Wednesday, February 26, 2025

Todos somos jesuitas

 Todos somos jesuitas

Signs of the Times (Señales de los Tiempos) #89

What in the world? (¿Qué está pasando?)

20 de febrero de 2025


Citas para el momento:

“Hay algo que une a los líderes de la Unión Europea: crea lazos irrompibles”. Herman van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, Diálogo Interreligioso, Florencia, septiembre de 2012.

“Una traición de EE. UU. es surrealista para los europeos”. Farah Stockman, New York Yimes, 19 de febrero de 2025.

Los líderes de Europa sufrieron recientemente un doble golpe colectivo a sus sueños de convertir a Europa en Europestan, por parte de dos emisarios del nuevo sheriff en Washington DC. El primer discurso, de Pete Hegseth, les hizo perder la cabeza. El segundo discurso, de J. D. Vance, les hizo estallar en lágrimas.

El primer golpe tuvo lugar en Bruselas, el 12 de febrero, en la reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania. Pete Hegseth dijo a los defensores de la “democracia” ucraniana allí reunidos que la guerra en Ucrania debe terminar, que Ucrania no volverá a sus fronteras anteriores a la guerra, que Ucrania no se unirá a la OTAN, que hay que decirles la verdad a los ciudadanos y que la defensa de Europa ya no es la prioridad de los EE.UU.

Unos días después, los mismos perpetradores recibieron su segundo golpe en el Consejo de Seguridad de Munich, donde J. D. Vance les dijo que eran hipócritas, que en lugar de defender la democracia actuaban como la ex Unión Soviética, que cancelaban elecciones legítimas, que asaltaban las casas de la gente por la temeridad de criticar a los políticos, que encarcelaban a la gente por su libertad de expresión y que estaban inundando el continente con migraciones masivas que causaban daño a sus propios ciudadanos. Al final del discurso de Vance, el presidente de la conferencia dijo que había tenido un ataque emocional de “miedo” y que se echó a llorar.

¿Por qué estos eurócratas están tan fuera de sí con rabia apopléjica, dolor y desconcierto? Respuesta: es porque estos dos emisarios del nuevo sheriff de Washington DC acaban de derribar la fachada cuidadosamente construida, de modo que si uno mira con atención, verá el imperio jesuita detrás de la cortina.

Por sorprendente que pueda parecerle a algunos, la Unión Europea siempre ha sido un proyecto de la Iglesia Católica Romana y sus perros de ataque, los jesuitas. Los jesuitas son una sociedad secreta que se infiltra en otras sociedades secretas, gobiernos, partidos políticos, iglesias, corporaciones, sistemas judiciales, etc., con la intención de restaurar la supremacía religiosa y política que la Iglesia Católica Romana una vez poseyó y quiere poseer nuevamente.

El dominio de los jesuitas fue revelado durante una reunión de los líderes de la Unión Europea, donde Herman van Rompuy soltó la verdad con esta notable admisión:

“Hay algo que une a los líderes de la Unión Europea, crea lazos irrompibles: todos somos jesuitas”.

Por supuesto, esto se suponía que era un secreto bien guardado y, como era de esperar, los medios nunca lo informaron. Sin embargo, hubo una excepción: el periódico oficial de la Iglesia Católica Romana en los Países Bajos no pudo evitar publicar orgullosamente que los jesuitas controlaban la UE, en nombre de la Iglesia Católica Romana, el 9 de septiembre de 2012 (ver lo anterior).

Por eso los eurócratas están perdiendo colectivamente la cabeza y llorando en sus copas de vino, por eso todos están actuando de la misma manera, teniendo la misma reacción, porque todos son jesuitas, y su agenda jesuita se está esfumando. Y su agenda incluía la destrucción de Rusia y de la Iglesia Ortodoxa Rusa, por medio de su poder delegado, Ucrania. Rusia y su iglesia son solo otro de los varios obstáculos importantes que deben eliminarse, para que la cruzada católica pueda continuar hacia la tierra prometida.

Pero el nuevo sheriff en Washington DC, ya está trabajando para hacer un trato con los rusos para poner fin a la guerra en Ucrania. Y se niega a permitir que los eurócratas y los jesuitas tengan un lugar en la mesa de negociaciones, lo mismo ocurre con el títere en Kiev, Zelenski. Sin embargo, esto no detendrá a los jesuitas, que ya han sido frustrados antes, pero siempre vuelven más fuertes que nunca (han estado haciendo esto durante casi 500 años), son oponentes formidables: si el plan A no funciona, simplemente sacan el plan B, el plan C, etc. Los jesuitas también son conocidos por infligir una terrible venganza a todos aquellos que frustran sus planes. Si fueron ellos los que intentaron asesinar a Trump, y fracasaron, antes de que se convirtiera en presidente, ahora estarán doblemente motivados. El nuevo sheriff en Washington DC, tendrá que ser muy cuidadoso con quién elige para ser sus adjuntos: uno de los medios favoritos de los jesuitas para deshacerse de la oposición es por medio del veneno.

Nota: La parte occidental de Ucrania, llamada Galicia, es un bastión jesuita (cuando los jesuitas fueron expulsados ​​de Rusia en 1820, se trasladaron a Galicia). Una de las razones por las que se trasladaron a Galicia fue porque Galicia también es el bastión de la Iglesia greco-católica ucraniana (comúnmente llamada Iglesia Uniata). Esta iglesia es católica y reconoce la supremacía del Papa, pero aún practica los ritos de la iglesia.

(Traduccion de Google Translate con ajustes minimos.)

Bruce Telfer, Autor.


Fuente


LA CONSPIRACION JESUITA

Wednesday, February 12, 2025

'Sherrys', jesuitas y aristócratas: así decidieron en Londres en el 36 que Franco ganara la guerra


'Sherrys', jesuitas y aristócratas: así decidieron en Londres en el 36 que Franco ganara la guerra
En su nuevo ensayo, 'La pérfida Albión' (Debate), el hispanista Paul Preston revela que, pese a su aparente neutralidad, Gran Bretaña jugó un papel fundamental en la Guerra Civil española



Una fotografía del Soho de Londres en los años 30. (General Photographic Agency/Getty Images)
Por
Julio Martín Alarcón
02/02/2025 - 05:00

En el largo y sangriento verano del 36, mientras la República intentaba desesperadamente el apoyo de Gran Bretaña y Francia, nadie reparó en que la moda entre las familias adineradas de Sevilla, Málaga, Jerez o el Puerto de Santa María de educar a sus hijos en los exclusivos colegios católicos de Inglaterra como Stonyhurst y Beaumont College, de la orden de los jesuitas o Ampleforth y Downside, serían claves para el desarrollo de la guerra y para la victoria del bando franquista.

Una clase formada por aristócratas, ricos comerciantes y exportadores de los vinos de Jerez con una larga tradición familiar vinculada a Gran Bretaña, a menudo entremezcladas entre ellas y que habían empezado a enviar a sus hijos a los exclusivos colleges británicos tan pronto como a mediados del siglo XIX. Los Merry del Val, Fitz-James Stuart, Osborne, Zulueta, Larios y otros cuyos vínculos con los conservadores británicos y su apoyo al bando franquista tendrían un peso definitivo en la política exterior británica hacia la Guerra Civil, favoreciendo a los rebeldes.

La historia sale de una frase del historiador Paul Preston recogida en su nuevo libro La pérfida Albión. El contradictorio papel británico en la Guerra Civil Española (Debate): "Era habitual que los aristócratas españoles y los vástagos de las principales familias exportadoras de jerez se educaran en internados católicos ingleses como Beaumont, Downside, Ampleforth y Stonyhurst. Existían, pues, unos vínculos y una amistad entre las clases altas que intensificaban la hostilidad de base de los conservadores británicos hacia la República española". Hablaban el "mismo idioma" según Preston y pudieron influir de forma decisiva en contra de la República.

Una hostilidad que se basó en gran medida en una cuestión de clase y también en unos intereses comerciales entre Gran Bretaña y España —que se habían intensificado a principios del XX— y que serían claves para el Comité de No Intervención impulsado por Gran Bretaña, lo que en la práctica supondría la negativa de auxilio de las democracias a la República y el campo libre para la ayuda de la Alemania nazi y la Italia fascista al bando franquista.

Hablaban el "mismo idioma" según Paul Preston y pudieron influir de forma decisiva en contra de la Segunda República

Aunque Preston no desarrolla la cuestión de los colegios, merece la pena detenerse en los alumnos que pasaron por los colleges británicos, ¿la vinculación desde la infancia a unos principios y valores de una clase y una educación pudo condenar a la República? Según el historiador Bernardo Rodríguez Caparrini, la orden jesuita había inaugurado el Stonyhurst College en Lancashire en 1794 y más tarde el Mount Saint Mary en Sheffield al que se uniría el popularísimo colegio de San Estanislao, más conocido como Beaumont College, en Old Windsor (Berkshire) inaugurado en 1861, momento desde el cual atrajo a alumnos españoles, —lo indica Bernardo Rodríguez Caparrini en Alumnos españoles en el internado jesuita de Beaumont (Old Windsor, Inglaterra), 1886-1892—.

Por las aulas del Beaumont pasaron entre otros Alfonso Merry del Val Zulueta (1864-1943) quien sería embajador español en Londres durante el reinado de Alfonso XIII (1913-1931) y también Jacobo Fitz-James Stuart, el duque de Alba, que se convertiría en el representante oficioso del bando franquista en Londres desde 1937, además de familias hispanoinglesas de la élite financiera como Alfonso María de Zulueta Petre con quienes estaban emparentado los Merry del Val.

En el Stonyhurst College estudiaron Luis Antonio Bolín, quien participaría en la trama para conseguir el Dragon Rapide que llevaría al general Franco de Canarias a Marruecos para iniciar la rebelión, y también Gonzalo Aguilera Munro, terrateniente, que estaría en la oficina de prensa franquista bajo las órdenes de Bolín y junto a Pedro Merry del Val, uno de los hijos de Alfonso y otro alumno del Stonyhurst.

Existía, pues una vinculación importante desde hacía muchos años y un sentimiento antirrepublicano arraigado entre esos conservadores británicos y que según Preston venía de muy lejos: “El sesgo implícito en la no intervención se remontaba a la caída de la monarquía española en abril de 1931. La coalición liberal-progresista entre republicanos y socialistas constituida el 14 de abril se consideraba análoga al impotente Gobierno de Kérenski que precedió a la revolución bolchevique. Los funcionarios del Ministerio de Exteriores británico no ocultaban que la nueva administración republicana les parecía un caballo de Troya controlado por la Comintern”.

Existía una vinculación importante desde hacía muchos años y un sentimiento antirrepublicano arraigado entre esos conservadores británicos

Hay que tener en cuenta que fue precisamente ese momento, con la proclamación de la II República cuando cesaría como embajador en Gran Bretaña Alfonso Merry del Val, en donde había tenido y seguiría teniendo una enorme influencia, como también lo haría Jacobo Fitz-James Stuart, ‘Jimmy Alba’, el caballo de Troya, en ese sentido, no era tanto el de la Comintern en Madrid como el de los monárquicos en Londres.

El hispanista británico, que ha recopilado para esta obra gran parte de sus estudios anteriores con el objetivo de mostrar un cuadro más completo de la decisiva actitud británica durante la Guerra Civil, desgrana la tesis de que el Comité de no Intervención se formuló, de hecho, como instrumento velado para favorecer directamente al bando franquista y de forma conjunta a la política de apaciguamiento con Hitler y Mussolini. ¿Cómo se llegó a él? Además de la influencia de los monárquicos españoles, estaban los intereses económicos.

Siguiendo las tesis ya expuestas por el historiador Enrique Moradiellos explica que: "debido a sus considerables intereses comerciales en España los británicos se sentían inclinados a mostrarse hostiles a la República. La comunidad empresarial creía que era muy probable que anarquistas y demás revolucionarios españoles requisara y colectivizaran las propiedades de los británicos", recoge el libro de Preston.

Lo cierto es que las interacciones comerciales entre España y Gran Bretaña se habían intensificado notablemente desde principios del XX y habían tenido su origen en la cuestión cultural y educativa durante la época de la Restauración y en donde habían participado precisamente Alfonso Merry del Val o el mismo Luis Antonio Bolín. Finalizada la Primera Guerra Mundial, las autoridades británicas trataron de estrechar lazos culturales y comerciales con España como vía en parte también para penetrar en el mercado sudamericano.

Así, en 1919 se creó la Anglo-Spanish Society of the British Empire and Spanish-speaking countries en el número 2 de Bloomsbury Square que aunque se presentó como una institución cultural, según el estudio de Luis G. Campos, tenía profundos fines políticos y comerciales. Además, seguía la estrategia marcada desde el Foreign Office. Es decir, trató de aprovechar la relación con España para acercarse a los países sudamericanos, indica Luis G. Campos en La formación del gentleman español. Las residencias de estudiantes en España (1910-1936). La lista de la citada sociedad contaba lógicamente en la junta directiva con Merry del Val que era entonces el embajador y entre sus miembros y colaboradores estaban también Bolín o Ramiro de Maeztu.

Finalizada la Primera Guerra Mundial, las autoridades británicas trataron de estrechar lazos culturales y comerciales con España

Todo este acercamiento cultural y del estudio de la lengua, que desterraban en gran parte esa idea de La pérfida Albión, clásica de la tradición española por la rivalidad durante siglos, fomentó lazos con los conservadores españoles y a su vez una mayor relación económica que, sin embargo, supuso una subordinación de España en términos comerciales a Gran Bretaña: era obvio que la mera idea de un frente comunista y anarquista que pusiera en peligro esa relación comercial predispuso en las islas.

Y además de todo eso, llegó el verano del 36. La realidad es que el estallido de la Guerra Civil tras el golpe de Estado del 18 de julio no pudo esconder el otro estallido de una revolución anarquista en el territorio de la República o la responsabilidad del gobierno en matanzas como la de Paracuellos. Es la parte más condescendiente del libro de Preston en torno a las razones que motivaron al gobierno inglés para la creación de ese Comité de No intervención que beneficiaría a la postre al bando rebelde: "Tras la victoria de la coalición electoral del Frente Popular en febrero de 1936, en los círculos de las clases dominantes británicas, el temor a la inminencia de una revolución social sangrienta en España se vio acrecentado por las exageraciones partidistas de Norman King, cónsul general de Gran Bretaña en Barcelona. Las ejecuciones que siguieron a la derrota de la rebelión del general Manuel Goded en la capital catalana suscitaron una serie de descripciones de Norman King "que rivalizaban con las estampas más horripilantes de Goya". Durante las semanas siguientes, los escabrosos informes que King enviaba a Londres se imprimieron y distribuyeron entre los miembros del Gobierno", se menciona también en La pérfida Albión.


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La pérfida Albión', edita Debate.

El hispanista británico incide además en el carácter claramente pro rebelde del embajador británico durante toda la guerra, Henry Chilton, que se habría mostrado abierta e implacablemente hostil ante el gobierno republicano ante el que estaba acreditado y a quien achaca gran parte la responsabilidad de la idea que se formó en Gran Bretaña sobre el carácter revolucionario y bolchevique del bando republicano y que ayudarían a amplificar los aristócratas y terratenientes educados en los colegios jesuitas ingleses y poco después de que el mismo Manuel Azaña hubiera expulsado a la orden en España en 1931.

Lo cierto es que las noticias del verano sangriento en España llegaron a Londres, que junto a las predisposiciones que existían con anterioridad antirrepublicanas, y el temor a unas consecuencias negativas para sus intereses económicos, provocaron que nunca se considerara la condición de esa "democracia en peligro" que reclamaron con insistencia las autoridades republicanas, sin éxito, a Gran Bretaña y Francia. Otra cuestión es si fue realmente decisivo el bloqueo de la ayuda a la II República, que según esa clásica teoría se tuvo que "echar en manos de traficantes de armas sin escrúpulos", a diferencia de los rebeldes franquistas que recibían la ayuda de Alemania e Italia mientras los ingleses hacían la vista gorda siguiendo la política de apaciguamiento. Hubo otros factores.

Sea como fuere, la batalla política y propagandística en Gran Bretaña la ganaron, más que los franquistas, los monárquicos, por mucho que luego algunos corresponsales británicos tuvieran que salir por patas del frente franquista amenazados, precisamente, por los exalumnos del Stonyhurst, Luis Antonio Bolín, o Gonzalo Aguilera, quien según Herbert Soutworth expulsó a F. A. Rice del Morning Post por escribir en un reportaje: "Veo a Aguilera como a un padre prefecto de Stonyhurst, muy respetado pero no muy popular".


Wednesday, December 4, 2024

Matar a los jesuitas, matar a la Iglesia




Matar a los jesuitas, matar a la Iglesia
Así pensaba Voltaire, uno de los enemigos más acérrimos de la Iglesia católica.


Steve Weidenkopf • 11/21/2024

Hoy se conmemora el trescientos treinta cumpleaños del francés François-Marie Arouet, más conocido por su seudónimo, Voltaire (1694-1778).

Nacido en un burgués Durante el reinado de Luis XIV, el “Rey Sol” (1643-1715), Voltaire sufrió una tragedia a temprana edad cuando murió su madre. Nunca fue muy cercano a su padre ni a su hermano, y desde joven mostró una actitud rebelde hacia la autoridad. Su mente brillante fue fomentada al cuidado de la Compañía de Jesús, que lo introdujo a los placeres de la literatura y el teatro. A pesar de sus críticas posteriores contra la Iglesia, Voltaire, a lo largo de su vida, recordó con cariño a sus dedicados maestros jesuitas.

Aunque pasó un tiempo como funcionario de la embajada francesa en La Haya, la principal pasión de Voltaire era la escritura, una actividad en la que destacó en varios géneros, incluida la poesía, lo que le valió el nombramiento como poeta de la corte real del rey Luis XV. Reconocido ampliamente como uno de los más grandes escritores franceses, e incluso referido hiperbólicamente por el historiador Will Durant como "el escritor más brillante que jamás haya existido", Voltaire produjo novelas, obras de teatro y relatos históricos. Su primer amor fue el teatro, una pasión que cultivó durante una estancia en Inglaterra en la que conoció las obras de Shakespeare, pero es conocido sobre todo por sus comentarios satíricos, ingeniosos y críticos sobre política y religión. Su novela satírica y su fantasía filosófica Candide Todavía se lee y se admira casi tres siglos después de su publicación en 1758.

Wednesday, November 27, 2024

Autoridad jesuita apoya evento de “católicos LGBTQ” realizado en la sede de la Compañía de Jesús en Roma



Sede de la Compañía de Jesús en Roma | Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News



Por Almudena Martínez-Bordiú

Oct 11, 2024

El P. Johan Verschueren, autoridad jesuita, ha respaldado el evento de “católicos LGBTQ” realizado recientemente en la Casa General de la Compañía de Jesús en Roma.

En el marco del Sínodo de la Sinodalidad, los jesuitas acogieron el pasado martes un acto en el que un grupo de personas LGBTQ (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y queer), compartieron su testimonio y solicitaron una mayor participación en la comunidad eclesial.

El Consejero General y Delegado para las Casas y Obras Interprovinciales de la Compañía de Jesús en Roma, expresó a ACI Prensa su “apoyo moral” a este acto, aunque precisó que no estuvo presente.

“Los cristianos-LGBT son nuestros hermanos y hermanas y, por supuesto, tienen (deberían tener) su lugar en nuestras iglesias locales y comunidades religiosas”, señaló el P. Verschueren.

Refiriéndose a los miembros de este colectivo, argumentó en conversación con ACI Prensa que “su identidad de género no fue una elección moral”, al tiempo que afirmó que “ellos nacieron así”.

Reiteró asimismo que “son igualmente llamados y amados por nuestro Señor y Salvador, e invitados a seguirle” y añadió que “es bueno escucharles dar testimonio”.

Los jesuitas en Roma, anfitriones del evento pro-LGBT

El evento, titulado “¿Cuál es la experiencia de los católicos LGBTQ?”, estuvo organizado por la revista America Media y el grupo pro-LGBT Outreach, cuyo fundador es el controvertido jesuita P. James Martin, quien asiste a la asamblea del Sínodo de la Sinodalidad por designación del Papa Francisco.

Fue inaugurado por el P. Antoine Kerhuel, secretario de la Compañía de Jesús, en el Aula de la Curia General de los Jesuitas, situada en la transitada calle Borgo Santo Spirito, muy cercana al Vaticano.

Con el P. James Martin a la cabeza como moderador, el panel contó con otros invitados como Christopher Vella, de la organización LGBT católica Drachma en Malta. “Permitamos que el amor se exprese”, exhortó Vella.

También asistió Juan Carlos Cruz, activista chileno víctima de abusos y miembro de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, quien condenó el apoyo que algunos líderes de la Iglesia “han brindado a leyes controvertidas que estigmatizan a las personas LGBTQ, especialmente en lugares como Uganda”.

Intervino además Janet Obeney-Williams, una mujer lesbiana que vive junto a otra mujer con la que contrajo matrimonio civil en Londres y que ha participado en la consulta del Sínodo global.

Médico jubilada, Obeney-Williams relató su “conversión” al catolicismo tras las palabras de “acogida” por parte del Papa Francisco.

También contó con la participación de algunos prelados y cardenales, entre ellos el Obispo jesuita de Hong Kong y delegado del Sínodo, Mons. Stephen Chow, quien dirigió una oración de apertura del evento.

“Oh Espíritu Santo, envíanos tu luz guía de verdad, para que nuestra ignorancia y prejuicios puedan derretirse a través de este encuentro sinodal, y una nueva mañana marcada por el respeto mutuo y la comprensión empática pueda tomar forma en nuestra Iglesia para nuestras hermanas y hermanos LGBTQ”, rezó el purpurado.

Por su parte, Joanita Warry Ssenfuka, lesbiana católica de Uganda que dirige la organización Freedom and Roam Uganda, indicó que el mensaje de Jesús “era de amor” e instó a los líderes de la Iglesia “a ver a los católicos LGBT como seres humanos y no como la suma de sus pecados”.

Cabe recordar que, en vísperas del Sínodo, el P. Martin compartió reflexiones personales sobre los enfoques pastorales de los católicos que experimentan atracción hacia personas del mismo sexo junto al P. Radcliffe, asistente espiritual en la asamblea sinodal y futuro cardenal.

A lo largo de los años, sus críticos han acusado al P. Martin de rechazar la enseñanza católica sobre la pecaminosidad de los actos homosexuales, pero él ha insistido en que no rechaza la enseñanza de la Iglesia.

La enseñanza constante de la Iglesia sobre la homosexualidad se describe en el Catecismo de la Iglesia Católica en sus numerales 2357 y 2358, que afirman que, si bien las personas con tendencias homosexuales deben ser acogidas “con respeto, compasión y delicadeza”, los actos homosexuales son “intrínsecamente desordenados” y “no pueden recibir aprobación en ningún caso”.

¿Quién es el P. Johan Verschueren, SJ?

Estudió Botánica en la Universidad Católica de Lovaina y posteriormente Filosofía en París. Enseñó durante dos años en el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA) de Perú.

También Estudió teología en la Universidad Católica de Lovaina de 1991 a 1995 y fue Superior de los jesuitas en la Región Europea de los Países Bajos.

Desde febrero de 2020, es Consejero General y Delegado para las Casas y Obras Interprovinciales de la Compañía de Jesús en Roma.

Verschueren ha sido además superior de Marko Rupnik, conocido jesuita acusado de cometer abusos y cuyo caso está siendo investigado por el Vaticano.


Fuente

Friday, November 1, 2024

Hombres y Mujeres para Otros


Hombres y Mujeres para Otros


La Compañía de Jesús comenzó, oportunamente, con un grupo de estudiantes universitarios que vivían lejos de casa.





Durante los años 1530s, Ignacio de Loyola reunió a un pequeño grupo de compañeros en la Universidad de París. Se hacían llamar «Amigos en el Señor». Los compañeros hicieron votos de pobreza y se comprometieron a permanecer juntos y seguir sirviendo a Cristo y al mundo luego de completar sus estudios.

En 1548, poco más de una década después, la primera escuela Jesuita abrió en Messina, Sicilia. Hoy día, 3,730 escuelas continúan esta tradición en todo el mundo, atendiendo a 2.5 millones de estudiantes en lugares que van desde Egipto y Kenia hasta Nepal y Belice. En Canadá y Estados Unidos, hay 30 colegios Jesuitas y 81 escuelas pre-secundarias y secundarias con el objetivo común de desarrollar líderes competentes, compasivos y comprometidos al servicio de la Iglesia y la sociedad.

Un aspecto distintivo de la educación Jesuita en todos los niveles, es su énfasis en enseñar a “la persona completa”: mente, cuerpo y espíritu.

Las escuelas fomentan no solo el desarrollo intelectual, sino también el crecimiento moral y espiritual. En las escuelas secundarias, el objetivo es lograr que para el momento en que los estudiantes se vayan, estén «abiertos al crecimiento, que sean intelectualmente competentes, religiosos, amorosos y comprometidos a hacer justicia». Esas son cinco características señaladas por el Perfil del Graduado de una Escuela Secundaria Jesuita en la Graduación, actualizado periódicamente, y mejor conocido como el informe «Grad at Grad».

Hombres y Mujeres para Otros

El servicio y la justicia son prioridades clave de la educación Jesuita. Pedro Arrupe, un querido General Superior de los Jesuitas (de 1965 a 1983), dijo que el objetivo principal de la educación Jesuita es formar «hombres y mujeres para otros, hombres y mujeres que no vivirán para sí mismos sino para Dios y su Cristo… hombres y mujeres que ni siquiera puedan concebir un amor a Dios que no incluya el amor al más pequeño de sus vecinos; hombres y mujeres completamente convencidos de que el amor a Dios que no emite justicia para los demás es una farsa».

En las últimas décadas, los Jesuitas han ampliado esta misión en parte al acercarse a estudiantes de secundaria en zonas urbanas de América. Se han iniciado docenas de estas escuelas en todo el país – ya sea patrocinadas por la orden o de otra manera modeladas según la educación Jesuita. Están orientadas a estudiantes en vecindarios de alta pobreza, las escuelas ofrecen educación de alta calidad y cobran poca o ninguna matrícula. Sus graduados van a universidades selectivas, listos para servir y desarrollar todo su potencial.

Y de esta forma, estas y otras escuelas relacionadas con los Jesuitas reflejan una misión Jesuita contemporánea: avanzar en la fe a través de la promoción de la justicia.

Use el siguiente mapa interactivo para obtener más información sobre las organizaciones educativas jesuitas en América del Norte o haga clic aquí para encontrar una organización educativa por tipo, ubicación geográfica o nombre.



Thursday, August 29, 2024

Ecología y espiritualidad ignaciana


Ecología y espiritualidad ignaciana 28 Ago 2024


A finales de junio, pusimos en línea la versión integral de “JESUITAS 2024”, revista anual que publica la Curia General sobre los compromisos que tiene la Compañía de Jesús con el mundo. El tema de la presente edición es el cuidado de nuestra casa común. Bernard Hudon, hermano jesuita de la Provincia de Canadá, especialista en ecología, nos ofrece sus reflexiones sobre el vínculo entre esta Preferencia Apostólica Universal y la espiritualidad ignaciana.

Por Bernard Hudon, SJ

Fue en la 35ª Congregación General, celebrada en 2008, cuando la Compañía de Jesús se posicionó oficialmente acerca de las cuestiones ecológicas, tras una mención en un breve decreto de la 34ª Congregación General celebrada en 1995. En el Decreto 3, titulado: Desafíos para nuestra misión hoy, la Compañía manifiesta su deseo de Reconciliación con la creación, incluido en una revisión de su misión decretada en 1975, a saber, que “la misión de la Compañía de Jesús hoy es el servicio de la fe, del que la promoción de la justicia constituye una exigencia absoluta, en cuanto forma parte de la reconciliación de los hombres exigida por la reconciliación de ellos mismos con Dios” (Decreto 4 de la CG 32, Roma, 1975). Se trata del famoso Decreto 4, que supuso un firme compromiso de la Compañía con la justicia social y que dio lugar a la creación de numerosos centros de análisis social en todo el mundo, así como al martirio de unos cuarenta jesuitas, especialmente en América Latina.




35ª Congregación General, 2008

Esta Congregación ha revisado su misión expresada en 1975, definiéndola como Reconciliación con Dios, Reconciliación de unos con otros y, finalmente, Reconciliación con la creación. En el nº33, leemos: “El modo de acceder y explotar las fuentes de energía y otros recursos naturales está rápidamente aumentando el daño al suelo, al aire, al agua y a todo el medioambiente, hasta el punto de ser una amenaza para el futuro del planeta. Agua insalubre, aire contaminado, deforestación masiva, residuos atómicos y desechos tóxicos están causando muerte e indecible sufrimiento, particularmente a los pobres.”

Análisis

Para los jesuitas, un compromiso firme con nuestra “casa común” supone un deseo de compromiso sociopolítico, en contraste con la visión que suelen tener los franciscanos, que es de contemplación de las bellezas de la naturaleza. El Papa Francisco, jesuita también él, escribió su encíclica Laudato si’, que está dirigida a las personas de buena voluntad, en lugar de a los católicos, como es habitual. Es un llamamiento a la “ecología integral”, entendida como auténtico enfoque social que engloba la pérdida de biodiversidad, el cambio climático, la economía global que margina a miles de millones de personas, y el crecimiento de la población, que no es un problema en sí mismo, sino más bien el problema de la distribución desigual de los recursos. Francisco afirma asimismo lúcidamente que son los países del Norte los que tienen una deuda con los países del Sur. No es de extrañar que el actual Papa haya sacudido los pilares del templo del neoliberalismo dominante. Se ha granjeado enemigos entre la intelectualidad de derechas, especialmente en algunas partes del mundo. Inspirado en la espiritualidad ignaciana, afirmaba Francisco con gran contundencia en su discurso a la última COP: “Estoy con vosotros para plantear la pregunta a la que ahora estamos llamados a responder: ¿trabajamos por una cultura de la vida o por una cultura de la muerte? Yo les exhorto: ¡elijamos la vida, elijamos el futuro!”



Saturday, August 24, 2024

Los JESUITAS y la MUERTE DEL PROTESTANTISMO I Marcelo Villca

Ciudadanía Fiel: El reto de hoy y de siempre



julio 15, 2024

Por el P. Bill McCormick, SJ



Cuando John F. Kennedy fue elegido presidente de los Estados Unidos en 1960, muchos católicos estadounidenses creyeron que por fin lo habían conseguido. Como escribió Will Herberg en la misma época, «el catolicismo estadounidense ha negociado con éxito la transición de una iglesia extranjera a una comunidad religiosa estadounidense. Ahora forma parte del modo de vida estadounidense».

Si avanzamos hasta 2024, parece que hemos tenido demasiado éxito en esa transición. Los católicos están en todos los «bandos» de todas las cuestiones y divididos entre los dos principales partidos políticos. También están bien representados entre los despegados a la política. Los católicos estamos ahora totalmente asimilados, y poco, en apariencia, nos diferencia de los demás estadounidenses. Si antes la pregunta era: «¿Cómo pueden los católicos ser estadounidenses?», ahora es: «¿Cómo pueden los estadounidenses ser católicos?».

El documento Formando conciencias para una Ciudadanía Fiel: Un llamado a la responsabilidad política de los obispos católicos de Estados Unidos, publicado en 2007 como una guía para católicos, propone que los católicos tienen algo distinto que decir sobre la vida política.

Los obispos creen que las conciencias importan, pero que deben formarse. Los ciudadanos deben ser fieles, pero su fe debe dirigirse a algo más elevado que la política. De este modo, los católicos pueden ejercer sus responsabilidades políticas de forma que beneficien a toda la sociedad estadounidense y al mundo.

Dar cuenta de la esperanza

Cualquier lectura de Ciudadanía Fiel debe tener en cuenta su acentuación en la esperanza. El papa Francisco habla ampliamente de la esperanza en Laudato si’, su carta encíclica sobre el cuidado de nuestra casa común. El santo padre, aun reconociendo la dificultad de la tarea que tenemos por delante y la enorme magnitud del fracaso humano, nos recuerda que «los seres humanos, aun siendo capaces de lo peor, también son capaces de superarse a sí mismos, de elegir de nuevo lo que es bueno y de empezar otra vez, a pesar de sus condicionamientos mentales y sociales».

A los muchos que se sienten atrapados por colosales estructuras políticas, sociales y económicas, el papa Francisco les dice: «Ningún sistema puede suprimir por completo nuestra apertura a lo que es bueno, verdadero y bello, ni la capacidad que Dios nos ha dado de responder a su gracia que actúa en lo profundo de nuestros corazones».

La Ciudadanía Fiel opera desde esa esperanza. Sin negar la realidad del miedo, la ira, la ansiedad y la demonización, los obispos instan a que «Las enseñanzas de la Iglesia… ofrecen una visión de esperanza, donde abundan la justicia y la misericordia, porque Dios es la fuente infinita de toda bondad y amor. Con esta sabiduría y esperanza, podemos encontrar la manera de inclinarnos como hizo el Buen Samaritano, a través del miedo y las divisiones, para tocar y sanar las heridas».

La Parte I de Ciudadanía Fiel se centra en cuatro preguntas orientadoras:


(1) ¿Por qué enseña la Iglesia sobre cuestiones que afectan a la política pública?

(2) ¿Quién en la Iglesia debe participar en la vida política?

(3) ¿Cómo ayuda la Iglesia a los fieles católicos a hablar sobre cuestiones políticas y sociales?

(4) ¿Qué dice la Iglesia sobre la doctrina social católica en la plaza pública?

Para algunos católicos, la cuarta cuestión cubre un terreno bien explorado, ya que comparte los principios de la doctrina social católica: la dignidad de la persona humana, el bien común, la subsidiariedad y la solidaridad. Las otras tres cuestiones, por lo tanto, se vuelven más urgentes para nuestra consideración: ¿por qué debería la Iglesia tener algo que decir sobre asuntos de la vida pública? ¿Y cómo puede esperar hablar a los católicos más allá de nuestras considerables divisiones políticas e ideológicas?

La respuesta a esta pregunta comienza con la Gaudium et spes: «Cristo, el último Adán, mediante la revelación del misterio del Padre y de su amor, revela plenamente al hombre al hombre mismo y pone de manifiesto su vocación suprema».

Es imposible exagerar la importancia de este hecho central de nuestra salvación, que es Cristo quien revela plenamente quiénes somos. Las consecuencias para nuestra vida en común son considerables. Como ofrece Ciudadanía Fiel, «el amor de Cristo por nosotros nos hace ver con toda claridad nuestra dignidad humana y nos obliga a amar a nuestro prójimo como Él nos ha amado».

Así, el servicio de la justicia está íntimamente ligado a la promoción de la fe, un concepto familiar para la mayoría de la familia ignaciana. Este servicio está además garantizado por la Constitución de los Estados Unidos y por nuestras tradiciones políticas más antiguas, que protegen los derechos tanto de los ciudadanos individuales como de los cuerpos sociales.

Si la Iglesia se siente atraída a contribuir al bien común, entonces la naturaleza de la Iglesia condicionará, como es lógico, el modo en que contribuya al mismo. La Parte I de Ciudadanía Fiel ofrece una tesis crítica sobre este punto: «El clero y los laicos tienen papeles complementarios en la vida pública».

La participación directa en la política corresponde a los laicos. Su tarea consiste en proponer una alternativa a una política de «intereses poderosos, ataques partidistas, frases sonoras y bombo mediático», una política «centrada en la dignidad de todo ser humano, la búsqueda del bien común y la protección de los débiles y vulnerables». De este modo, sostiene la Gaudium et spes, «los laicos no sólo están obligados a penetrar en el mundo con espíritu cristiano, sino que también están llamados a ser testigos de Cristo en todas las cosas en medio de la sociedad humana».

¿Cómo ayuda la Iglesia a los laicos en esta tarea? Obviamente, los obispos ayudan a preservar y promover la enseñanza de la Iglesia sobre cuestiones sociales y políticas. En términos más generales, la Iglesia ayuda a los cristianos a desarrollar: una conciencia bien formada, las virtudes, en particular la prudencia; el compromiso y el hábito de hacer el bien y evitar el mal, y la capacidad de orientarse en la toma de decisiones morales. No son ayudas pequeñas, y sin embargo no suelen ser temas de conversación entre los católicos que debaten sobre política.

La Parte II de Ciudadanía Fiel se refiere a las posiciones políticas de la Iglesia y las sitúa en su contexto moral más amplio. Quizá el aspecto más interesante de esta sección sea la interacción entre la doctrina universal de la Iglesia y el contexto particular de Estados Unidos. Esta sección anima a los católicos estadounidenses a basarse en las ricas tradiciones americanas para tratar de responder a los aspectos problemáticos de la sociedad estadounidense.

La Parte III ofrece algunos objetivos y desafíos para el compromiso político católico. Es importante destacar que estos objetivos no son prescripciones muy específicas, sino amplias esperanzas y áreas de desafío. Los obispos respetan la tarea de los laicos de seguir prudentemente sus conciencias en las contingencias siempre cambiantes de la vida política.


Sondeos ignacianos

Hay muchas resonancias entre la Ciudadanía Fiel y la espiritualidad ignaciana. Esto se debe a que lo mejor de lo ignaciano se nutre de la universalidad del propio catolicismo. La conexión intrínseca de la espiritualidad ignaciana con la universalidad de la Iglesia abre a sus devotos a apropiaciones más profundas y amplias de la espiritualidad ignaciana, una tarea de recuperación y purificación que nunca termina.

En primer lugar, la visión llena de esperanza del documento nos recuerda la concepción de San Ignacio de la creación como la viña del Señor. La apertura del texto a retos y oportunidades nos recuerda la gran llamada de Jesús: la mies es mucha, pero los obreros pocos. Para los seguidores de San Ignacio, sabemos que Jesús es el Señor de la viña y nos llama a recoger la cosecha. Esta visión de la esperanza nos llama especialmente en situaciones en las que otros han abandonado la esperanza, como la política estadounidense.

En segundo lugar, el documento asume que podemos sentire cum Ecclesia, la lacónica frase de San Ignacio en los Ejercicios Espirituales para «pensar y sentir con la Iglesia». Nuestra pertenencia a la Iglesia como fieles bautizados significa algo para nuestra vida política.

San Ignacio creía de todo corazón en una Iglesia jerárquica, caracterizada por una «unidad de orden», en frase de Santo Tomás de Aquino. Si la Iglesia ha de ser realmente el cuerpo de Cristo, entonces cada miembro debe desempeñar su papel sinfónicamente con los demás.

Este puede ser un mensaje difícil para los católicos de hoy. ¿Cómo podemos actuar como Cuerpo de Cristo cuando estamos tan divididos internamente? Del mismo modo que el Santo Padre nos ha llamado a ver la Tierra como nuestra casa común, también debemos ver a la Iglesia como nuestra casa común, hacia la que debemos cultivar el amor y el deseo de servir.

En tercer lugar, la complementariedad entre fe y razón es un fundamento de la espiritualidad ignaciana tan fuerte que rara vez encuentra una articulación explícita. El discernimiento supone que nuestra fe es profundamente razonable, y que podemos dar razón de esperanza de ella. La sabiduría prometida por Proverbios y Salmos es precisamente la sabiduría que buscamos para conocer los caminos de Dios y su voluntad para con nosotros: sí, el camino del Señor es demasiado alto para nosotros, pero también se ha revelado en Cristo Jesús, su Hijo.

Muchos miembros de la familia ignaciana harían bien en esforzarse, en profundizar en la razonabilidad de la fe. ¿Cuáles son las anteojeras ideológicas que limitan nuestra comprensión de la realidad? ¿Dónde estamos apegados a falsos dogmas que sólo sirven para apuntalar el infructuoso statu quo?

Si estamos dispuestos a someter nuestros ídolos más queridos al escrutinio racional, la enseñanza de la Iglesia nos ayudará a vivir la armonía de la fe y la razón y, a su vez, nos ayudará a prepararnos para el Reino que ya habita entre nosotros.

En última instancia, se trata de ver la verdad como un don que recibimos de Dios y que compartimos con los demás. Como dice Ciudadanía Fiel: «La verdad es algo que recibimos, no algo que hacemos».

Por último, la orientación del documento podría compararse con las frases de arriba y en medio en el pensamiento de San Ignacio, tan fructíferamente exploradas por el gran historiador jesuita Hugo Rahner. Cuando reconocemos que recibimos todo lo bueno de lo alto, de arriba, llegamos a vernos no simplemente en un espacio neutro, sino entre el cielo y la tierra: en medio. No sólo somos pecadores, sino pecadores amados.

Se trata de una profunda tensión, incluso de una paradoja. Nuestra fe tiene profundas consecuencias sociales, pero nunca puede identificarse con un proyecto político. Además, aunque Dios nos da poder, siempre nos lo otorga no para seguir nuestra propia voluntad, sino la de Dios, y para la misión que Él nos ha encomendado de arriba. Esto significa, por supuesto, que debemos ser conscientes de los efectos del pecado en nosotros mismos y en los demás. Estar en medio, por tanto, significa abrazar una política que busca ennoblecer lo mejor de los seres humanos, estando atentos a lo peor. Ser esperanzadora sin ser ingenua, prudente sin ser maquiavélica y, por tanto, realista sin caer en el cinismo.
Responder al reto de la Ciudadanía Fiel

Tomarse en serio el reto de la Ciudadanía Fiel exige que hagamos balance de nuestras vidas como seres humanos, ciudadanos y cristianos. Sin embargo, esa reflexión no puede detenerse después de las elecciones de noviembre. Por eso, el documento nos llama a una de las virtudes favoritas de San Ignacio: la perseverancia.

Como ha sugerido el P. Bart Geger, SJ, para San Ignacio la perseverancia tiene un componente subjetivo y otro objetivo: tratar de purificar nuestras intenciones para servir a la mayor gloria de Dios, e identificar y cultivar nuestros dones que nos permiten hacerlo fructíferamente. Ambos esfuerzos se verán fortalecidos por nuestro mayor compromiso y comprensión de las dimensiones públicas del Evangelio, o la forma en que nuestra fe nos llama a actuar en la plaza pública. No sólo llegaremos a reconocer la posibilidad de alternativas a la división y el conflicto en nuestra vida común, sino que también empezaremos a ver nuestro servicio a los seres humanos como parte integrante de nuestro servicio a Dios. En última instancia, esperamos que nuestro autosacrificio hacia nuestros conciudadanos surja de nuestro gran suscipe a Dios: el acto de fe, esperanza y amor por el que reconocemos el profundo amor de Dios por nosotros y por el mundo, y esperamos participar en ese amor por la gracia de Dios.


El padre Bill McCormick, SJ, es escritor en Roma para La Civiltà Cattolica y colaboador de America.


Saturday, July 13, 2024

¿Por qué el jesuita Bob Macke ha medido el asteroide Bennu?


Guy Consolmagno

noviembre 17, 2023



Asteroide Bennu (Nasa/University of Arizona)


A fines de septiembre, la misión OSIRIS-Rex de la NASA trajo fragmentos del asteroide Bennu de regreso a la Tierra. Los primeros resultados obtenidos fueron anunciados en oportuna conferencia de prensa; en particular, se dio información relevante sobre la composición química de las muestras, que son ricas en carbono y agua.

Los científicos esperaban esto. De hecho, es la razón por la que se decidió ir a ese asteroide. Hubiera sido desconcertante que las muestras no contuvieran esos materiales: gracias a la espectroscopia, de hecho, es posible detectar sustancias químicas en objetos distantes observando sus emisiones (el arco iris de colores que vemos cuando descomponemos la luz con un prisma).

El primer científico que midió la composición de estrellas y planetas observando su espectro luminoso fue el jesuita italiano Angelo Secchi, desde su observatorio situado en lo alto de la iglesia de San Ignacio en Roma, en la década de 1860.




Interior del Observatorio del p. Angelo Secchi

En el nuevo centro de visitantes del Observatorio Vaticano en Castel Gandolfo se puede ver una maqueta de dicho observatorio, creada por el hermano Bob Macke, de la Specola, durante el aislamiento por Covid.

El hermano Macke, conservador de las colecciones de meteoritos del Vaticano, es un constructor por pasión y por trabajo. Recientemente instaló un picnómetro de su propia creación en el Centro Espacial Johnson en Houston. Es un dispositivo que mide el volumen de objetos sólidos de forma irregular, incluidos los porosos, mediante la expansión de un gas y las consiguientes variaciones de su presión. En este caso, se utilizará para medir la densidad y porosidad de las muestras de Bennu.

El hermano Macke se ha mostrado entusiasmado con el éxito de la misión, sobre todo con su primer hallazgo: no tanto que las rocas sean ricas en agua y carbono, sino que realmente sean rocas. De hecho, existía un riesgo real de que las vibraciones y los golpes a los que habían sido sometidos, primero en el momento de la extracción de la superficie de Bennu, y luego durante el transporte y aterrizaje de la cápsula en el desierto de Utah, hubieran reducido las muestras a polvo.

La NASA ha invitado al hermano Macke para que efectúe estas mediciones porque es el mayor experto mundial en este campo, gracias a la experiencia adquirida en la Specola Vaticana. De hecho, el observatorio astronómico del Vaticano, como se ha mencionado, tiene algunas ventajas que ningún otro laboratorio en la tierra puede aprovechar: la disponibilidad de una colección compuesta por más de 1.100 muestras de más de 500 eventos diferentes – es decir, rocas procedentes del espacio que cayeron en la Tierra, y que son, por lo tanto, presumiblemente muy similares al material que se encuentra en los asteroides –, lo que la convierte en una de las colecciones más grandes del mundo; y la libertad de dedicar todos los años necesarios a desarrollar y perfeccionar las técnicas adecuadas para medir sus propiedades físicas. Tiempo que no tienen quienes viven de aportes estatales a tres años.




A la izquierda: modelo del observatorio del siglo XIX del p. Angelo Secchi en la cima de la Iglesia de San Ignacio en Roma. A la derecha: el hermano Bob Macke en la sala blanca de OSIRIS-REx en el Johnson Space Center de la NASA, durante la instalación de su picnómetro.

Pero si en nuestras colecciones ya contamos con meteoritos similares a los que creemos que se encontraron en Bennu, ¿por qué era necesario llegar hasta ese asteroide? El hermano Macke lo explica: «Una misión como OSIRIS-REx, que trae muestras del espacio, proporciona material inestimable para el estudio de los asteroides y los orígenes del sistema solar. A diferencia de los meteoritos – aunque la mayoría de ellos también derivan de asteroides –, sabemos exactamente de dónde proceden. Además, a diferencia de los meteoritos, las muestras traídas por la misión no fueron alteradas por el violento y destructivo proceso de calentamiento y fragmentación debido a la entrada en la atmósfera terrestre. Están en estado original. También nos permiten comparar la superficie real de un asteroide con datos obtenidos mediante espectroscopia y otras observaciones realizadas desde la Tierra, realizadas en equivalentes modernos del observatorio Secchi.

Es un gran honor haber sido invitado a trabajar en el proyecto OSIRIS-REx. Soy doblemente privilegiado, porque pude ver los ejemplares con mis propios ojos. Aunque las imágenes son muy detalladas, la vista directa es impresionante.

Los meteoritos que posee el Observatorio Vaticano se deben a donaciones de coleccionistas, comerciantes, amigos y, a veces, de quienes nos dieron los fondos para comprar hallazgos particulares que de otro modo no hubiéramos podido obtener. Se trata evidentemente de una libertad que implica responsabilidad: somos conscientes de que la hemos obtenido con el apoyo del Vaticano y de nuestros amigos en todo el mundo. Y es gracias a ese apoyo que la Specola está desempeñando ahora un papel importante en la misión OSIRIS-REx».

 


Guy Consolmagno
Es un astrónomo estadounidense, científico planetario y religioso de la Compañía de Jesús. Desarrolla su actividad en el Observatorio Vaticano, en sus dependencias del Observatorio Steward de la Universidad de Arizona (Estados Unidos), como portavoz del Grupo de Investigación del Observatorio Vaticano (VORG). Actualmente vive en los cuarteles generales del Observatorio Vaticano que se encuentran en el Palacio de Castel Gandolfo.


Friday, February 16, 2024

El gobierno de Ortega disuelve la orden de los jesuitas en Nicaragua y le confisca sus bienes



El gobierno de Daniel Ortega confiscó los bienes de la Compañía de Jesús en Nicaragua. 

Redacción
BBC Mundo
23 agosto 2023


El presidente Daniel Ortega le dio la última estocada a la Asociación de la Compañía de Jesús en Nicaragua al quitarle la personalidad jurídica y los bienes, según decreto publicado en La Gaceta, diario oficial de ese país.


De acuerdo con la información oficial, el gobierno ordenó disolver la orden religiosa supuestamente por no reportar los estados financieros en 2020, 2021 y 2022. Así como por no haber renovado la junta directiva que está vencida desde el 27 de marzo de 2020.


La medida también supone el traspaso de sus bienes e inmuebles a nombre del Estado de Nicaragua, lo que afectará a los colegios Loyola y Centroamérica, además de las escuelas de Fe y Alegría.


La decisión se toma justo una semana después que el gobierno de Daniel Ortega ordenara confiscar la Universidad Centroamericana (UCA), que había sido administrada por la orden religiosa desde hace más de 60 años y que ahora llevará por nombre la Universidad Nacional Casimiro Sotelo Montenegro.

A raíz de ese hecho, la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL) emitió un comunicado para expresar su rechazo por considerar que la UCA ha sido "calumniada y hostigada".
"Su denuncia de los hechos calificados como crímenes de lesa humanidad por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, de la Organización de las Naciones Unidas, la ha hecho víctima de múltiples y progresivas agresiones desde 2018", reseña el comunicado.


"La confiscación de facto de los bienes de la UCA es una represalia por el trabajo que ha hecho esta institución en la búsqueda de una sociedad más justa, así como por su compromiso para proteger la vida, la verdad y la libertad del pueblo nicaragüense", continúa.



FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

El gobierno de Daniel Ortega abrió una causa penal contra la Universidad Centroamericana (UCA) por el delito político de “terrorismo”.

Cadena de ataques



FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

La medida supone el traspaso de sus bienes e inmuebles a nombre del Estado de Nicaragua.


El 15 de agosto, el gobierno de Daniel Ortega abrió una causa penal contra la Universidad Centroamericana (UCA) por el delito político de “terrorismo”. Una acción que docentes y líderes estudiantiles han visto como una represalia por la participación de la institución en la rebelión de abril de 2018.


“Se nos notificó la incautación de bienes inmuebles, muebles, dinero en moneda nacional o extranjera de las cuentas bancarias inmovilizadas, productos financieros en moneda nacional o extranjera propiedad de la UCA”, denunciaron las autoridades universitarias en un comunicado.


Cuatro días después, se ordenó confiscar la residencia Villa del Carmen, donde viven los religiosas que trabajan en la UCA.


La policía se presentó en la residencia para exigir que los jesuitas abandonaran la propiedad. Pese a que el inmueble no pertenece a la universidad, tuvieron que marcharse a Managua.


Según denunció la AUSJAL, a la UCA se le negó injustificadamente las certificaciones para cumplir con su misión de educar, producir conocimiento y vincularse socialmente, al igual que ocurrió con otros 27 centros de educación superior cuyos bienes fueron confiscados.


Al ser excluida de estos órganos, la UCA perdió acceso al presupuesto público, lo que afectó al alumnado que requería de este presupuesto para financiar sus estudios.