutuamente excluyentes; no podían coexistir. Sin embargo, el desempleo con inflación, estanflación, fue una cruda realidad a partir de 1973. El Titanic se derrumbó.

A partir de entonces, la economía mundial cambió paulatinamente a una economía más liberal, con especial influencia del Premio Nobel Milton Friedman. Los bancos centrales de todo el mundo empezaron a aplicar la política monetarista de Friedman, con el objeto de controlar la inflación y lograr la denominada "estabilidad de precios".

Sin embargo, en 2008, la crisis hipotecaria estadounidense, demostró que el nuevo barco construido no fue mucho mejor que el keynesiano. ¿Qué hacer entonces para impedir que no vuelvan a reaparecer las crisis recurrentes? ¿En el S.XXI no está todavía depurada la teoría económica lo suficiente como para lograr una economía boyante de crecimiento cuasieterno? ¿Quién habrá ganado la batalla? ¿Cuál será la nueva corriente de pensamiento económico preponderante? Juzguen por si mismos.

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Tuesday, November 6, 2012

Y no temáis á los que matan el cuerpo...


16 He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
17 Y guardaos de los hombres: porque os entregarán en concilios, y en sus sinagogas os azotarán;
18 Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles.
19 Mas cuando os entregaren, no os apuréis por cómo ó qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado qué habéis de hablar.
20 Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
21 Y el hermano entregará al hermano á la muerte, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.
22 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.
23 Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre.
24 El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.
25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto más á los de su casa?
26 Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.
27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído predicadlo desde los terrados.
28 Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

Mateo 10:16-28.
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Monday, October 29, 2012

Reina de España visita históricas misiones jesuitas en Bolivia


La reina Sofía saluda a una mujer indígena tras recibir como regalo un tradicional sombrero en San José de Chiquitos (AFP, aizar raldes)

(AFP) – 18/10/2012

SAN JOSÉ DE CHIQUITOS, Bolivia — La reina Sofía de España visitó este jueves las misiones jesuitas en la región de Chiquitos, al este de Bolivia, declarada Patrimonio de la Humanidad por las Naciones Unidas, en su cuarto día de visita al país sudamericano, constató la AFP.

La soberana llegó primero a Santa Cruz, cercana a Chiquitos, donde se reunió con el gobernador del departamento, Rubén Costas, tras recibir las llaves de la ciudad de manos de su alcalde, Percy Fernández, y luego se desplazó en un avión militar boliviano hasta Chiquitos.

Durante los siglos XVII, XVIII y XIX los misioneros de la Compañía de Jesús se instalaron en toda la región de Chiquitos, compartida por Bolivia y Paraguay, para un proceso de evangelización de los indígenas lugareños y donde las construcciones respondieron a una fusión de la arquitectura colonial y las tradiciones locales.

En seis poblados de la Chiquitanía boliviana que se encuentran en el departamento de Santa Cruz persisten hermosas construcciones talladas en madera y talleres de música barroca, por lo que la UNESCO declaró el lugar como patrimonio cultural en 1990.

La región se encuentra a unos 400 metros de altitud y es una de las más fértiles de Bolivia.

La reina Sofía llegó al mediodía al poblado de San José de Chiquitos acompañada por el ministro de Cultura, Pablo Groux, y fue recibida por el alcalde Germaín Caballero, en medio de una algarabía generalizada del poblado de unos 16.000 habitantes, bajo un clima caluroso.

"Un saludo a todos, estoy encantada de estar aquí", afirmó de manera escueta la soberana.

Centenares de niños, mujeres y hombres se colocaron a lo largo de una calle de tierra, entre la terminal aérea doméstica y la plaza de Armas, para saludar con gritos de júbilo a la reina de España. Muchos de ellos portaban banderas del país ibérico, Bolivia y la región de Santa Cruz.

La reina pasó luego revista a una columna militar, visitó los talleres de música barroca y participó de un almuerzo en la iglesia local.

La representante de la realeza española concluye el viernes su visita oficial a Bolivia. El martes se entrevistó con el presidente Evo Morales.

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Espiritismo Subliminal Para Niños



Uploaded by infonom on Aug 22, 2009

Simbolos ocultistas en un club para niños cristiano.
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Monday, October 22, 2012

LAICADO IGNACIANO: DISCIPULADO, EN COMUNIDAD, PARA LA MISION



El Concilio Vaticano II trató de la Iglesia, primariamente, desde la perspectiva de lo que une a todos los cristianos. Y, a partir de este punto de vista común, abordó lo específico de cada vocación (laical, religiosa, sacerdotal). Inspirada por el Concilio, la Iglesia se afana, con idas y venidas, en la tarea de engendrar históricamente una Iglesia Pueblo de Dios, que es la categoría teológica utilizada por el Concilio. Esto también se ha ido verificando en lo que puede llamarse el “mundo ignaciano”, es decir, en el ámbito, no errado sino abierto, de quienes viven el cristianismo en la senda espiritual abierta por San Ignacio de Loyola. Expresión de esto es que en las dos últimas Congregaciones enerales de la Compañía de Jesús, el tema de la colaboración ha dado lugar a sendos Decretos –Decreto 13 de la CG 34 y Decreto 6 de la CG 35. En Chile, la colaboración ya está dando frutos de servicio, por ejemplo, en educación, en la renovación de la experiencia de los Ejercicios Espirituales, en la promoción social, en la evangelización e la cultura, en el servicio a los necesitados de toda índole.
En este contexto, aventuro en estas líneas caminos de respuesta a dos preguntas. La primera es: ¿cómo pensar el tema de la colaboración entre jesuitas –religiosos y/o sacerdotes- y laicos ? La segunda interrogante es: ¿cuáles serían los rasgos imprescindibles que tendría que poseer un laico ignaciano para ser considerado tal? Para evitar la repetición, cada vez, de la expresión “laico y laica”, hablo de “laico”. Pero entiendo siempre que se trata de ella y de él.

La colaboración

La Conferencia de Aparecida [Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, Aparecida, Brasil, 30 de mayo de 2007] pone de relieve tres rasgos fundamentales de la vida cristiana. Se trata ésta de una vida que tiene su principio y fundamento en un encuentro personal con Jesucristo, que abre la vía del discipulado. Este encuentro, siendo individual, posee una intrínseca dimensión comunitaria: el encuentro con el Señor ocurre en el seno de la comunidad de los discípulos. Por último, discipulado y comunidad se orientan a la participación en la obra de Cristo: la vida cristiana es misionera en su constitución misma. De lo que se trata es de amar y dar testimonio. Al destacar estos elementos, Aparecida sigue fielmente la línea abierta por el Concilio Vaticano II. Ante todo, los cristianos son hermanos en el bautismo –en la necesidad de perdón y salvación, en el gozo del amor gratuito de Dios por cada uno. El bautismo, en efecto, constituye el primer encuentro personal con Jesucristo, encuentro verdaderamente real que se descubre como tal con los ojos de la fe. Este encuentro ha tenido lugar en la Iglesia, que desde los primeros tiempos comunica el bautismo a sus nuevos hijos. Este bautismo es el sello fundamental del cristiano. En él se encuentra la raíz de la vocación común, la misión común, la responsabilidad común. Iguales en el bautismo, ante todo. Diversos luego en los caminos y modos de vida, en los servicios concretos. El bautismo marca a todos para ser luz del mundo. De este modo, al destacar el encuentro personal con Jesucristo, la comunidad y la misión compartida, Aparecida vuelve a afirmar claramente la idea de una Iglesia servidora, en comunión y participación, idea tan querida y anhelada por muchos cristianos latinoamericanos.
La vida cristiana al modo ignaciano, entonces, ha de entenderse como una senda entre otras, en el seno de esta común y más amplia vida cristiana en el mundo. Tiene, por tanto, esas tres características antes destacadas, actualizadas de una forma propia, pero no separadas de otras formas en la Iglesia. Se trata de una buena y aprobada versión del cristianismo. Aprobada, sobre todo, por los frutos de santidad que ha producido. El encuentro personal con Cristo está a la base. En el caso ignaciano, son los Ejercicios Espirituales el lugar privilegiado de esta experiencia. Se entiende por ejercicios espirituales todo modo de orar, contemplar, reflexionar, aplicar sentidos, meditar la Palabra de Dios, revisar la propia vida, etc., para más amar y servir, según el modo de la experiencia de Ignacio. La vida cristiana no tiene a su base una doctrina, sino una experiencia de encuentro que conmociona. Es vida que se comunica y desarrolla. Hay una elección y un ponerse a caminar. En los Ejercicios Espirituales, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo vienen al cristiano ignaciano, y éste está solicitado a responder. Este encuentro personal con Cristo, al modo ignaciano, se verifica en el seno de una comunidad mayor, eso que podemos llamar el “mundo ignaciano” o la “comunidad ignaciana”, una especie de órgano del cuerpo eclesial. Se trata de un órgano con células más y menos complejas: la orden jesuita, otras congregaciones de espiritualidad ignaciana, asociaciones laicales (CVX, Asociación de Ex-alumnos), movimientos (MEJ, Apostolado de la Oración), voluntariados (ETAS), grupos (gran diversidad en distintas circunstancias), obras apostólicas (Fundaciones, instituciones, centros de irradiación), individuos. La Compañía de Jesús ha cumplido y sigue cumpliendo aquí una función de servicio muy vital: animar, evangelizar, conservar y comunicar las tradiciones, liderar empresas de renovación, etc. Desde sus comienzos, ella ha hecho esto con un estilo muy fecundo de relaciones, que incluyen formación, compañerismo, discernimiento y emprendimientos comunes. Por su parte, la misión común de la vida de los bautizados también tiene su concreción peculiar en este “mundo ignaciano”. Se trata del servicio de la fe y la promoción de la justicia. No son dos opciones, una al lado de la otra, sino una opción con dos aristas. Porque, al contemplar la realidad de hoy, uno se va convenciendo que servir la fe –el Evangelio del amor hasta el extremoexige absolutamente promover la justicia.
Pienso que de esta manera se puede entrar adecuadamente en el tema de la colaboración entre jesuitas y laicos: destacando esos tres elementos (discipulado, en comunidad, para la misión), señalando su raíz bautismal, indicando su modalidad ignaciana (Ejercicios Espirituales, en comunidad ignaciana, para el servicio de la fe y la promoción de la justicia). Esto permite una mirada suficientemente amplia, evitando enfocar el asunto de la colaboración desde perspectivas sólo particulares. Y entiendo por perspectivas particulares el punto de vista de la Compañía de Jesús, o el de tal o cual asociación laical, o el de los voluntariados, o el de tal jesuita, o de tal laico. Estos puntos de vista particulares, por supuesto, son legítimos en su particularidad. Y no sólo esto: al pensar la colaboración mutua, cada cual, individual y colectivamente, ha de hacer el esfuerzo de ponerse en el lugar de los otros. El mundo ignaciano y cada célula particular de él, son también una preocupación de todos, aunque en respeto de las diferentes responsabilidades. En el curso de los años posteriores al Vaticano II, los ignacianos han ido poco a poco reconociendo algunas gracias singulares que el Espíritu está derramando, en ellos, para el mundo y la Iglesia. Y también paulatinamente han ido respondiendo. Considérese, por ejemplo, la renovación de la espiritualidad ignaciana, en especial de la experiencia de los Ejercicios Espirituales, que se abre paso con mucha vigencia entre tantas y tantos (sacerdotes, religiosas, religiosos, laicos, incluso creyentes de otros credos). Considérese también la gracia del impulso apostólico de jesuitas y laicos. Y considérese, por último, la gracia de la colaboración, del trabajo codo a codo. Porque la colaboración es ante todo una gracia que se está derramando. Hay que pedir insistentemente ser capaces de acogerla. Esto no es fácil, ni mucho menos. Acoger la gracia es un don, pero un don que plantea altas exigencias y que tiene muchos, muchísimos matices. En su reciente Congregación General 35, los jesuitas han puesto, antes del decreto sobre colaboración, el decreto sobre su identidad. Pienso que esto es muy importante. Al enfrentar el tema de la colaboración, los laicos tendrían que hacer lo mismo, es decir, pensar y renovar su identidad laical y, como ocurre en el caso de laicos asociados, su identidad asociativa. Desde aquí, el tema de la colaboración se muestra con mayor claridad. Pues los modos de proceder del laico, respecto de la unión con Dios, de la vida comunitaria y del servicio apostólico, son ignacianos, pero no jesuitas.
Me parece que ésta es una manera apropiada de acercarse al problema de la colaboración ignaciana en el corazón de la misión. Esta forma de pensar el asunto, implica opciones teológicas, exige íntima unión con Dios, convoca a cambios de actitudes y mentalidades, pide expresarse en procedimientos y prácticas, arraigados en un estilo de vida social y eclesial caracterizado por la sencillez, el diálogo, la apertura a los signos de los tiempos y a la acción del Espíritu. No olvidemos que la colaboración entre laicos, religiosos y sacerdotes, entendida ignacianamente es para la misión, es decir, para colaborar, en último término, con la misión de Jesucristo, al servicio de los demás y en el seno de la Iglesia.

El laico ignaciano

Supuesto este acercamiento, podemos preguntar ahora qué rasgos básicos deben caracterizar al laico ignaciano. Acogiendo la luz de Aparecida, la respuesta es sencilla. Es un discípulo en comunidad y misión: es un bautizado. Es alguien que se ha encontrado con Cristo en los Ejercicios Espirituales, que posee algún sentido de comunidad en el mundo ignaciano y que orienta su vida apostólicamente, en el sentido de la fe-justicia: es un bautizado ignaciano. Pero la enumeración de estos rasgos no hace más que abrir una serie de problemas. ¿Qué tipo de experiencia de Ejercicios Espirituales? ¿Pertenencia formal a alguna comunidad? ¿Orientación apostólica de la vida laboral y familiar, o vida apostólica más allá de esos límites cotidianos? Pienso que estas cuestiones deben ir siendo respondidas en los diversos contextos, según tiempos, lugares y personas. Lo que sí se puede decir es que no basta solamente, para determinar a un laico ignaciano, por ejemplo, haber estudiado en una institución educativa ignaciana, o ser muy amigo de alguien ignaciano. Por otra parte, no necesariamente es mejor laico ignaciano quien colabora o trabaja en una obra de la Compañía de Jesús.
Pienso que hay algunos aspectos ligados a las tres características básicas del laico ignaciano, que son especialmente relevantes hoy y para el futuro mediato.
El laico ignaciano se encuentra con Cristo en los Ejercicios Espirituales. Me parece muy relevante en este punto la conciencia de proceso de la persona, es decir, que de alguna manera se manifieste que ella se siente en camino de crecimiento, de más encuentro, de más hondura. La meta es que llegue a sentirse tomada y llevada, en actitud de discernimiento y que se actualice así la gracia profunda del seguimiento. Tiendo a pensar que esta conciencia de proceso es un buen indicador de la experiencia espiritual ignaciana. En su Autobiografía, Ignacio revelaba que se sentía llevado por Dios, como un niño por su maestro. Y esto lo sentía un laico: la fundación de la Compañía de Jesús vino después. El seguimiento se puede experimentar en diversos niveles, incluso en los comienzos mismos de un proceso inicial. Es preciso, por tanto, poner los medios para acompañar los procesos de los laicos y para ofrecer oportunidades suficientes de pasar adelante. El laico ignaciano se encuentra con Cristo en comunidad. Tiene que haber, por tanto, pertenencia de algún modo a una comunidad que vaya más allá de la experiencia individual. Es bueno recordar que, para los laicos casados, la familia es esta primera comunidad. Tal vez se debería insistir un poco más en esto: el modo ignaciano de vivir la vida familiar (familias místicas, comunitarias y apostólicas). Sin embargo, pienso que no hay que quedarse sólo en la familia, Iglesia doméstica. Estimo indispensable una referencia más amplia.
En este punto, pienso que sería muy apropiado trabajar, con especial atención, en todo lo que signifique crecimiento de la conciencia institucional y del establecimiento de instituciones laicales. Hay una oleada individualista en la cultura, que afecta sin que a veces se tenga mucha conciencia de ello, y que llega a las mentalidades y conductas de jesuitas y laicos. Además, algunas dificultades para una colaboración más estrecha entre laicos y jesuitas tienen su asiento en las diferencias abismales de institucionalización de la vida ignaciana de unos y otros. Las asociaciones laicales, si bien han crecido mucho en esto, todavía tienen mucho camino que recorrer. En este sentido, por ejemplo, me ha alegrado mucho que el Decreto 6 de la reciente Congregación General 35 recomiende a los Superiores Mayores Jesuitas apoyar a CVX y a otras asociaciones laicales. El modelo ya no puede ser el de un jesuita con un grupo de laicos en su derredor, en aislamiento. Hay que poner en cauce los procesos individuales, espirituales y apostólicos, para que perduren en el tiempo, sean comunicables a otros y multipliquen su fruto. Por otro lado, aun siendo urgentes muchas necesidades, me parece necesario resistir el afán indiscreto de resultados inmediatos. Hay aquí otra característica de estos tiempos, que se expresa muy bien en el advenimiento de la tarjeta de crédito y la declinación de la libreta de institucionales lleva tiempo y demanda energía, pero así se construyen las vías de la historia.
El laico ignaciano lleva en comunidad una vida apostólica. A veces se plantea la disyuntiva entre la vida laical cotidiana como misión, o la entrega al servicio apostólico más allá de la vida ordinaria. Me parece que el asunto es más hondo. Toda la vida está llamada a ser apostólica. Es la voluntad de Dios, conocida en discernimiento, la que ha de indicar, en último término, lo que cada cual tiene que hacer. Pero, si bien considero de suma importancia asumir la vida familiar y laboral, la recreación y el descanso, en sentido apostólico, un laico ignaciano tendría que caracterizarse por tener el impulso a ir más allá, haciéndose próximo de las necesidades de los demás. Me gusta pensar que ir a las fronteras debiera caracterizar al laico ignaciano. Esas fronteras, en primer lugar, están en los propios hijos y su nueva mentalidad, en los colegas de trabajo. Pero más allá también. Y, en este punto, los hermanos jesuitas también necesitan de los laicos y muchos de ellos anhelan trabajar y estar con ellos.
Me parece también muy necesario que los jesuitas no desfallezcan en el esfuerzo generoso de promover la identidad y misión laical en el mundo y en la Iglesia y que ayuden a que los laicos crezcan más, sirvan más, opinen más, emprendan más. Habría que pedirles que reprendan al laico cuando perciban que abdica de sus responsabilidades más propias: la familia, el trabajo, la sociedad, la cultura, la Iglesia. Con gusto y agradecidamente, muchos laicos colaboran en sus obras. Ellos les permiten sentirlas también suyas. Son sus colaboradores. Y, en esta colaboración, los mismos laicos reciben mucho. Por de pronto, renuevan su propia vocación laical y la pueden vivir más profundamente. Pienso que es muy bueno para los jesuitas considerar como uno de sus objetivos, en sus trabajos, la promoción de la identidad y misión laicales. Ello puede ayudarles a no ceder a la tentación de servirse del laico en función de sus obras. En todo caso, indudablemente, los responsables primeros de renovar la identidad laical son los mismos laicos. Este tema de la identidad, en mi opinión, está muy al centro de este asunto de la colaboración. Pues la identidad del laico, esbozada tan estimulantemente por el Vaticano II, quiebra mentalidades y prácticas seculares y masivas. No es fácil para los laicos asumir adultamente su vida de fe, los procesos son lentos. Pero la identidad jesuita, religiosa y sacerdotal, también ha sido remecida. Así, por ejemplo, la dificultad que a veces se percibe en jesuitas relativamente jóvenes para colaborar con laicos tal vez en parte sea porque ponen su identidad de jesuitas demasiado en el emprendimiento y en la acción. El “mundo ignaciano”, por tanto, célula viva del organismo eclesial, va haciendo su aporte al proyecto histórico de una Iglesia de comunión y participación. Ésta es una gracia. La colaboración es un fuego que enciende otros fuegos. De hecho, en diversas tareas relativas a la justicia y promoción humana, el trabajo conjunto se extiende también a agnósticos y no creyentes.
Pues la colaboración es evangelizadora, en primer lugar, respecto del misionero. Creo que hay que pedir mucho, para responder con sabiduría a la gracia de la colaboración. A mi entender, hay que pedir un don preciso: la gracia del sentido de los matices. En lenguaje ignaciano, esto es el discernimiento: saber distinguir, matizar, para seguir avanzando en el camino tras el Señor, quien, con su machete, va abriendo sendas en la espesura.
Una primera versión de este texto se presentó en el II Encuentro del Sector Laicos de la Conferencia de Provinciales de América Latina (CPAL), realizado en Quito, Ecuador, entre los días 17 y 20 de junio de 2008. Agradezco a algunos amigos laicos y jesuitas sus comentarios a dicha primera versión.

Samuel Yáñez, S.J.
Profesor de Filosofía, Universidad Alberto Hurtado
Miembro de CVX
Santiago, Chile


Fuente.

El Padre General invita al Arzobispo de Canterbury (16-Oct-2012) .


martes, 16 de octubre de 2012

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Orden de San Ignacio de Loyola
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El pasado miércoles 10 de octubre el Arzobispo de Canterbury, Dr. Rowan Williams, fue el invitado del P. General para el almuerzo en la Curia. El Arzobispo Williams, primado de la Comunión anglicana, había sido invitado por el Santo Padre para dirigirse al Sínodo para la Nueva Evangelización. Esto fue, de hecho, el tercero almuerzo que ellos hicieron juntos. Cuando el Padre General visitó la Provinciade Inglaterra hace dos años, fue invitado por el Arzobispo en Lambeth Palace.


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Monday, October 15, 2012

El Superior General visita a Polonia




Padre General

Viaje a Polonia Del 23 al 30 de septiembre, el Padre General visita las dos Provincias polacas. Dos importantes conmemoraciones han sido la ocasión de este viaje. El 27 de setiembre se cumplen 400 años de la muerte del P. Piotr Skarga, un jesuita de gran importancia en la historia de la cultura polaca, y el 12 de octubre se celebra el centenario de la muerte del P. Jan Beyzym, un gran misionero que dedicó toda su vida a cuidar los leprosos en Madagascar. Juan Pablo II beatificó al Padre Beyzym en 2002. La primera parte del viaje, del 22 al 26, llevará al Padre General a la Provincia de Polonia Mayor. La visita comenzará con el Colegio de Gdynia y dos encuentros, con los jesuitas dedicados a la pastoral (otro encuentro de pastoralistas está previsto el 26 de setiembre en Varsovia) y con los colaboradores de las dos Provincias que trabajan sobre todo en el campo de Ejercicios Espirituales. Seguirá la visita a Varsovia donde están programados varios encuentros: con los estudiantes de teología en el Bobolanum Bobolanum de Varsovia, y con los de filosofía en el Ignatianum de Cracovia; colaboradores seglares de nuestras obras, miembros de movimientos apostólicos como la Comunidad de Vida Cristiana (CVX), capellanes universitarios y representantes de estudiantes en ambas Provincias. Del 27 al 30, el Padre General viajará a la Provincia de Polonia Meridional, particularmente a Cracovia, donde le espera un intenso programa de encuentros: jesuitas y colaboradores que trabajan en el campo de la comunicación (editoriales, revistas, centros audiovisuales, Deon...), y con representantes del mundo intelectual. En Nowy Sacz serán los profesores y alumnos de los Colegios quienes se encontrarán con el General y, otra vez, la cita con los pastoralistas. Como en Gliwice, en Nowy Sacz está programado un diálogo con los miembros de la comunidad Magis. Las ceremonias conmemorativas de los dos centenarios se tendrán el 27 y el 30 de setiembre. El 27 se bendecirá una inscripción referida al P. Skarga junto con la apertura de su proceso de canonización, mientras que el 30 será la conmemoración oficial del centenario del P. Beyzym. Como de costumbre, están previstas las correspondientes visitas protocolarias del Padre General a las autoridades eclesiásticas y civiles de las ciudades por las que pase.


Fuente: http://www.sjweb.info/news/ensPDF.cfm?PubNumID=163&DownLang=3
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General Superior Adolfo Nicolás SJ en el Media Center WAM (en Ingles)



Published on Sep 28, 2012 by portalDEONpl

- Żyjemy w świecie, którego nie rozumiemy, który jeszcze się tworzy i nie wiemy jaki on będzie w przyszłości. Dlatego musimy słuchać ludzi, żeby rozumieć ich potrzeby. Tylko tak przyczynimy się do rzeczywistych zmian, nie tych cyfrowych, ale tych w sercach ludzi

Traduccion de Polaco: 
- Vivimos en un mundo que no entiende que aún no establecido y no sé cómo será en el futuro. Por eso hay que escuchar a la gente, para entender sus necesidades. Sólo de esta manera contribuirá a un cambio real, no digital, sino aquellos en los corazones de los hombres.
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Tuesday, October 9, 2012

Los jesuitas y la construcción de la nación


Los jesuitas y la construcción de la nación from Vocaciones Jesuitas MX on Vimeo.

Los jesuitas empezaron a utilizar el término de mexicano como signo común de pertenencia. Que los criollos hayan podido asumir como propia la identidad de una etnia, como eran os mexicas, es una contribución extraordinaria de los jesuitas expulsados. Y eso es mucho más importante que la obtención de un tratado diplomático o un acuerdo político.

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Monday, October 1, 2012

Secretos nunca vistos de 'Rápido y Furioso'

Primer Impacto. Jorge Ramos nos acompañó en vivo para darnos un adelanto de la controversial operación.

Operación Rápido y Furioso, Armando al Enemigo
http://noticias.univision.com/aqui-y-ahora/videos/video/2012-09-30/operacion-rapido-furioso-aqui-ahora-parte-1-masacre-salvarcar


Tuesday, September 25, 2012

El Papa Benedicto XVI en Libano: Sept 15, 2012



Published on Sep 18, 2012 by afegalese7

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Una observacion personal:

Cuan ironico, que mientras el mundo occidental estuvo precupado por un video ANTI-ISLAMICO (que supestamente provoco los ataques a los edificios diplomaticos de los Estados Unidos en Libia, Egipto, y Yemen, etc....), el ANTI-CRISTO se exhibio en el Libano como un Angel de Luz?

En otras palabras, nuestro Salvador Jesus nos advirtio en varias ocasiones para que no seamos engañados:

Mirad que nadie os engañe.
5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán.
6 Y oiréis guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin.
7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares.
8 Y todas estas cosas, principio de dolores.
9 Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.
10 Y muchos entonces serán escandalizados; y se entregarán unos á otros, y unos á otros se aborrecerán.
11 Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán á muchos.
12 Y por haberse multiplicado la maldad, la caridad de muchos se resfriará.
13 Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.
14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio á todos los Gentiles; y entonces vendrá el fin.
15 Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),..

Mateo 24:4-15.




Monday, September 17, 2012

Próxima Asamblea Mundial: Líbano 2013

publicado a la‎(s)‎ 13/04/2012 01:22 por Equipo Comunicación [ actualizado el 13/04/2012 01:27 ]

Desde el Consejo Ejecutivo Mundial de CVX, nos comunican que la próxima Asamblea mundial será en Líbano, en 2013.

El Consejo ha recibido la propuesta de tres comunidades: Chile, Egipto y Líbano. Después de un período de oración y reflexión se aceptó el ofrecimiento de Líbano, agradeciendo la disponibilidad de todas, para lo que es, un gran trabajo.

Esta será la primera vez que la CVX Mundial se reunirá en el Oriente Medio. Con nuestra presencia allí, queremos ofrecer un signo de solidaridad con las tres Comunidades nacionales y cristianos que viven en esta región donde nuestra fe tiene sus raíces y con todos aquellos que anhelan la paz en el respeto mutuo, la convivencia y la justicia.

El tema de la Asamblea estará conectado con el 450 aniversario de la comunidades laicas ignacianas, que se celebra en 2013 y con el camino avanzado desde Itaicí 98, confirmando nuestra identidad como cuerpo apostólico laico, y nuestro deseo de responder a los signos de los tiempos, preparados para cruzar las fronteras y tocar nuevos destinos.
Desde nuestras raíces hacia las fronteras “Este es mi hijo, el amado, escuchen lo que él les dice” (Mc 9, 7)


La Asamblea se llevará a cabo del 30 de Julio al 8 de agosto de 2013 en Líbano, cerca de Beirut.





Curso de formación ignaciana para colaboradores

http://cvxe.blogspot.com/2012/08/cronica-iv-jornadas-de-formacion.html


Del 2 al 7 y del 9 al 14 de Julio se celebraron, en la casa de Ejercicios La Inmaculada, del Puerto de Santa María, las cuartas jornadas de formación ignaciana para colaboradores. Han participado un total de 164 personas. De ellas, 98 han hecho dos módulos (6 días), 65 han hecho un módulo (3 días) y una persona, excepcionalmente, ha hecho tres módulos (9 días). 25 de los participantes se han incorporado por primera vez este año.

Este año se cerraba el ciclo iniciado en 2009, aunque sólo 3 personas lo han completado. Como es conocido, el Plan de formación es flexible y personalizado, adaptando cada persona la participación a sus posibilidades familiares y laborales, de acuerdo con su tutor/a. Lo aconsejado es participar cada año en dos módulos.

Por Instituciones, 3 personas pertenecían a Pastoral Juvenil, 4 a Fundación Loyola, 5 a Fundación ECCA, 7 al Sector Social, 7 a Templos, 10 a Centros Fe-Cultura, 16 al Sector Universitario, 17 a Fundación SAFA, 18 a Parroquias y otros 18 a CVX.

Los ponentes ha sido los siguientes: Teología, Francisco Alarcos e Ildefonso Camacho, ambos de la Facultad de Teología de Granada; Espiritualidad Ignaciana, José María Rambla y Santiago Madrigal, colaborador de EIDES y Cristianismo y Justicia (Fundación lJuis Espinal) y Profesor en la Universidad de Comillas, respectivamente ; La Compañía y su Misión, Guillermo Rodríguez-Izquierdo y Lucas López; Análisis de la realidad, José Ignacio Eguizábal, Director de Alboan, y Cristina Manzanedo, Pueblos Unidos y Entreculturas, Madrid. El equipo coordinador lo compusieron Kiko Naranjo, Rafael Yuste (por ausencia de José Juan Romero) y Carlos de Miguel.

La evaluación (contenidos, ponentes, organización, oración y eucaristía, ambiente y comunicación) alcanza en todos los items valorados entre 4 y 5 (sobre 5), lo que muestra la alta satisfacción de los participantes.


Fuente

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