Friday, September 27, 2013

Cardenal Avery Robert DULLES †



Nacimiento: Nació el 24 de agosto de 1918. Hijo del Secretario de Estado Estadounidense John Foster Dulles; sobrino de Allen Welsh Dulles, administrador fundador de la Agencia Central de Inteligencia (CIA); bisnieto de John Watson Foster, Secretario de Estado de los Estados Unidos; bisnieto de Theodore Medad Pomeroy, MC, Vocero de la Casa de Representantes.

Educación: Ingresó a la Compañía de Jesús.

Sacerdocio: Profesor principal de la Universidad Fordham, Nueva York. Miembro de la Comisión Teológica Internacional Católica, 1991-1997.

Cardenalato: Creado Cardenal diácono el 21 de febrero del 2001; recibió la birreta roja y la diaconoía de los Santísimos Nombres de Jesús y María en Via Lata.

Fallecimiento: Murió el 12 de diciembre del 2008.


Fuente
.

Relacionado:

Autor: Zenit

Avery Dulles Ha sido una voz en el pensamiento de la Iglesia. A sus ochenta y dos años, es nombrado cardenal.

Avery Dulles
Avery Dulles

Teólogo jesuita, hijo del secretario de Estado de Eisenhower.
El padre Avery Dulles se preguntaba, una vez hecho público su nombramiento como cardenal por parte de Juan Pablo II, cómo equilibrar su modesta sotana de estudioso jesuita con el ropaje ceremonial de su nuevo papel como purpurado de la Iglesia.

El padre Dulles es sin duda, una de las sorpresas del anuncio de los nuevos 37 cardenales que Juan Pablo II nombró en el consistorio.

Una sorpresa que ha creado amplio eco en su país natal, Estados Unidos. El «New York Times», por ejemplo, ha dedicado un interesante artículo a este personaje firmado por Robert D. McFadden.

Vástago de un conocida familia diplomática --hijo de John Foster Dulles, secretario de Estado de Eisenhower-- y destacado teólogo católico ha tenido que afrontar muchos desafíos en sus 82 años, desde el testimonio en tiempos de agnosticismo hasta la relación entre el dogma y el ecumenismo en un mundo cada vez más secularizado.

Es el primer teólogo estadounidense que llega al cardenalato directamente sin haber tenido una responsabilidad pastoral.

«Ser nombrado cardenal no es solamente un honor sino por muchos motivos es también un desafío --dijo el padre Dulles en una rueda de prensa en Manhattan--. A mi relativamente avanzada edad, tendré que intentar aprender cómo comparecer en una ceremonia cardenalicia. Estoy mucho más acostumbrado a mis modos informales y plebeyos».

Actualmente profesor de religión y sociedad en la Fordham University, en el Bronx, el teólogo jesuita ha dicho que su nombramiento es «sobre todo honorario» ya que tiene dos años más del límite de edad para ser elector de un nuevo Papa.
Es autor de 21 libros y 650 artículos y ensayos en su mayor parte de teología.

Ha enseñado en tres universidades estadounidenses, ha sido profesor visitante en otros 15 centros universitarios, ha recibido 21 doctorados «honoris causa» y muchos premios en Educación y Teología.

El padre Dulles --subraya el articulista del «New York Times»-- ha empleado gran parte de sus energías como profesor a explicar las reformas postconciliares y la misión del papado, que siempre ha defendido. Ha sido una voz que ha comunicado el pensamiento de la Iglesia en un país, donde muchos católicos e incluso sacerdotes han cuestionado la posición del pontífice en temas como el aborto, el control de natalidad, el celibato sacerdotal y la ordenación de mujeres, entre otros.

Otra faceta interesante de la biografía del padre Dulles es que es un converso al catolicismo. Su padre era presbiteriano y su abuelo un teólogo liberal presbiteriano. Y no le falta una pizca de intriga en la componente familiar: su tío, Allen Dulles, dirigió las labores de espionaje durante la II Guerra Mundial y posteriormente estuvo al frente de la CIA. Otros antecesores, antes que su padre, llegaron también a la cima de la carrera diplomática en Estados Unidos.

Estudió en escuelas de Nueva York, Suiza e Inglaterra, no estrictamente presbiterianas. «Nunca fui muy protestante», subrayaba ayer. Cuando entró en la Universidad de Harvard, en 1936, se confesaba agnóstico y se convirtió al catolicismo en 1940.

Reconoce que su conversión causó un auténtico shock a su familia y amigos pero, confiesa, «es la mejor decisión que hice en mi vida». Indicó que su padre, gradualmente, empezó a respetar a los católicos, especialmente cuando se entrevistaba con ellos de manera oficial. Tras su graduación universitaria, prestó servicios de inteligencia en la reserva naval y en 1945 fue condecorado por su trabajo de comunicación con la Armada Naval francesa. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1946 y fue ordenado sacerdote en 1956 por el cardenal Francis Spellman de NuevaYork.

Ente sus publicaciones más destacadas, están los libros: «Models of the Church» (Doubleday, 1974), «A Church to Believe In: Discipleship and the Dynamics of Freedom» (Crossroad, 1982), y «The Reshaping of Catholicism» (Harper Row, 1987).


Fuente
.

El cambio climático y el diálogo sobre valores


Septiembre 15, 2013



La vida serena en Gällnö (archipiélago de Estocolmo), donde la cultura y el agua están cambiando, es un lugar para la reflexión. Foto de: P Walpole

José Ignacio García, SJ y Pedro Walpole, SJ

La sostenibilidad de la Tierra está en el centro de la promoción global de los principios ignacianos y del grupo coordinador de la red GIAN-Ecología, que se reunió durante la Semana Mundial del Agua en Estocolmo, en la primera semana de septiembre.

Un principio simple que estaba claro es que cuando se parte de un contexto o discusión que genera miedo, es más difícil llegar a la esperanza. Por otro lado, nosotros humildemente aprendemos a vivir dentro de la realidad de un mundo que compartimos con los demás y con todas las formas de vida, y a partir de esta sencilla y profunda reflexión combinada de relaciones y esperanza nos propicia diferentes opciones. De esta manera, ayudando a las personas para contemplar y prepararse para una vida simple, nosotros entonces podemos movilizar capacidades. El sentimiento de pertenencia y compromiso son valores fundamentales en esta acción para la presente generación.

La participación en la Semana Mundial del Agua fue un valioso ejercicio para hacer contactos. Nos centramos en temas y oradores específicos una vez analizado el programa del evento, y aunque algunos contactos se realizaron de manera azarosa durante los seminarios y talleres, fue durante los descansos para el café donde se crearon interesantes conexiones para GIAN-Ecología. Fuimos muy afortunados de contar con nosotros con Andreas Carlgren, quien nos puso en contacto con personas clave del Stockholm Environment Institute: Johan Kuylenstierna cuyo trabajo se centra en la seguridad alimentaria a nivel global, Madeleine Fogde que trabaja en saneamiento y agricultura y Louise Karlberg que lo hace en el manejo de recursos hídricos. La investigación científica y técnica les ha llevado al análisis que confirma que el mundo está soportando una situación por encima de sus posibilidades y nos enfrentamos a la necesidad de actuar ahora como población de manera amplia más que esperar lo que puedan llevar a cabo gobiernos o nuevas regulaciones económicas.

Las conversaciones con numerosas personas giraron en torno a la necesidad de observar la situación con mayor esperanza e impulsar la acción, y para ello, la importancia que juega el tener valores claros en la vida, apuntando que es fundamental una actitud de vivir de un modo sencillo. Nuestras instituciones gubernamentales y gran parte de la sociedad secular no incorporan un sistema de valores, y por tanto la juventud en general y los jóvenes profesionales en particular, se enfrentan a la inseguridad del trabajo y una “ética” consumista, sin apenas fomentar la reflexión, para llevarles hacia la toma de decisiones y crear la esperanza que esta generación necesita. Incluso nuestras instituciones jesuitas de educación superior tienen el reto de acompañar a sus estudiantes en el aprendizaje de cómo tomar decisiones en la vida.

En nuestras discusiones estos días, esperanza, cuidado, sencillez, y la profundización de los valores formaron el núcleo de nuestras conversaciones con ejes que deberían ir hacia la curación, la participación, el intercambio, la creación de redes, y la urgencia de que éstas se extiendan hacia el exterior. La base de esto se ve en el sistema de creencias, que mantiene unida a una comunidad y que permite la comprensión de la vida. El sufrimiento es parte de la experiencia humana y la base del compromiso no es simplemente un enfoque de ganar siempre, sino de reconocer humildemente las necesidades que tienen todos los seres que co-habitamos en, y a lo largo de este único mundo, esta Tierra.

La Tierra está reaccionando hoy a una “cuádruple compresión” llevada a cabo por cuatro presiones, tal como nos contó Johan Rockström, director del Stockholm Resilience Centre: el crecimiento humano y la desigualdad, la pérdida de ecosistemas, el dilema climático, y el problema de la sorpresa – los puntos de inflexión rápidos. Más tarde matizó que el crecimiento humano no es el problema per se, sino el problema es la distribución desigual de la riqueza (y recursos), y los millones de personas que desean un estilo de vida consumista. El cambio no se produce de manera lineal, ni simplemente de manera exponencial (como un palo de hockey) como ha ocurrido en los últimos 50 años desde que la aceleración de la economía de combustible fósil. Ahora hay cambios erráticos. El daño a los arrecifes del Caribe, sabanas que se convierten en desiertos, fugas de metano en la tundra siberiana, el derretimiento del Ártico y la inusual trayectoria del huracán Sandy (que se cree ahora que es debido a la caída del vórtice Ártico), son ejemplos de lo inesperado.

Durante algunas discusiones sobre la gestión transfronteriza del agua y los distintos sistemas de gestión, personas como Aaron Wolf, profesor de geografía en la Universidad Estatal de Oregón, en sus presentaciones públicas hablaron de la importancia en esta etapa de la espiritualidad en la mediación y la comprensión como valores que están profundamente arraigados en las personas.

Nuestras conversaciones también giraron en torno a la forma de comunicar los hallazgos científicos y económicos. Una publicación de un hecho científico relevante para la humanidad en la revista Nature, por ejemplo, puede suscitar un debate en las cartas al director durante un par de semanas o la participación directa de unos pocos cientos de personas a lo sumo. Por otro lado, el cambio en la teoría económica se ha traducido en pequeñas modificaciones del modelo neo-liberal. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs) están siendo muy lentos en alcanzar el impacto deseado y son sólo una parte para abordar el “problema” del desarrollo. Conversamos también que los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible son muestra de una mayor experiencia obtenida a partir de los ODMs y es realmente prometedora esta nueva visión, pero tenemos que conseguir un nuevo diseño económico y la participación de la sociedad civil capacitada para abordarlos.

Todos estos debates se centraron, en resumidas cuentas, en la necesidad de proporcionar valores claros a la sociedad que nos ayude a vivir una vida sencilla más cerca de la tierra. Existen múltiples experiencias locales al respecto de vidas sencillas con multitud de valores entre los que se encuentra el cuidado de la naturaleza, pero aún no se cuentan de la manera que sería deseable dentro de una sociedad consumista. El reto identificado es, cómo comunicar y difundir estos valores de compartir y cuidar; cómo relacionar el logro de las necesidades básicas, por un lado, y vivir de manera simple en una economía consumista tal y como está establecida. Tenemos que centrarnos en un lenguaje y una pedagogía que sea fácilmente comprensible y que haga comprometerse a las personas.

Amartya Sen, considerada en la actualidad como la “conciencia de la economía,” lleva más de 30 años hablando de las oportunidades que tiene la gente de tener en función de lo que hacen y ser lo que valen. Esto se ha convertido en el “enfoque de capacidades” siendo la igualdad la que trató de transformar las realidades sociales, no los recursos, ingresos u otros indicadores. Pero incluso esto tiene una dimensión relacional que nos mueve, como fue desarrollado por el Dr Séverine Deneulin y Augusto Zampini Davies en Life lived to the full, un artículo publicado en el número del 31 de agosto 2013 del semanario The Tablet.

El Instituto Newman en Upsala se ha convertido en este panorama como un punto internacional de diálogo en Suecia, y está interesado en participar en cuestiones de valores culturales y sociales que contribuyan a mantener a la Tierra. Al abordar el proceso de un diálogo sobre los valores y la interacción de estos valores que protegen la Tierra, nos damos cuenta de que tenemos que compartir pensamientos, elaborar documentos y estimular en la gente respuestas y reacciones. Sería sustancial tener un diálogo sobre la importancia de los valores en relación a la necesidad económica y científica actual para un cambio social urgente hacia el año 2015.

Aprender a compartir el agua, compartir el mundo y compartir la vida en definitiva, es el desafío que sacamos de este encuentro; cómo abordamos el compromiso de las generaciones actuales que buscan valores más profundos y su significado en la vida, a la vez que mantenemos y protegemos a la Tierra.


Fuente
.

Rector jesuita de universidad católica en Argentina apoya agenda gay y sacerdocio de mujeres




Sacerdote jesuita Rafael Velasco

BUENOS AIRES, 05 Sep. 13 / 06:09 am (ACI).- El sacerdote jesuita Rafael Velasco, rector de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), en Argentina, dirigida por la Compañía de Jesús, expresó su aval al estilo de vida homosexual, demandó la aceptación de mujeres en el sacerdocio y aseguró que se adhiere a la teología marxista de la liberación.

En una entrevista con el periodista argentino Mariano Saravia, con ocasión de su anuncio de renuncia al rectorado de la UCC que se haría efectivo en marzo de 2014, el Padre Velasco aseguró que en la Iglesia “hay reformas importantísimas que hacer”, entre ellas “que si un homosexual vive establemente con su pareja pueda comulgar”.

El sacerdote jesuita señaló que si en la Iglesia Católica “decimos que no debe haber diferencias entre el hombre y la mujer, decimos que la mujer es importante, pero la excluimos del ministerio del sacerdocio. Eso tiene que cambiar”.

En la entrevista, difundida a través de la página en la red social de Facebook de Saravia, el rector de la UCC dijo que “la corrupción está más clara en El Vaticano. La curia romana es una corte, la última corte medieval activa y viva en pleno siglo XXI. Eso tiene que desaparecer”.

Además, pidió que en los nombramientos de Obispos, debe “participar más la comunidad”.

A pesar de que el entrevistador le recordó que el Papa Francisco señaló que el tema del sacerdocio femenino fue zanjado por el Beato Juan Pablo II, el Padre Velasco dijo que el Santo Padre “lo podría abrir. No hay nada que no pueda abrir un Papa. Un Papa o un Concilio”.

El sacerdote jesuita criticó la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad, comprendida en el Catecismo, que les pide a las personas con atracción al mismo sexo que sean “célibes y que no pueden vivir su amor y su sexualidad en toda la vida”.

“No es lo mejor que tenemos para decirles”.

“Yo creo que si sacamos conclusiones lógicas, a una persona que es homosexual y vive en las mismas normas de amor y fidelidad que les pedimos a los heterosexuales, deberíamos rehabilitarlo totalmente para los sacramentos, empezando por la comunión”, dijo.

El rector de la Universidad Católica de Córdoba negó además el dogma de la infalibilidad del Papa cuando habla ex cathedra sobre doctrina o moral, definida en el Concilio Vaticano I.
“Yo creo que ni los papas saben cómo sacarse de encima el dogma de la infalibilidad”, señaló.

“Se debería democratizar la infalibilidad en temas de fe. Sería bueno discutirlo, pero no creo que Francisco lo vaya a discutir”, dijo.

El sacerdote jesuita indicó su adherencia a la teología marxista de la liberación, “desde la realidad, leyendo la Palabra de Dios desde los pobres”.

El Padre Rafael Velasco lamentó que “en la Iglesia todo el tiempo se hace política, y los únicos castigados son los Ernesto Cardenal o los Fernando Lugo”. Lugo, defendido por el rector de la UCC, recientemente tuvo que reconocer a su segundo hijo, concebido mientras aún era Obispo de San Pedro, en Paraguay.

Ernesto Cardenal, sacerdote que se convirtió en revolucionario armado, fue reprendido públicamente por el Beato Juan Pablo II a su paso por Nicaragua.

El sacerdote jesuita lamentó los “muchos años” de los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, en los que, criticó, “en el nombramiento de obispos se privilegió a personas que interpretaban lo que decía Roma sin salirse del libreto”.

El jesuita lamentó además que el Papa Francisco no haya recibido al teólogo marxista de la liberación Leonardo Boff a su paso por Brasil.

Boff hace algunos años abandonó el sacerdocio, se casó, y se alejó de la Iglesia Católica para convertirse en lo que él llama un "ecoteólogo de matriz católica".

Al final de su entrevista, el rector de la UCC pidió ser “cautos y realistas y contener el optimismo” con respecto al Papa Francisco pues “a pesar de que veo con esperanza las cosas que está haciendo y espero cambios concretos, no hay que perder de vista que Bergoglio nunca vio con simpatía la Teología de la Liberación. Esa es la verdad”.

“Cuando lo eligieron en marzo lo primero que todos pensamos fue que era latinoamericano, y argentino. Pero no eligieron a Gustavo Gutiérrez (considerado el padre de la teología marxista de la liberación) para Papa”, lamentó.


.
.

Wednesday, September 25, 2013

El Reiki - Arma Oculta de Los Jesuitas

por Sébastien Vaas
14 Enero 2011
del Sitio Web TrinityATierra
Lo siguiente es un capítulo traducido por 'mingob' y corregido por 'alonindark', que se puede encontrar en este libro en francés, aun no traducido al castellano y disponible en la red titulado “Jésuites” cuya autoría pertenece al “Centro de Estudios para el Orden Mundial - Le Centre de Recherches sur l'Ordre Mondial”.

Su contenido puede sin duda ser discutido, pero en el marco de una sociedad cada vez más proclive a aceptar todo lo que llega de “Oriente” sin cuestionarlo, especialmente cuando está vestido con el oportuno traje de “amor, luz y sanación”, merece la pena tenerlo en cuenta y valorar los riesgos que asumimos cuando nos involucramos en el aprendizaje o cuando cedemos nuestros cuerpos para la aplicación de técnicas cuyo verdadero origen desconocemos y damos por bueno prácticamente sin resistencia alguna.

 
CAPITULO
“EL REIKI ARMA OCULTA DE LOS JESUITAS”
...DEL LIBRO “JESUITAS”
 

Cómo el Japón fue conquistado
El Reiki forma parte de una de las técnicas de curación “Nueva Era” que parece salida de la nada y de la que nadie entiende realmente su funcionamiento.
La mayor parte de estos sistemas de terapia caen rápidamente en desuso o se concentran en las manos de un pequeño grupo de sanadores que, habiendo puesto su fe y su dinero, no quieren "soltarla".
Pero este no es el caso del Reiki: 30 años después de su introducción en occidente 5 millones de personas lo han practicado, de los cuales unos 100 mil en Francia. No queremos discutir aquí el hecho de que pueda producir “milagros”, sino que queremos demostrar que se trata en realidad de una técnica próxima a la magia negra practicada por los iniciados jesuitas con una finalidad bien precisa.
Para demostrarlo, tenemos que remontarnos a la historia de Japón y seguir la “pista jesuita” gracias a un conocimiento profundo de sus técnicas de manipulación.
Entonces probablemente se dibujará en el núcleo de los mitos y leyendas en torno al Reiki, la verdadera cara de su fundador: Mikao Usui.
La historia empieza el 15 de agosto de 1549 cuando el padre Francisco Javier desembarca en el Japón.
El podría haber atracado antes, pero quiso esperar a ese día que marca no sólo la fecha de la Ascensión de la Virgen María, sino también y sobre todo por el hecho de que es el aniversario de la fundación de la Compañía de Jesús por Ignacio de Loyola y seis de sus compañeros (veremos que esta fecha “sagrada” también es central en la historia de Japón).

Sin tardanza, el buen padre empieza su trabajo misionero que es también un trabajo de infiltración progresiva de esta nueva cultura que se ofrece a su atenta mirada. Con la seguridad de la experiencia adquirida en la India, toma rápidamente el poder hasta obtener la protección del señor de la provincia de Nagasaki, donde establece su feudo cristiano.

Las cosas van bastante bien al principio hasta el momento en el que, cansado de los engaños de los jesuitas, creyendo poco en la fachada humanístico - cristiana detrás de la que se ocultan, el Emperador del Japón ordena la expulsión de los Jesuitas de la isla y finalmente prohíbe el culto cristiano. La historia nos cuenta que muchos padres mueren mártires.
El Japón se cierra entonces totalmente a las influencias extranjeras. Estamos en 1628.

A mediados del s. XIX el cristianismo sigue prohibido. En cambio, los cristianos holandeses son aceptados, pero únicamente por motivos humanitarios, sin hacer proselitismo. Es precisamente bajo esta cobertura que desembarca en 1859 un tal Guido Verbeck.
Desembarca en Nagasaki, justamente el lugar del que los jesuitas se tuvieron que retirar.

Guido Verbeck no es oficialmente un jesuita, pero tiene todas sus características. Como todo jesuita pasó por unos largos estudios de ingeniería antes de entrar finalmente en el seminario de Auburn, en el estado de Nueva York. De ahí salió como pastor protestante.
Es evidente que si hubiese sido jesuita los japoneses (que conocen bien la historia de su país) hubiesen desconfiado y no le hubiesen concedido las posiciones importantes que ambiciona.
Arriba:
símbolos invertidos del Reiki igualmente empleados por distintos “maestros”.
 
En 1863 Verbeck empieza a dar clases en la escuela para Estudios Occidentales, siempre en Nagasaki.
No predica la Biblia (está prohibida) sino que estudia con sus alumnos (algunos de los cuales tomarán los lugares importantes en el gobierno) los Derechos del Hombre y la Constitución americana. También publicará el primer diccionario inglés-japonés, que es una de las prioridades de los jesuitas cuando se infiltran en una cultura.

El 15 de agosto (!) de este año los ingleses atacan Japón por una historia de ofensa relacionada con los samuráis.
Bombardean Kagoshima, justamente el lugar en el que Francisco Javier había desembarcado tres siglos atrás. Después de esta guerra relámpago, el Japón se ve forzado a pagar una pesada indemnización.
A pesar de este incidente, el Japón e Inglaterra se acercarán, y será Inglaterra la que sostendrá al Emperador, debido a que éste entrará en guerra con los samuráis, la nobleza feudal del país. (Es la guerra Boshin, la que se narra en la película “El último Emperador).
 

Una marioneta de los jesuitas
Estamos en 1868. El Emperador Meiji sube al trono. Sólo tiene 15 años.
Este será el responsable de todas las reformas que abrirán el Japón a Occidente. Paralelamente a esta liberalización, impondrá un sistema de corte retrógrado de culto a su persona que usualmente se llama el “Sintoismo de Estado”. Podemos ver que esta contradicción entre modernidad y arcaísmo toma sentido en el momento en que se conoce la estrategia de los jesuitas.

Guido Verbeck tendrá un gran papel en el nuevo gobierno. Da clases en la Universidad imperial de Tokio, donde el Emperador será desplazado a fin de cortar con sus antiguos consejeros. Sucede que el futuro primer ministro de Japón pasará por las manos de Verbeck, continuando con la vieja tradición jesuita de “formar” a las élites políticas.

Un año más tarde, el 15 de agosto (!), se instauran seis nuevos ministerios , entre ellos el Ministerio de Educación, en el que Verbeck jugará un rol tan importante (que todavía hoy se le considera el padre del sistema educativo japonés) y la Oficina de las Religiones, que va a organizar el famoso “Sintoismo de Estado”.

Es importante entender que es el “Sintoismo de Estado”.
El sintoismo original es parecido a lo que el hinduismo es en la India. Es un sistema de creencias muy abierto, pero esencialmente orientado en torno al culto a los ancestros y de los lugares santos. Algunos han hablado de chamanismo, pero un chamanismo natural totalmente integrado en la consciencia mística de los japoneses.

El “Sintoismo de Estado” impuesto en este período es un sistema mucho más rígido, administrativo, cerrado. Esto permitirá lanzar una inquisición contra todas las prácticas culturales del Japón bajo el pretexto de verificar aquellas que incorporan bien un culto al Emperador.
Esta será una herramienta ideal para permitir a los “cripto-jesuitas” identificar y tomar el control de diferentes movimientos religiosos que ellos ya habían hecho en Francia, bajo la excusa de la caza de los heréticos.
Hay otra cosa que ellos ya habían experimentado en Francia: la instauración de un culto alrededor de la figura del “Rey Sol” (con el fin de aislarlo y hacerlo más sensible a las sugerencias de sus “consejeros”).
El Emperador Meiji será también aislado y, en pocos años, la antigua nobleza de los samuráis será aplastada hasta su total desaparición.

En cambio, en 1873 se levantará la prohibición sobre el cristianismo. Después de 14 años de trabajo de “zapador” Verbeck tendrá por fin libertad para evangelizar.
Pero su papel acaba aquí, ya que su origen occidental no le permiten tener un papel más importante en la sociedad japonesa todavía muy anclada en sus tradiciones.
 

La pista jesuita continúa
El rol siguiente lo tendrá un japonés que, poco después de la llegada de Verbeck al Japón, dejará el Japón para formarse en Occidente, incluyendo los EE.UU. dónde frecuenta las mejores universidades.
Convertido al cristianismo, toma el nombre que le da el rico armador que lo ha introducido en occidente: Joseph Hardy Neesima.

Un año después de la apertura del Japón al cristianismo, las cosas se ponen bien, Neesima, convertido en sacerdote, logra convencer a un comité americano para fundar una escuela cristiana en el Japón. Esta escuela se convertirá en la famosa universidad Doshisha, que a día de hoy todavía tiene un gran prestigio.

¿Cuál es la relación entre todas estas intrigas y Mikao Usui, el fundador del Reiki?
Pues muy simple: las primeras historias del mítico fundador del Reiki cuentan que fue profesor (director?) de la universidad cristiana de Doshiba. Y él fue también (según las investigaciones de Pascal Treffainguy), miembro de la orden de los jesuitas.
¿No es increíble encontrar un verdadero jesuita después de todos estos años en los que parecían actuar como una mano invisible?

Usui lo tiene todo de jesuita. En lo que se refiere a la ciencia, está extraordinariamente dotado.
Apasionado por la mecánica hasta el punto de estallar en lágrimas cuando vio un motor por primera vez. Estudioso de la astrología, se convierte también en la punta de lanza de la introducción de la medicina occidental (alopática) en el Japón, un hecho que debería de hacer reflexionar a los adeptos del Reiki, que ven en el doctor un ferviente defensor de las medicinas naturales.

A la vez, su naturaleza mística le empujará a convertirse al cristianismo a los 16 años.
Se puede imaginar que desde este momento será llevado de la mano por los padres que le educan. La fábula quiere que un día, apesadumbrado por no poder explicar a uno de sus alumnos cómo Jesús curaba con las manos, partirá a los cuatro rincones del mundo en búsqueda de la respuesta (entre otros del Tíbet de donde vendrá con un escrito conocido como el “Trantra del Rayo”).

Usui fue efectivamente muy cosmopolita y versátil. Se le encuentra como consejero del gobierno de Taiwán, periodista, hombre de negocios, en absoluto la imagen de monje de clausura, sino la de padre jesuita formado para infiltrarse por cualquier medio.

Será finalmente entre 1914 y 1920, cuando según las distintas fábulas que se cuentan en los seminarios de Reiki, cuando recibe la iluminación después de meditar 21 días en la cima de una montaña sagrada del Japón.
Ve descender una gran forma blanca encima suyo, los símbolos del Reiki aparecen ante sus ojos, y él tendrá desde entonces el don de curar milagrosamente a las personas y de transmitir ese poder.
 

La energía de los fantasmas
Parémonos un momento en esta fábula.
Nos podemos dar cuenta que es a partir de este momento que los caminos se bifurcan: están los que quieren creer en la posibilidad de un milagro, y los que piensan que todo esto no es más que superstición y charlatanismo. Entre ambas posiciones, un inmenso abismo.

Es como si nuestra educación nos hubiese formado para reaccionar ante los fenómenos ocultos, sea rechazándolos o queriendo creer desesperadamente. Pero el mundo invisible obedece a leyes tan reales como la ley de gravitación, y si los jesuitas pudieron obtener tal poder sobre el mundo no fue sólo a partir de sus ardides, sino por su maestría sobre las fuerzas invisibles.

Una primera regla concerniente a estos mundos (igual que en el mundo manifiesto), es la de que nada es gratuito. Más concretamente: toda energía viene de algún sitio. Cabe entonces preguntarse de dónde vino la nube blanca que se supone vio Usui antes de recibir sus dones.

Tenemos una primera respuesta en la etimología misma de la palabra “Reiki”.
Mientras es evidente que la palabra “ki” significa “energía” (“Chi” en chino), los occidentales traducen habitualmente “rei” por “espíritu”, concluyendo así que “Reiki” significa “energía espiritual”. Pero en realidad la palabra “rei” (“espíritu”) no se refiere a nuestros dones espirituales, sino a lo que usualmente se denominan fantasmas (“espíritus”).
Es por tanto la energía de los difuntos la que es utilizada para llevar a cabo los milagros del Reiki.
He aquí algo que le chocará a algunos y que a otros les dejará de piedra, pensando que es algo noble el hecho de que los 'muertos' puedan ayudar a los 'vivos'. ¿Pero cómo las almas desencarnadas, todavía errantes sobre la Tierra, pueden ser de alguna ayuda a los vivos?

Aquí tenemos algo que se tendrían que preguntar los aficionados al espiritismo y de la canalización que esperan siempre encontrar las respuestas a sus dudas existenciales comunicando con el más allá, cuando el más allá, el mundo de los muertos, sólo vive en el pasado y no nos puede orientar de manera positiva hacia el futuro. Someterse a él es arriesgarse a una gran confusión y a una paralización que no son otra cosa que un síntoma de vampirización.

En realidad, en el momento en que empezamos a tocar el más allá entramos en el dominio de la nigromancia y de la magia negra.
Muchos adeptos al Reiki han tenido muertos poco tiempo antes o después de empezar a hacer sus sesiones. Hawayo Takata, el que llevó el Reiki a occidente, vivió la muerte de su hermana pocos meses antes de ser “inspirado” a ir a ver a Mikao Usui.
Se puede estimar entonces que si el Reiki “funciona” para algunos es debido a que hay fantasmas cerca para “ayudarlos”, pero… ¿a qué precio?
Y cuando se tiene noticia de que alguien cercano ha fallecido después de una sesión de Reiki ¿no nos podemos preguntar si no ha sido el Reiki mismo el que ha desencadenado la muerte con el fin de recuperar un alma más en su sistema oculto?

De pequeños todos leímos las historias en las que el diablo, un genio malvado, oye las voces de los que han sellado un pacto con él. Pero cuando se convierten en adultos y un amigo “Nueva Era” nos propone una técnica de cura milagrosa, nos predisponemos a creerlo.
Uno piensa que creer en ello nos convierte en alguien con una “espiritualidad” por encima de la media.
 

La desviación del Sintoísmo
La visión clara de lo que hay en el más allá no ayuda a comprender mejor lo que hay detrás de las curaciones milagrosas, pero no nos sirve para entender el éxito mundial del Reiki.
Al fin y al cabo, desde siempre, han existido los “magnetizadores” que, a partir de su sensibilidad, establecieron un contacto con el más allá.
¿Cuál es el plus que ofrece el Reiki?

El sistema del Reiki está controlado por los jesuitas y estos campeones de lo oculto no son del tipo de personas que fantasean con poderes imaginarios, ni tampoco de los que se lanzan a grandes campañas por un producto que no funciona.
No están aquí para desperdiciar su energía, sino para ganar siempre más.
Para ello delimitan los depósitos de energía (los egregores, etc...) y los ponen bajo control.
 

NOTA: Se llama egregor a un conglomerado específico de energías (del plano astral) compartidas por un colectivo humano. Todo egregor es una Entidad 'vigilante' (watcher). Un egregor surge siempre de un colectivo. El alcance de un egregor es directamente proporcional al grupo de personas que lo sostienen con sus emociones y su atención. Para más información, ver aquí.
 

Desde que Francisco Javier desembarcó en Japón, se dio cuenta que los siglos y milenios de devoción y culto a los ancestros habían desarrollado una atmósfera naturalmente mística en el interior del país.
El Japón no era sólo una isla de pescadores, era una extraordinaria catedral dentro del más allá, construida sobre una energía extraordinariamente refinada. Esta catedral de energía era a la vez una protección que rechazaba a los que venían con malas intenciones (como era el caso de los jesuitas).

Cuando dos siglos más tarde estos volvieron al Japón, lo hicieron con mucha más prudencia.
No era cuestión de imponer un dogma extranjero. Al contrario, se convirtieron en los campeones del culto Sintoísta; hicieron todo por rodear al emperador, halagándole y organizando todo un culto alrededor de su persona. De esta manera se aseguraron de que una gran parte de la energía devocional fuera hacia su protegido. No necesitaron de un gran esfuerzo del pueblo nipón, ya que desde siempre rindieron culto a sus ancestros y a sus emperadores.

Pero esta vez en lugar de dirigir la devoción hacia el Emperador, fue redirigida hacia los dioses y los mundos superiores (como se hace naturalmente en una sociedad tradicional) esta energía fue puesta bajo control jesuita.

¿Qué prueba tenemos de ello?
Pues bien, el hecho de que el 1912, cuando muere el Emperador Meiji, no es ante sus allegados, sino según la leyenda en brazos de Usui - sí, Mikao Usui, el fundador del Reiki!

Ahora bien, es solamente algunos años más tarde que Usui tendrá su iluminación sobre la montaña, que el “gran fantasma blanco” va a descender sobre él y le concederá poderes extraordinarios. Y cómo no ver el alma del Emperador muerto en ese fantasma, tan cargada que no puede dar otra cosa que un gran poder a la persona que la recibe (en ese caso un agente jesuita que se encontraba “como por azar” a su lado en el momento de su muerte.

Cuando se conoce la avidez de los jesuitas y su intenso deseo de tomar control sobre los mundos invisibles (tanto o más fuerte que el de otros grupos por tomar el control sobre el mundo material), no debe sorprendernos que fuesen capaces de tomar el control del sintoísmo, atacando directamente la cabeza del sistema: el Emperador.
En cambio, uno puede sorprenderse que no se conformen con tener una mano metida oculta sobre Japón, sino que utilicen después esta victoria para conquistar el mundo entero - ¡por el Reiki!
 

El Reiki, nuevo bautismo
En efecto, cuando nos interesamos por la historia del Reiki, no podemos más que sorprendernos de la rapidez que abandona el Japón.
Cuando Takata, la tercera persona en la línea de Mikao Usui, vuelve a Hawai en 1937, se supone que ella dejó detrás unos 2000 adeptos. Pero después de la guerra no queda nadie.

En los 80′s, cuando se explota el Reiki en América, muchos intentan volver a sus fuentes japonesas, pero allí no encuentran nada, excepto algunas puertas cerradas. Finalmente el Reiki tendrá que ser reimportado al Japón, bajo su versión occidentalizada, lo que es el colmo!

Esto significa que a los ojos de los jesuitas, el Reiki no estaba destinado a los japoneses. Desde el principio es el mundo entero el que tiene que ser conquistado. La fuerza de los muertos del Japón fue simplemente utilizada como poder de conquista.

Lo que también es explotado es toda el aura misteriosa del Japón, con un pasado tan complicado que se puede contar cualquier cosa a los occidentales.
Entonces, las leyendas se multiplican, así como las transmisiones “canalizadas” de Usui. Se terminará por decir que Usui no era verdaderamente cristiano, sino budista, pues eso está más de moda en la “Nueva Era”.

Queda, de todas formas una base segura para todos los adeptos: el memorial a Usui, construido por sus alumnos después de su muerte en 1927… Excepto cuando se sabe que obreros japoneses han testimoniado que ellos lo habían construido en 1975!

Los jesuitas no obstante no tienen costumbre de molestarse con los detalles. Saben que a la gente le gusta soñar, entonces más que romperse la cabeza con una historia coherente, prefieren lanzar lo más posible anécdotas abracadabrantes, aprovechando también (para divertirse) deslizar algunas verdades sobre su empresa.
Es interesante constatar, por ejemplo, que en la leyenda oficial del Reiki, el “despertar” de Mikao Usui empieza con una cita del evangelio de Marcos donde se dice:
“Id por todo el mundo, proclamad la buena nueva. Aquel que crea y sea bautizado se salvará: el que no crea se condenará”.
Entonces el Reiki se convierte en el nuevo bautismo de la “Nueva Era”.
Un certificado de Maestro Reiki abre las puertas a mil otras iniciaciones pero también, y sobretodo, a los “Maestros de Sabiduría” que aparecen desde los niveles superiores. Una vez se cree en el Reiki uno está dispuesto a creer en cualquier cosa.

El cristianismo estaba todavía demasiado tipificado y dogmático para poder ser verdaderamente universal, que es de lo que los jesuitas se dieron cuenta en el Japón. Entonces han vuelto la fuerza de Japón contra si mismo, y la han utilizado para conquistar el mundo.

La onda Reiki forma parte de la onda 666, la onda que unirá a la humanidad por lo bajo.
Es como una ola que engulle cada vez más personas crédulas, marcándoles signos que las ponen bajo control, un poco como el bautismo de la Iglesia católica que, en otro tiempo, servía esencialmente para volver dócil, apagando el fuego del cuestionamiento interno.

¿Quien se atreverá mañana a poner en cuestión los beneficios milagrosos del Reiki?
 

Epílogo
A los jesuitas les gusta divertirse con las leyendas mitológicas (aquellas que ni ellos mismos se creen) pero cuando se oponen a su plan, en cambio, no se ríen en absoluto.

Así cuando los Illuminati (orden fundada por el jesuita Adam Weishaupt) son perseguidos en Baviera, juran la total destrucción de Alemania, la que obtendrán en 1945, después de dos siglos de esfuerzos. Diez millones de alemanes perecerán por esta afrenta.

Y cuando los jesuitas son expulsados del Japón, no fue suficiente para ellos volver dos siglos más tarde y poner al Emperador bajo control. Necesitarán una venganza total.
Por este motivo la segunda bomba atómica (una bomba con nula utilidad estratégica a nivel militar) cae sobre Nagasaki, el feudo jesuita de donde fueron expulsados.
150.000 japoneses debieron pagar con su vida.
¿Es también un azar que el Japón se rindiera el 15 de Agosto de 1945 y que ese día sea celebrado en occidente siempre como el de la victoria sobre el Japón?
 

RECUERDO DE LOS ACONTECIMIENTOS EN EL JAPÓN QUE TUVIERON LUGAR UN 15 DE AGOSTO
  • 15 agosto 1549 - San Francisco Javier desembarca en la costa de Kagoshima, en Japón.
  • 15 agosto 1863 - Bombardeo de Kagoshima. Los Ingleses atacan Japón seguido a una ofensiva de los samuráis.
  • 15 agosto 1869 - El Emperador Meiji establece seis nuevos ministerios, entre los cuales decide dedicar uno al “Sintoísmo de Estado”
  • 15 agosto 1945 - El Japón se rinde después de haber recibido dos bombas atómicas, de las cuales una el 9 de agosto en Nagasaki. (La 1ª fue arrojada el 6 de Agosto, 1945. 6 + 9 = 15),
…y una fecha menos conocida pero sin embargo fundamental en la historia de Japón: el 15 de Agosto de 1865, nacimiento de Mikao Usui.
¿Azar o coincidencia? ¿O el signo de que, quizás, el mítico Usui no ha existido jamás sino que no es más que una construcción jesuítica?
 

OTROS ACONTECIMIENTOS CON FUERTES CONSONANCIAS JESUÍTICAS
  • 15 agosto 1537 - Se funda la ciudad de Asunción en Paraguay. Los jesuitas experimentaron su sistema de reduccionismo.
  • 15 agosto 1947 - La India logra la independencia (La India es el primer país en el que entraron los jesuitas).
  • 15 agosto 1954 - Alfredo Stroessner empieza su dictadura en Paraguay.
  • 15 agosto 1960 - Independencia del Congo (El Congo es el primer país africano en el que entraron los jesuitas).
  • 15 agosto 1963 - El presidente del Congo, Fulbert Youlou, es derrocado después de 3 días de manifestaciones en la capital.
  • 15 agosto 1965 - Los Beatles tocan ante 60.000 fans en el Shea Stadium de Nueva York, un acontecimiento considerado como el inicio del “rock de estadio”.
  • 15 agosto 1969 - Empieza el festival de Woodstock.
  • 15 agosto 1971 - Richard Nixon anula la convertibilidad del dólar en oro, abriendo una nueva era para la economía mundial.
  • 15 agosto 1977 - Un radio-telescopio, en los Estados Unidos, formando parte del programa de investigación SETI recibe una señal de radio proveniente del “espacio profundo.”

Fuente
.

Encuentro del Secretariado para las Relaciones Ecuménicas e Interreligiosas




(17-Sep-2013)

El encuentro anual del Secretariado para las Relaciones Ecuménicas e Interreligiosas con el Padre General tuvo lugar del 9 al 12 de septiembre a la Curia de Roma. Esta vez la reunión contó con la participación del Cardenal Jean Louis Tauran, Presidente del Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso. Los Consejeros que participaron en la reunión eran: Mpay Kemboly (ACE), Religiones indígenas en África, Felipe Jaled Ali Modad Aguilar (MEX), Religiones indígenas en las Américas, Thomas Rausch (CAL), Iglesias Protestantes, Gregory Sharkey (NEN), Budismo, Noel Sheth (BOM), Hinduismo, Jean-Pierre Sonnet (BML), Judaísmo, Christian Troll (GER), Islam, Milan Zust (SVN), Ortodoxia e Iglesias Orientales y Gerald R. Blaszczak (Secretario para el Servicio de la Fe). Cada consejero presentó un breve informe sobre la situación general de las relaciones con el grupo de su responsabilidad y sobre la participación de la Compañía de Jesús a este grupo en el año pasado. Además los consejeros compartieron sus respuestas sobre cómo cada una de estas religiones o tradiciones entienden la "fe" cómo requerido por el Padre General.


.

A quién deben tenerle miedo


Mas os enseñaré á quién temáis: temed á aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en la Gehenna: así os digo: á éste temed.

Lucas 12:5
Reina-Valera Antigua (RVA)
 
.

Thursday, September 12, 2013

EL CAMINO DE LOS JESUITAS


10-09-13 VIDEO 2 -EL CAMINO DE LOS JESUITAS 2013 MGTER FABIO ZAPELLI



noticiasdel6


Published on Sep 10, 2013

...

Monday, August 19, 2013

Padre Adolfo Nicolás, S.J.: “No sabía que teníamos tantos jesuitas en Cartagena”



Luz Mery Cortés L. | Agosto 12 de 2013

“No sabíamos que teníamos tantos jesuitas en Cartagena”, dijo jocosamente el padre Adolfo Nicolás, S.J., Superior General de la Compañía de Jesús, a las cerca de 500 personas que hicieron presencia en la Parroquia de Santa Rita de Casia en Cartagena para recibirlo.




Padre Adolfo Nicolás, S.J., durante su intervención

Con gran simpatía y sencillez, el General de los jesuitas agradeció la bienvenida que le brindó la comunidad de la Parroquia, liderada por el párroco Luis Guillermo Trujillo, S.J., al igual que las pastorales y los diversos grupos: juvenil, adulto mayor, Legión de María y folclórico, entre otros.

Habló de Francisco Javier y San Pedro Claver, dos grandes misioneros jesuitas en el oriente y occidente colombiano. “Ellos son el motivo de inspiración que todos debemos tener para seguir adelante, sobre todo San Pedro Claver, por su gran sentido de solidaridad y de compasión para sufrir con los demás y que creo es el corazón de la vida religiosa” agregó el padre Adolfo, quien antes de llegar a la Parroquia tuvo la oportunidad de conocer la Ciudad Heroica desde el Cerro de la Popa y un poco de su historia.

Concluyó su visita diciendo: “Toda la vida de fe se concreta en la compasión, en saber ayudar y dar apoyo a los demás. Finalmente es ahí donde tenemos la fuerza para poder servir, para poder caminar hacia Cristo y hacia una sociedad donde todos podamos vivir en paz y participar de la vida de Dios”.

Ver galería aquí


Fuente
.

Sacerdote jesuita y promotor de la canonización de San Roque será declarado hijo dilecto por la Municipalidad de Asunción



Posted date: agosto 16, 2013 In: Nacionales





El sacerdote jesuita Antonio Rojas (95) será declarado hijo dilecto de Asunción, por el intendente Arnaldo Samaniego por su labor llevada adelante para la canonización del primer santo paraguayo San Roque González de Santa Cruz, hace 25 años. El acto se realizará el sábado 17 de agosto, a las 20:00, durante la función gratuita del ballet “Roque Marangatú”, presentado en el Teatro Municipal.


El Padre Antonio Rojas es un incansable y reconocido promotor de la canonización de San Roque, según Miguel Bonnin, director del ballet. Roque González de Santa Cruz y sus compañeros mártires fueron canonizados el 16 mayo de 1988, por el papa Juan Pablo II.


Actuarán en el Ballet el primer bailarín del teatro Colón de Buenos Aires (Argentina) Juan Pablo Ledo, la orquesta de Rolando Chaparro en vivo y los primeros bailarines del ballet clásico y moderno municipal de la ciudad de Asunción. La idea del ballet es contar la historia de un paraguayo que hace más de cuatro siglos luchó y murió por la dignidad y la libertad de los pueblos indígenas.


La dirección de cultura y turismo ofrece la función gratuita del ballet Roque Marangatú ese día. La entrada será por orden de llegada, las puertas se abrirán para el acceso al público 40 minutos antes del inicio de la función.


Fuente
.

EL PAPA FRANCISCO ENCUENTRA A SUS HERMANOS JESUITAS

PDF
Vol. XVII, No. 17, 1 agosto 2013
Edición Especial

EL PAPA FRANCISCO ENCUENTRA A SUS HERMANOS JESUITAS

El 31 de julio, fiesta de San Ignacio, fundador de la Compañía de Jesús, el Papa Francisco ha querido encontrarse con sus hermanos jesuitas de Roma para celebrar la Eucaristía en la Iglesia del Gesù. Estuvieron presentes unos 300 jesuitas, además de algunos de los más estrechos colaboradores laicos, y representantes de las Congregaciones femeninas de inspiración ignaciana. La celebración se abrió con un saludo del P. General a "nuestro hermano Francisco". Al final de la celebración, el Papa Francisco hizo una oración y encendió una lámpara votiva ante el altar de San Ignacio, se detuvo un momento ante la imagen de Nuestra Señora de La Estrada y ante el altar de S. Francisco Javier y se acercó hasta la tumba del P. Pedro Arrupe dejando en ella una ofrenda floral.
A continuación reproducimos la homilía del Papa.

"En esta Eucaristía en la que celebramos a nuestro Padre Ignacio de Loyola y a la luz de las lecturas que hemos escuchado, quisiera proponerles tres pensamientos sencillos guiados por tres expresiones: Poner al centro a Cristo y la Iglesia; Dejarse conquistar por él para servir; sentir la vergüenza de nuestros límites y pecados para ser humildes delante de él y de los hermanos.

1. El signo de nosotros jesuitas es un monograma, las siglas de "Iesus Hominum Salvator" (IHS). Cualquiera de ustedes me podrá decir: ¡lo sabemos muy bien! Pero este signo nos recuerda continuamente una realidad que no debemos olvidar nunca: La centralidad de Cristo para cada uno de nosotros y para la entera Compañía, que San Ignacio quiso justamente llamar "de Jesús" para indicar el punto de referencia.
Asimismo, los Ejercicios Espirituales nos ponen desde el inicio de frente a nuestro Señor Jesucristo, al nuestro Creador y Salvador (EE 6). Y esto nos lleva a nosotros jesuitas y a toda la Compañía a ser "descentrados", a tener delante a "Cristo siempre mayor", el "Deus Semper maior". El "intimior intimo meo" que nos saca continuamente de nosotros mismos, nos lleva a una cierta kenosis, a un "salir del propio amor, querer e interés" (EE 189). No se da por descontada la pregunta para nosotros, para todos nosotros: ¿Es Cristo el centro de mi vida? ¿Pongo de verdad a Cristo en el centro de mi vida?. Porque esta siempre presente la tentación de pensar que somos nosotros el centro. Y cuando un jesuita se pone al centro en vez de Cristo, se equivoca.
En la primera lectura Moisés repite con insistencia al pueblo que amen al Señor, que caminen por sus caminos, "porque él es tu vida". ¡Cristo es nuestra Vida!  A la centralidad de Cristo corresponde también la centralidad de la Iglesia: son dos fuegos que no pueden separarse: yo no puedo seguir a Cristo si no en la Iglesia y con la Iglesia. Y también en este caso, nosotros los jesuitas y toda la Compañía estamos, por decirlo así, «desplazados», estamos al servicio de Cristo y de la Iglesia, la Esposa de Cristo nuestro Señor, que es nuestra Santa Madre Iglesia Jerárquica (EE 353). Ser hombres radicados y fundados en la Iglesia: así nos quiere Jesús. No puede haber caminos paralelos o aislados. Sí, caminos de búsqueda, caminos creativos, sí, es importante; ir hacia las periferias, las tantas periferias. Para esto se necesita creatividad, pero siempre en comunidad, en la Iglesia, con esta pertenencia que nos da valor para ir hacia adelante. Servir a Cristo es amar a esta Iglesia concreta y servirla con generosidad y espíritu de obediencia.

2. ¿Cuál es el camino para vivir esta doble centralidad? Veamos la experiencia de San Pablo, que es también la experiencia de San Ignacio. El Apóstol, en la segunda lectura que hemos escuchado, escribe: "Me esfuerzo por correr hacia la perfección de Cristo, "porque también yo he sido conquistado por Jesucristo". Para Pablo esto se dio en el camino de Damasco, para Ignacio en su casa de Loyola, pero el punto fundamental es común: Dejarse conquistar por Jesús. Yo busco a Jesús, yo sirvo a Jesús porque él me buscó primero, porque he sido conquistado por él: y esto es el corazón de nuestra experiencia. Pero él es primero, siempre. En español hay una palabra que es muy gráfica y que lo explica bien: El nos "primerea". Él es primero siempre.  Cuando nosotros llegamos, él ya ha llegado y nos espera.
Y aquí quisiera recordar la meditación sobre el Reino de la Segunda Semana. Cristo, nuestro Señor, Rey Eterno, llama a cada uno de nosotros diciéndonos: "quien quiera venir conmigo, debe trabajar conmigo, porque siguiéndome en el sufrimiento, me seguirá también en la Gloria" (EE 95): ser conquistado por Cristo para ofrecer a este Rey toda nuestra persona y nuestras fatigas (Cfr. EE 96). Decirle al Señor que queremos hacer todo para su mayor servicio y lode e imitarlo también en el soportar injurias, desprecio, pobreza (Cfr. EE 98). Pero pienso en nuestro hermano en Siria en este momento. Dejarse conquistar por Cristo significa estar siempre tendidos hacia quien tengo enfrente, hacia la meta de Cristo y preguntarse con verdad y sinceridad: ¿Qué he hecho por Cristo? ¿Qué hago por Cristo? ¿Qué debo hacer por Cristo? (EE 53)

3. Y llego al último punto. En el Evangelio Jesús nos dice: "quien quiera salvar la propia vida la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la salvará...quién se avergüence de mi..." (Lc 9,23). La vergüenza del Jesuita. La invitación que hace Jesús es la de no avergonzarse nunca de él, sino de seguirle siempre con total dedicación, fiándose y confiando en él.
Pero mirando a Jesús, como nos enseña San Ignacio en la Primera Semana, sobretodo mirando a Cristo Crucificado, sentimos esa sensación tan humana y tan noble que es la vergüenza de no estar a la altura; miramos la sabiduría de Cristo y nuestra ignorancia, su omnipotencia y nuestra debilidad, su justicia y nuestra iniquidad, su bondad y nuestra maldad (Cfr EE 59). Pedir la gracia de la vergüenza; vergüenza que viene del constante coloquio de misericordia con él; vergüenza que nos hace enrojecer delante de Jesucristo; vergüenza que nos pone en sintonía con el corazón de Jesús que se ha hecho pecado por mí; vergüenza que pone en armonía nuestro corazón en las lágrimas y nos acompaña en el seguimiento cotidiano a "mi Señor".
Y esto nos lleva siempre, a cada uno por separado y como Compañía, a la humildad, a vivir esta gran virtud. Humildad que nos hace conscientes todos los días de que no somos nosotros los que tenemos que construir el Reino de Dios, sino que es siempre la gracia del Señor que obra en nosotros; la humildad que nos lleva a ponernos a nosotros mismos no a nuestro servicio personal o al servicio de nuestras ideas, sino al servicio de Cristo y de la Iglesia, como vasijas de barro, frágiles, inadecuadas, insuficientes, pero con un inmenso tesoro que llevamos y comunicamos (2 Cor, 47).

A mí me ha gustado siempre pensar en el atardecer del jesuita, cuando un jesuita termina su vida, cuando "tramonta". Me vienen a la mente dos imágenes de este atardecer del jesuita: una clásica, la de san Francisco Javier, mirando a China. El arte ha pintado tantas veces este atardecer, este final de Javier. También la literatura, esas bellas líneas de Pemán. Al final, sin nada, pero delante del Señor. Pensar esto me hace tanto bien.
El otro atardecer, la otra imagen que me viene como ejemplo es la del P. Arrupe  en su último diálogo en el campo de refugiados, cuando nos había dicho -algo que el mismo decía- "Esto lo digo como si fuera mi canto de Cisne: Recen". La oración, unión con Jesús. Y luego de decir esto, tomó el avión y llegó a Roma con el ictus, que dio inicio a ese largo y ejemplar atardecer. Dos atardeceres, dos imágenes que a todos nos hará bien observar y recordar. Pedir la gracia que nuestro atardecer sea como el de ellos.

Queridos hermanos, dirijámonos a nuestra Señora. Ella que ha llevado a Cristo en su vientre y ha acompañado los primeros pasos de la Iglesia, nos ayude a poner siempre al centro de nuestra vida y nuestro ministerio a Cristo y su Iglesia. Ella que ha sido la primera y más perfecta discípula de su Hijo, nos ayude a dejarnos conquistar por Cristo para seguirlo y servirlo en toda ocasión; Ella que ha respondido con la mayor humildad al anuncio del ángel: "He aquí la sierva del Señor, hágase en mi según tu palabra"(Lc 1, 38), nos haga sentir vergüenza por ser inadecuados para el tesoro que nos ha sido confiado, para vivir la humildad ante Dios. Que acompañe nuestro camino la intercesión paternal de San Ignacio y de todos los santos jesuitas, que siguen enseñándonos  cómo hacer todo, con humildad, ad maiorem Dei gloriam".

EL SALUDO DEL PADRE GENERAL

"Con estas palabras quiero solamente dar las gracias a nuestro hermano Francisco por unirse a nuestra Celebración de San Ignacio.
He dicho varias veces a los nuestros que siempre me ha impresionado ver cuán profundamente Francisco se siente Jesuita. En el avión de vuelta de Rio, en la conferencia de Prensa de la Sorpresa, Francisco dijo: Yo pienso como Jesuita. Pensar y sentir se unen en una sola realidad.Y hace pocos días me dijo que lo único que quería hoy era "Celebrar la Fiesta de San Ignacio con mis hermanos jesuitas". Gracias, Francisco.
Hoy queremos que nos digas qué esperas de nosotros, tus hermanos, al servicio de la Iglesia y del Evangelio. Y sobre todo queremos experimentar (corno ya lo estamos experimentando) qué natural y qué agradable es esta unión con Pedro, nuestra cabeza, algo que ha sido siempre tan central e importante a todos los Jesuitas desde San Ignacio hasta Arrupe y Kolvenbach".


Fuente
.

Encuentro de la Javeriana con el Superior General de la Compañía de Jesús





UniJaveriana

Published on Aug 12, 2013

El Padre Adolfo Nicolás, S.J., General de la Compañía de Jesús y Gran Canciller de la Pontificia Universidad Javeriana se reunió con la comunidad educativa en el Centro Javeriano de Formación Deportiva.


.

Tuesday, August 13, 2013

Jesuitas: sumisión y jerarquía



Emilio Monjo Bellido

Acerca del Papa y el papado (20)





No se olvide que el Cristo de Ignacio es en la práctica la “Iglesia jerárquica con su vicario, el papa”.



10 DE AGOSTO DE 2013
Ignacio de Loyola usa a la cruz de Cristo como un medio (incluso, podría decirse que con su casuística propia) para su salvación. Es Ignacio quien se convierte y salva . Y no solo eso, propone el método, la técnica, para que otros también lo logren. Es el modelo de evangelio de salvación por obras humanas.

Para lo cual necesita que el ser humano tenga la condición adecuada para lograrlo, es decir, que no esté muerto en su pecado, como dice la Escritura. Necesita una naturaleza humana diferente a la que muestra la Biblia; por eso fueron los jesuitas los más enérgicos defensores del libre albedrío.

Por sus ejercicios, por su “religiosidad ignaciana”, consigue vaciarse de su aspecto pecaminoso, y luego dejar que Cristo reine en ese vacío, que lo llene todo (suena hasta bonito, como un ángel de luz). Lo nuevo es ese vacío dispuesto a la absoluta obediencia. Ya no vive Ignacio, sino Cristo. Ha conseguido liquidar su carne y pasiones, y ahora ve a Cristo en la cruz, y siente gran compasión y lo “hace” rey de su persona.

No se olvide que el Cristo de Ignacio es en la práctica la “Iglesia jerárquica con su vicario, el papa”. Conviene, pues, poner las cosas en su sitio. Su vacío que le coloca en el mejor lugar para la ciega obediencia, es una obediencia a Alejandro Farnesio, cabeza de la Iglesia jerárquica. (Con los otros Farnesio, el cardenal y el duque, tampoco le fue mal en Roma.)

Ese “evangelio” es una obra que el hombre realiza por su propia fuerza, con ayuda del método propuesto, que incluye ejercicios “espirituales”, es decir, del alma, en los que deben intervenir imágenes mentales religiosas, pero que es previo. Sin esa acción previa, Cristo estaría impotente para intervenir o reinar. La resurrección depende de la acción del muerto. Por eso se requiere que el muerto no esté muy muerto del todo; que tenga lo que llaman libre albedrío, que es término complejo, pero que “soluciona” cualquier situación en la que el pecador quiera ser “otro”.

La parte jesuita del vacío existencial para tener la existencia “auténtica” en la obediencia a la jerarquía, es decir, para ver y gozar de la propia salvación en la contemplación experimental de la obediencia, se complementa con otra. Obediencia que, además, es absoluta; donde se tenga que creer que lo blanco es negro si lo mandan los superiores. Ese mandato que nace precisamente en la “victoria” que consiguió Ignacio en su propia persona; ese es su carisma y modelo. Él es el fundamento, y así lo muestra la iconografía ignaciana.

La otra parte es que ese vacío para obedecer se debe llenar de capacitación para mandar. Obedecer para un jesuita significa obedecer lo que mande la autoridad jerárquica; pero es muy común que esa autoridad ordene al jesuita que “mande y dirija” en un ámbito concreto, donde estará su misión. Para eso debe estar preparado, entrenado; por lo que es necesario que se cultive en las artes humanas. Por supuesto que nunca se verá, ni pretenderán exponer, el vacío existencial absoluto para ser llenos de la existencia de la obediencia; lo que observamos son los aspectos externos con los cuales pueden “mandar o dirigir”. Eso es lo que “vemos” en tantos profesores, investigadores, misioneros, etc.


Vean de nuevo esta imagen. Es representativa. Ignacio está de maestro, de director. El “oyente” ve lo que Juan dice en su evangelio: “El que come mi carne y bebe mi sangre”. Pero es un Cristo que no se hace pecado. Viene a un vacío donde no hay sujeción al pecado, donde se está libre para dejar que entre. El “padre eterno y el espíritu santo” están mostrando ese evangelio. El cristo ignaciano se hace carne en la existencia que ha sido vaciada por los ejercicios. Ahora vive “en” Ignacio. (A nuestra María le quitaron su condición de pecadora por el mismo proceso: Cristo es engendrado en su carne, pero tiene que estar sin pecado.)

La Palabra escrita queda al servicio de la experiencia religiosa del hombre. El propio Ignacio no se “convierte” por lecturas de la Biblia, sino por visiones y fantasías. Para esa experiencia no importa que se mezcle con aspectos de otras modalidades filosóficas o religiosas; para conseguir el éxito final de los ejercicios se pueden usar métodos variados, pues es necesario que el que los realiza quede sujeto a composiciones diversas de su alma, por medio del silencio, la introspección guiada, y aspectos psicológicos que el director puede valorar en su buen juicio.

Por supuesto que estas notas se refieren a lo que puede conocerse del Propio Ignacio y de las pretensiones de su Compañía; luego está la vivencia de cada jesuita, y su propia circunstancia. Pero el aspecto sustancial es que el jesuita afirma su salvación en la técnica de su fundador, y que esa salvación consiste en la sumisión en absoluta obediencia a la Iglesia jerárquica con el vicario a la cabeza. Su lugar de obediencia no es un claustro ni unas ceremonias, sino el mundo. Pero un mundo instrumental. Lo que ellos llaman la “frontera”, donde contactan con todos los aspectos de la humanidad, y de cada uno pueden tomar algo para por ese hueco conquistar la plaza. Te puedes encontrar, pues, a un jesuita en el espacio más “conservador” o más “progresista”; con el dictador o con la guerrilla; con el marxismo o con el nazismo; siempre en la artimaña del “diálogo inter-religioso”.

Su salvación consiste en obedecer al papado. Y esto tiene consecuencias. No se trata, pues, de anotar algunos pormenores de la experiencia de Ignacio y de cómo en ella asume la condición humana con salud para resistir y vencer al pecado y sus consecuencias, sino de ver cómo esa pretensión no solo falsea el Evangelio, sino que priva a la sociedad en general de los beneficios de la libertad, también de la libertad política.

Ya hice referencia a algunos profesores que han trabajado sobre esta materia. Cito aquí algunas observaciones de José Luis Villacañas en su libro ¿Qué imperio? Un ensayo polémico sobre Carlos V y la España imperial, 2008. Desde el estudio sociológico de Max Weber, de quien es excelente conocedor, muestra la presencia jesuita en la sociedad (el último capítulo se titula: “Los soldados de Cristo: Ignacio de Loyola”, aunque se trata su impronta en otros apartados también). “Ambos son herramientas [el jesuita y el calvinista, como modelos en Weber] de Dios, pero en el primer caso consiste en ser una herramienta de la empresa institucional, mientras que en el segundo se es una herramienta directa de Dios. El fin religioso, la gloria de Dios, muestra aquí su equivocidad de sentidos”. Quede avisado siempre la necesidad de no confundir “para la gloria de Dios” en Calvino con la de Ignacio.

“Este será el caso allí donde el instituto sagrado tenga necesidad de usar el poder político para detener las potencias anticlericales o seculares. En esta situación, el poder religioso transforma el poder político en su feudo ( Leheusträger ) o delegación. Nunca como en la Contrarreforma se dio una cosa tan clara de este hecho, y ya vimos su caso más espectacular en el juramento público de Felipe II en Valladolid ante el Inquisidor Fernando de Valdés”. Aunque esto se pueda presentar en episodios muy diferentes, la raíz del asunto, desde su triple corona, es que el papado ocupa la política como medio a su servicio; la manera puede variar, dependiendo de las circunstancias, pero la pretensión no.

No pongo otras citas, que esto se alarga. No se trataba en estos encuentros reducirnos a los jesuitas como especial materia, sino mostrar el modelo papal en su acción histórica contra el cristianismo católico, y a los jesuitas como la fuerza que lo sostiene en una época de confusión (recuérdese el saqueo de Roma por las tropas imperiales, por poner un ejemplo). Con ello también nos encontramos con la afinidad teológica entre esos modelos jesuitas y mucho de lo que se presenta hoy como evangélico o protestante. Un ejemplo así de primeras, los jesuitas “trasladaron” al anticristo a un final de la Historia, bien lejos, que eliminó el discurso de la Reforma sobre la Iglesia romana y el papado como su presencia. La escatología de esos jesuitas es similar a la común de tantos evangélicos hoy. El anticristo aparecerá en un futuro, pues ya el papa no lo es. Solucionado.

En esos estudios sociológicos se trata del contraste entre el jesuita y el calvinista (en el lenguaje de Weber). El primero hace sus cuentas y ve su vida, y pone todo ese libro de cuentas en manos de su director. Ese es su consuelo; esa es su esclavitud; eso es a donde conduce la grandeza del libre albedrío. Ya el director hará; que él actúe y disponga, que para eso está, para eso existe la jerarquía. Así se relaja “la angustia que produce la autonomía personal”. El calvinista también tiene su libro de cuentas, pero sabe que ni siquiera puede poner allí lo extenso de su pecado, solo conoce un poco; pero lo pone todo en manos de su Redentor, al que conoce como el que ha llevado su pecado en la cruz, ese Redentor sí conoce todo su expediente, porque se ha hecho uno con él. Todo lo llevó en la cruz; esa es su alegría y fiesta de salvación; pero en cuanto a su vivencia, no la tiene con una jerarquía que solucione, está solo, en su soledad, en su responsabilidad; con la comunidad de otras vidas iguales a la suya; conociendo su corrupción, su servo arbitrio; con su beruf (vocación) en su soledad.

Qué contraste entre nuestro Constantino de la Fuente y el de Ignacio de Loyola. Seguramente lo habré puesto en alguna ocasión (lo uso mucho), pero aquí conviene. De su libro Confesión de un pecador . “Bien parece, Redentor del mundo, que miras las llagas para sanarlas, porque siendo tan feas no te repugnan, y consientes poner en ellas la limpieza de tus manos. Guíame, Señor mío, y tráeme contigo, porque a solas no sabré conocerme. Tu compañía me dará fuerzas para que pueda soportar mirarme. Tómame para que no huya yo de mí mismo. Susténtame para que no desespere. Manda al demonio que calle hasta que tú respondas por mí”.

Tres artículos más, d. v., hasta terminar el mes, y ya acabamos con estas notas. Ya veremos qué hacer después.


Autores: Emilio Monjo Bellido


©Protestante Digital 2013



.