Wednesday, October 14, 2020

George Soros y su relación con los jesuitas


SEPTIEMBRE 26, 2020
ORIGEN: FSSPX.NEWS


El lema de los jesuitas


Una investigación reciente reveló que varias organizaciones dependientes de la Compañía de Jesús se han beneficiado, en los últimos años, de la generosidad del multimillonario George Soros, un hombre cuyo objetivo declarado es incompatible con el carisma de los hijos de San Ignacio.

S. J .: ¿"Compañía de Jesús", o bien "Soros y jesuitas asociados"? Vale la pena formular esta pregunta luego de leer la investigación realizada por el periodista David Ramos, publicada el 7 de septiembre de 2020 por el sitio de noticias católico en español, ACI Prensa.

En efecto, tres organizaciones de beneficencia dependientes de la Compañía de Jesús han recibido en los últimos años más de un millón y medio de dólares estadounidenses de la Open Society Foundations (OSF), una red de fundaciones encabezada por George Soros.

En concreto, se donaron 402,577 dólares entre 2016 y 2018, a dos organizaciones de beneficencia cuyo objetivo es "apoyar los derechos de los migrantes" en América Latina, el Caribe y España.

Pero la organización benéfica jesuita que recibió más fondos del multimillonario sulfuroso es Jesuit Worldwide Learning (JWL), que recaudó $1.3 millones entre 2016 y 2018. Esta última también menciona en su portal digital a la OSF como uno de sus principales socios.

En total, la magnanimidad de la que han disfrutado las fundaciones jesuitas procedente de la OSF asciende a $1,702,577 durante los últimos cuatro años.

Sin embargo, la OSF, fundada en 1993, financia numerosas campañas en todo el mundo a favor del aborto, los LGBTQI y la ideología de "género". Y el deseo de Soros de propagar el aborto en todos los países no es un secreto para nadie.

Pero esto no es todo. En 2016, Soros gastó 1.5 millones de dólares para encubrir el escándalo de Planned Parenthood, cuando esta última fue acusada de vender órganos y tejidos de bebés abortados en sus establecimientos.
Respuestas dilatorias

ACI Prensa se puso en contacto con las tres fundaciones jesuitas, respecto a sus vínculos con George Soros y su nivel de conocimiento sobre su programa pro-aborto.

La única que se dignó responder fue la JWL, el 5 de septiembre de 2020, intentando justificar el uso de los fondos recibidos: "solo el 3% (de los jóvenes migrantes) tiene acceso a la educación superior", por tanto, la JWL, con su presencia, "ofrece un rayo de esperanza a los jóvenes que aspiran a transformar sus comunidades".

¿Es esto un efecto del Covid-19? El dinero parece no tener más olor para los hijos de San Ignacio, al menos si proviene de George Soros. En julio pasado, se dio a conocer que el actual arzobispo de Santiago de Guatemala, Monseñor Gonzalo de Villa y Vásquez -de la Compañía de Jesús- había sido vinculado a la Fundación Soros Guatemala, una organización que cesó sus actividades en 2011.

Al ser interrogado al respecto por ACI Prensa, el prelado jugó la carta de la buena fe: "en ese momento no estaba enterado, o al menos no lo recuerdo", explicó con torpeza.

Nuestro Señor nos lo advirtió: "No se puede servir a Dios y a Mammón".


Fuente: ACI Prensa – FSSPX.Actualités
Imagen: Eric E Castro from San Francisco / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0




Sunday, October 4, 2020

Efemérides: el reconocimiento papal a la orden de los jesuitas



EFEMERIDES

27 SEPTIEMBRE, 2020 5:11


Nicolás de Bobadilla

Por Fernando Del Corro



El 27 de septiembre de 1540, hacen hoy 480 años, el entonces papa Pablo III, nacido como Alessandro Farnese, el pontífice número 220 de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, decidió, bula mediante, el reconocimiento oficial de la Sociedad de Jesús, una orden religiosa masculina que había sido fundada en París y era más conocida como Compañía de Jesús. La denominación de jesuitas para sus miembros surgió desde lo que actualmente es Alemania, generalizándose luego al resto del mundo.

En la actualidad el argentino Jorge Mario Bergoglio, Francisco I, el papa número 266, es el primero de esa orden que llegó a la máxima jerarquía católica y como tal ha demostrado asumir la postura de aquellos creadores de la misma en 1534 como el vasco Ignacio de Loyola; el francés Pedro Fabro; los españoles Francisco Javier, Diego Lainez, Alfonso Salmerón y Alfonso Nicolás Pérez, más conocido como Nicolás de Bobadilla; y el portugués Simáo Rodrigues, popularizado como Simón Rodríguez. Postura que tiene que ver con la armonización de la vida espiritual con la cotidiana.

“Ad Maiorem Dei Gloriam”, en latín “A la mayor gloria de Dios”, es el lema de la Compañía cuya sigla, difundida por el ahora San Ignacio de Loyola en su sello personal como “IHS”, corresponde a las iniciales de “Iesus Hominum Salvator”, o sea “Jesús el Salvador de los hombres”.
En estos casi cinco siglos de existencia la orden de los jesuitas ha puesto gran parte de su accionar en la educación desde los jardines de infantes a las universidades. Algo que tiene como razón de ser la difusión del cristianismo a través de la teología haciendo centro en el reconocimiento de la creación divina a través de la labor en pro del bienestar humano por medio de la propia Iglesia y de su conducción a través de los sucesivos papas.

San Ignacio de Loyola fue su primer líder bajo el título de “padre general”, de carácter vitalicio, y, a su muerte en 1556, fue sucedido por Diego Laínez. El organismo supremo de la orden es su Congregación General. En la actualidad es la orden católica más importante numéricamente ya que, según datos de 2016, cuenta con 1509 parroquias a nivel mundial, y en 2017agrupaba 11.583 sacerdotes y sumaba un total de 16.086 miembros. En 1965 llegaron a ser alrededor de 36.000.

El proceso de formación de los sacerdotes jesuitas comienza con un noviciado de dos años de duración y prosigue con estudios en diversas áreas humanísticas, además de la teología. La formación también incluye la práctica escolar de docencia, la labor social parroquial y hasta su colaboración en medios de comunicación y actividades relacionadas con los afectos sociales. También estudian idiomas y las bases de otras religiones y bajo tres votos normativos profesan la obediencia, la pobreza y la castidad. Según señala la fórmula institucional validada por el papa Julio III en 1550 su tarea es “Militar para Dios bajo la bandera de la cruz y servir solo al Señor y a la Iglesia, su Esposa, bajo el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra”.

El Congreso General es una suerte de equivalente al Concilio ya que mientras éste es convocado para grandes ocasiones como la elección de un nuevo papa aquél también solo se reúne para cuestiones de gran importancia o para la elección del nuevo “prepósito general” que es de carácter vitalicio. Hasta la transitoria supresión de la orden en 1773 ninguno había renunciado. El primero en hacerlo, en 1983, fue el español Pedro Arrupe debido a graves problemas de salud y para ello debió contar con la autorización del Congreso General el que, en 1995, mediante las “Normas Complementarias” permitió las dimisiones a las que se acogieron el neerlandés Peter Hans Kolvenbach en 2008 y el español Adolfo Nicolás Pachón en 2016. El actual es el venezolano Arturo Marcelino Sosa Abascal.

Entre sus figuras de trascendencia histórica se cuentan san Francisco de Javier, san Luis Gonzaga, Matteo Ricci, Francisco Suárez, Luis de Molina, san José de Anchieta, Juan de Mariana, san Roberto Belarmino, san Pedro Canisio, José de Acosta, Antonio Ruiz de Montoya, Atanasio Kircher, San Pedro Claver, Eusebio Kino, Francisco Javier Clavijero y san Alberto Hurtado.

A lo largo de los siglos tuvo conflictos con poderosos gobiernos europeos como con los de la reina Isabel I de Inglaterra, de Luis XIV de Francia, los regalistas españoles que llegaron a expulsarlos de sus territorios, la Alemania conducida por Otto Eduard Leopold von Bismarck de la que también fueron expulsados, con los gobiernos comunistas de China y Europa Oriental y hasta con algunos liberales de América y Europa. También tuvo una dura posición como parte de la Contrarreforma, a partir del Concilio de Trento, enfrentando la Reforma Protestante.

A lo largo de los siglos sufrieron también expulsiones de diferentes países como Portugal, Francia, España e Italia, entre otros. En 1773 el papa Clemente XVI disolvió la orden la que se mantuvo en Inglaterra, Polonia, Prusia y Rusia hasta que fue nuevamente habilitada cuarenta años más tarde por el papa Pio VIII en tiempos en que sus miembros participaban, como se señalara, del proceso independentista en Hispanoamérica.

Su labor misionera se desarrolló fundamentalmente en China, India y Japón en el continente asiático; en las reducciones en la Argentina, Bolivia, el Paraguay y el Perú en Suramérica; y en América del Norte en el Canadá y los actuales Estados Unidos de América. En el caso particular de la Argentina uno de sus notables pensadores, que fuera rector de la Universidad de Córdoba, Miguel Calixto Del Corro, fue un hombre clave en la Independencia Nacional a la que propugnara ya desde 1809 y fue partícipe de los congresos del artiguista Arroyo de la China y de San Miguel de Tucumán.

Esa lucha independentista puede verse en el filme británico “La misión”, de 1986, dirigido por Roland Joffé, con la participación de Robert De Niro, Jeremy Irons, Ray McAnally y Aldam Quinn en los roles principales. Película ganadora de varios premios internacionales que está basada en la vida del sacerdote peruano Antonio Ruiz de Montoya entre fines del Siglo XVI y mediados del XVII. En tiempos más recientes, en 1975, el papa Paulo VI se refirió a ellos de esta manera: “Donde quiera que en la Iglesia, incluso en los campos más difíciles o de primera línea, ha habido o hay confrontaciones: en los cruces de ideologías y en las trincheras sociales, entre las exigencias del hombre y mensaje cristiano allí han estado y están los jesuitas”.




Wednesday, September 16, 2020

Fundaciones jesuitas han recibido más de millón y medio de dólares de George Soros


7 de setiembre de 2020 6:32 pm | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 8 de setiembre de 2020 10:11 am

Imagen referencial / Emblema de la Compañía de Jesús (jesuitas). Crédito: David Ramos / ACI Prensa.


Tres organizaciones caritativas de la Compañía de Jesús (jesuitas) han recibido en los últimos años más de un millón y medio de Open Society Foundations, la fundación del magnate pro aborto George Soros.

La Fundación Servicio de los Jesuitas para los Refugiados recibió en 2018 176.452 dólares con el objetivo de “apoyar el trabajo del beneficiario sobre los derechos de los migrantes” en América Latina y el Caribe.

Por su parte, el Servicio Jesuita a Migrantes - España (SJM – España), recibió 75 mil dólares de la fundación de George Soros en 2016 y 151.125 en 2018.

Pero la organización caritariva jesuita que más fondos ha recibido del magnate pro aborto es la Jesuit Worldwide Learning Higher Education at the Margins USA, de Estados Unidos, que obtuvo 890 mil dólares en 2016 y otros 410 mil dólares en 2018.

Esta organización es la única que en su sitio web reconoce a Open Society Foundations como uno de sus “socios”.

En total, las donaciones que ha entregado George Soros a las fundaciones jesuitas suman 1.702.577 dólares en los últimos cuatro años.

ACI Prensa ha consultado a las tres fundaciones jesuitas sobre sus vínculos con Soros y sobre su conocimiento de su agenda pro aborto, pero solo la Jesuit Worldwide Learning Higher Education at the Margins USA (JWL) remitió una respuesta.

En respuesta a las inquietudes de ACI Prensa, el 5 de septiembre la organización jesuita indicó que "solo el 3% de los refugiados gozan del acceso a educación superior y JWL está presente en muchas de estas comunidades, donde ofrece un rayo de esperanza a los jóvenes que aspiran a transformar a sus comunidades".

"En cumplimiento de la Ley de Derechos Educativos y Privacidad Familiar (FERPA), JWL no puede comentar sobre información de becas para estudiantes sin infringir el derecho a la privacidad de los estudiantes", concluyó la organización jesuita.

A mediados de julio de este año se conoció que el hoy Arzobispo de Santiago de Guatemala, Mons. Gonzalo de Villa y Vásquez, sacerdote de la Compañía de Jesús, estuvo vinculado a la desaparecida Fundación Soros Guatemala desde la década de 1990 hasta los primeros años del nuevo milenio.

Entrevistado por ACI Prensa en esa ocasión, Mons. De Villa y Vásquez dijo que “en ese momento no era consciente o por lo menos no tengo ningún recuerdo de que en ese momento yo fuera consciente” de la agenda de George Soros.

George Soros y el aborto

Open Society Foundations, creada por Soros en 1993 como Open Society Institute (OSI), financia diversas campañas a favor del aborto en todo el mundo.

En 2016 se conoció que la fundación de Soros movió 1.5 millones de dólares para callar el escándalo de Planned Parenthood, acusada de vender órganos y tejidos de bebés abortados en sus instalaciones en Estados Unidos.

En los últimos cuatro años, la fundación de George Soros ha donado cerca de 12 millones de dólares a la International Planned Parenthood Federation (IPPF), y a su brazo político estadounidense Planned Parenthood Action Fund.

En 2017, el Gobierno de Irlanda ordenó a Amnistía Internacional devolver a Soros los más de 160 mil dólares donados por su Fundación Open Society para una campaña a favor de la legalización del aborto en ese país.

Un documento de la Fundación Open Society filtrado por DCLeaks.com en 2016 reveló que para la organización de Soros era importante “una victoria” a favor del aborto en Irlanda para “impactar a otros países fuertemente católicos en Europa”.

En 2018, Open Society Foundations dio 200 mil dólares a la organización pro aborto falsamente católica Catholics for Choice, matriz estadounidense de Católicas por el Derecho a Decidir.

La revista de economía Forbes calcula la riqueza de George Soros en 8.3 mil millones de dólares.

El presupuesto de la Open Society Foundations para 2020 es de 1.2 mil millones de dólares.

Actualización 8 de septiembre a las 10:11 GMT-5: Se agregaron las declaraciones remitidas por la Jesuit Worldwide Learning Higher Education at the Margins USA.




Sunday, September 13, 2020

Leonardo Boff: la fuerza de los pequeños


Laudato Si' Revolution: "Hacia una civilización biocéntrica"Leonardo Boff: "Franciscanos y jesuitas unidos en la Revolución Laudato Sì'"


Revolución Laudato Sì'


Estamos viviendo un momento dramático en la historia de la humanidad. Esta pandemia es más que una crisis. Es un llamado a cambiar nuestra relación con la naturaleza y con la Madre Tierra, a buscar un nuevo comienzo

Científicos cualificados, invitados por la ONU, han estudiado las nueve Fronteras Planetarias que de ninguna manera deben ser superadas. Es urgente que que refundemos nuestra existencia en la Tierra

En función de esta misión común, se ha establecido una colaboración y articulación entre dos familias religiosas con sus grandes tradiciones amigas de la creación, la vida, los más desposeídos y la Madre Tierra -los franciscanos y los jesuitas-

Las dos tradiciones espirituales, ahora unidas, pueden dar los primeros pasos hacia esta necesaria transformación

11.09.2020 | Leonardo Boff


En tiempos de grandes crisis, desastres naturales y ahora, con la epidemia del nuevo coronavirus, los seres humanos están dejando que lo que es esencial para ellos pase a primer plano: la solidaridad, la cooperación y el cuidado de los demás.

Estamos viviendo un momento dramático en la historia de la humanidad. Por primera vez, un virus ha atacado a todo el planeta Tierra. Está diezmando miles de vidas, afectando a todos indiscriminadamente, pero especialmente a los más vulnerables de las periferias de las ciudades, que no pueden hacer adecuadamente el confinamiento social, ni pueden evitar las aglomeraciones, dada la configuración de los hogares, que son verdaderas favelas.

Esta pandemia es más que una crisis. Es un llamado a cambiar nuestra relación con la naturaleza y con la Madre Tierra, es decir, a buscar un nuevo comienzo, un nuevo paradigma que nos permita permanecer vivos en la Casa Común y llevar adelante nuestro proceso de civilización.

Vivimos una emergencia ecológica. El 22 de agosto de 2020 se produjo la Sobrecarga de la Tierra (Earth Overshoot). Esto significa que los humanos han consumido todos los bienes y servicios y otros insumos vitales no renovables. La Tierra entró en números rojos y en el cheque especial. Si continuamos con nuestro consumismo, extraemos violentamente lo que la Madre Tierra ya no puede darnos. Luego responde con más calentamiento global, con episodios extremos, con suelos menos fértiles, con menos agua potable y con una gama de virus que nunca dejan de atacar a los seres humanos y poner sus vidas en riesgo.

Científicos cualificados, invitados por la ONU, han estudiado las nueve Fronteras Planetarias que de ninguna manera deben ser superadas (entre ellas, el cambio climático, la escasez de agua potable, el abuso del suelo, la erosión de la biodiversidad, la alteración del nitrógeno, entre otras), ya que causarían un colapso de nuestra civilización. Como todo está interconectado, la ruptura de una frontera puede causar la ruptura de las otras y, por lo tanto, nos encontraríamos en lo peor.

Laudato Sì' nos advirtió: "Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes " (n.161).

Es urgente que evitemos tales catástrofes, pero más que nada, que refundemos, con nuevos valores y principios, nuestra existencia en la Tierra, nuestra Madre que nos da todo lo que necesitamos para vivir.

En función de esta misión común, se ha establecido una colaboración y articulación entre dos familias religiosas con sus grandes tradiciones amigas de la creación, la vida, los más desposeídos y la Madre Tierra -los franciscanos y los jesuitas- a través del Servicio Interfranciscano de Justicia, Paz y Ecología de la Conferencia de la Familia Franciscana de Brasil; del Observatorio Luciano Mendes de Almeida de la Red de Promoción de la Justicia Social y Ambiental de la Provincia Jesuita del Brasil, y el Movimiento Católico Mundial por el Clima. El programa MAGIS y la Facultad de Filosofía y Teología de los Jesuitas (FAJE) también son socios.

Los valores de cada una de estas dos tradiciones pueden inspirarnos a nuevas formas de cuidar la herencia sagrada que la evolución y Dios nos han dado: la Tierra, la Magna Mater de los antiguos, la Pachamama de los andinos y la Gaia de los modernos. Laudato Sì' nos convoca a "una conversión ecológica global" y, por 35 veces, nos exige "nuevos estilos de vida".

En su encíclica de ecología integral el Papa Franciscopresenta a San Francisco "el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Es el santo patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología, amado también por muchos que no son cristianos" (n.10). Dice aún más: "Su reacción era mucho más que una valoración intelectual o un cálculo económico, porque para él cualquier criatura era una hermana, unida a él con lazos de cariño. Por eso se sentía llamado a cuidar todo lo que existe... él pedía que en el convento siempre se dejara una parte del huerto sin cultivar, para que crecieran las hierbas silvestres" (n.11.12).

San Ignacio de Loyola fue un gran devoto de San Francisco, especialmente de su pobreza. Tanto para Francisco como para Ignacio, ser pobre significaba más que un ejercicio ascético, era un despojarse de todo para estar más cerca de los demás y construir la fraternidad con ellos. Ser pobre para ser más hermano y hermana.

Para los primeros compañeros de San Ignacio, la vida en la pobreza, tanto individual como comunitaria, siempre acompañó el cuidado de los pobres, una parte esencial del carisma jesuita. Y San Francisco vivió estas tres pasiones: a Cristo crucificado, a los pobres más pobres y a la naturaleza. Llamó a todas las criaturas, incluso al lobo feroz de Gubbio, con el dulce nombre de hermanos y hermanas.

Ambos vislumbraban a Dios en todas las cosas. Como San Ignacio lo expresó bellamente: "Encontrar a Dios en todas las cosas y ve que todas las cosas vienen de lo alto”. Y decía más, en línea con el espíritu de San Francisco: "No es el mucho saber lo que sacia y satisface el alma, sino el sentir y saborear internamente las cosas. Sólo se puede saborear por entero todas las cosas si las amas de verdad y te sientes unido a ellas”.

Tales formas de vida y de relación son fundamentales si queremos reinventar un camino amistoso, reverente y cuidadoso con la tierra y la naturaleza. De aquí nacerá una civilización biocéntrica, fundada en la interdependencia entre todos, la solidaridad, la cooperación y el cuidado de todo lo que existe y vive, especialmente los más desprotegidos, en una fraternidad universal.

El Covid-19 es una señal que la Madre Tierra nos envía para asumir nuestra misión que el Creador nos ha confiado de "proteger y cuidar el Jardín del Edén", es decir, la Madre Tierra (Gen 2:15). Si estas dos Órdenes, de los franciscanos y de los jesuitas, asociadas con otras, se proponen realizar este sagrado propósito, daremos prueba de que no todo el Paraíso terrenal está perdido. Comienza a crecer dentro de nosotros y se expande hacia los espacios exteriores, haciendo verdaderamente de la Madre Tierra la verdadera y única Casa Común en la que podemos vivir juntos en la justicia, en la paz y en la alegre celebración de la vida.

Las dos tradiciones espirituales, ahora unidas en la defensa y promoción de la vida y de la Madre Tierra, pueden dar los primeros pasos hacia esta necesaria transformación de una nueva relación tierna y fraternal con todos los humanos y especialmente con la naturaleza devastada y la sufrida Madre Tierra.

Leonardo Boff, eco-teólogo, en nombre de la familia franciscana.




Saturday, August 22, 2020

Piden diálogo al Estado chileno después de detener a un jesuita y varios mapuches


A la derecha, Carlos Bresciani, el jesuita detenido, junto con otros miembros de la Compañía.



Ecclesia¡
ÚLTIMA HORA

21 agosto, 2020


En sendos comunicados, los jesuitas y un grupo «mujeres y hombres de fe» rechazaron «violencia y arbitrariedad en el actuar del Estado de Chile» contra mapuches. Estas declaraciones siguen al desalojo de las municipalidades en la región de la Araucanía, hoy en particular la Municipalidad de Tirúa (región del Biobío). El 6 de agosto, « el padre Carlos Bresciani SJ y dos comuneros fueron detenidos por un grupo de Carabineros, sin provocación previa», denuncia la Compañía de Jesús.

«Nuestro compañero se trasladó esta mañana hasta la municipalidad porque los comuneros le pidieron su presencia ante el inminente desalojo de fuerzas policiales y el uso desproporcionado de la fuerza. El padre Carlos fue detenido injustamente, como lo han sido cientos y cientos de mapuche a lo largo de la historia», afirma el comunicado de la Compañía de Jesús en Chile.
Apoyo de «mujeres y hombres de fe»

El mismo día, un grupo de quince sacerdotes y religiosas, «mujeres y hombres de fe», emitió un comunicado con un llamamiento a «reconocer y dialogar». Se trata de personas que colabora con su labor en territorio mapuche. «Con urgencia le pedimos al Estado que cese lo que consideramos una constante y creciente presión sobre los territorios mapuche que está produciendo violencia, falta de comunicación, desconfianza, polarización y muerte, no sólo de personas, sino también del Itrofill Mongen (Naturaleza-biodiversidad)», afirman.

«Los actuales escenarios de conflicto y enfrentamiento encuentran su origen en la negativa a dialogar en torno a las demandas políticas mapuche y al avance de la industria extractivista en los territorios. El pueblo nación mapuche está, una vez más, reclamando», denuncian. «Cuando se criminaliza la justa demanda indígena de reconocimiento y autodeterminación se vulnera el estado de derecho. Creemos que las acusaciones de terrorismo o de violencia criminal se fundan en el prejuicio y la discriminación, y se alimentan de los intereses oligárquicos, que perpetúan sus privilegios mediante la manipulación y la corrupción política», añaden.

El comunicado termina con un llamamiento: «El Estado debe de una vez por todas promover y generar espacios de diálogo para que los derechos políticos de los pueblos indígenas sean reconocidos y respetados. El Estado no puede seguir postergando el reconocimiento pleno de los derechos del pueblo mapuche a ser protagonistas en la toma de decisiones en todo lo que les compete y afecta».




Wednesday, August 12, 2020

Los jesuitas: los milicianos intelectuales de la Iglesia


Los jesuitas: los milicianos intelectuales de la Iglesia



Fuente: María Canora.
9 agosto, 2020
María Canora




La Compañía de Jesús es una de las órdenes religiosas más influyentes de la Iglesia católica. Siempre objeto de controversia y conflicto, desde sus orígenes los jesuitas han estado a la vanguardia del catolicismo como verdaderos agentes políticos e intelectuales. En otros tiempos la orden fue la oveja negra de la Iglesia, fue expulsada de muchos países en varias ocasiones y llegó a ser disuelta, pero hoy tiene el orgullo de estar representada en lo más alto: el papa Francisco es jesuita.


Apoya artículos como este y obtén acceso a análisis y mapas exclusivos.Suscríbete por 50€ al año

Dentro de la Iglesia Católica existen múltiples corrientes, órdenes y congregaciones que viven su fe y se expresan espiritual y políticamente de formas diversas. Varias de estas órdenes han destacado a lo largo de la historia, ya fuera por su poder e influencia, sus costumbres o sus ideas. Pero existe una especialmente controvertida, amada y odiada a partes iguales, que ha resultado decisiva en la evolución de la Iglesia: la Compañía de Jesús, los jesuitas.

Agentes sospechosos para la Inquisición, pioneros evangelizadores en Asia y Latinoamérica, milicianos del Papa y castigados por él, intelectuales y científicos, confesores de príncipes, educadores de élites, obreros del pueblo y defensores de migrantes. Los jesuitas han encarnado un cristianismo de múltiples caras a las que desde el año 2013 se le añade una más: la dignidad papal. El papa Francisco, jesuita argentino, está imprimiendo un cambio radical en la Iglesia. Y entenderlo requiere mirar hacia atrás. Quinientos años atrás, concretamente.

Orígenes

La Compañía de Jesús fue fundada en 1534 por el militar español Ignacio de Loyola tras ser herido en batalla y experimentar una reconversión a la fe. Junto a tres compañeros estudiantes de filosofía en París, Loyola desarrolló una espiritualidad moderna de inspiración renacentista que en sus primeros años le valió la desconfianza de la Inquisición. Sin embargo, fue precisamente este carácter moderno y su voluntad de obediencia absoluta a la jerarquía eclesiástica lo que hizo que el papa Pablo III reconociera a la Compañía en 1540 en un contexto de profunda inestabilidad en el cristianismo: el movimiento reformista liderado por Martín Lutero amenazaba la unidad de la hasta entonces todopoderosa Iglesia romana.


Entre otras críticas a la doctrina católica, Lutero negaba la jurisdicción del Papa sobre toda la cristiandad. Esta tensión acabó provocando un cisma en la Iglesia, de la que nacieron numerosas iglesias protestantes. Como respuesta, la Iglesia de Roma inició un proceso de renovación conocido como Contrarreforma, en la que la Compañía de Jesús fue un instrumento fundamental. Los jesuitas destacaron en el Concilio de Trento —convocado como respuesta a la Reforma luterana— por su intelectualidad, combatiendo el movimiento protestante desde la teología. Por otro lado, la Compañía de Jesús consagró su fidelidad al Papa añadiendo un cuarto voto de obediencia absoluta al sumo pontífice a los habituales de pobreza, obediencia y castidad, comunes a todas las órdenes católicas. Los jesuitas se transformaron así en los milicianos del santo padre, reafirmando su autoridad frente a la Reforma y las continuas limitaciones que le imponían las monarquías católicas de España y Francia. Tras la Reforma el cristianismo occidental se escindió en varias corrientes protestantes, lo que supuso un duro golpe para la autoridad papal.

La Compañía pronto comenzó a aumentar. A su cabeza se situó el padre general, elegido con carácter vitalicio por la Congregación General, máximo órgano de gobierno de la orden, que únicamente se convocaba para tomar decisiones de gran trascendencia. Además, la Compañía se diferenció de otras órdenes religiosas por la larga formación intelectual que tenían que superar sus novicios, que estudiaban filosofía, teología, artes, ciencias y política durante unos siete años.

Educación y misiones

Durante los siglos XVI y XVII los jesuitas se expandieron por Europa, Asia y América con vocación educativa, evangelizadora y misionera. En Europa fundaron cientos de seminarios, colegios y universidades que rápidamente adquirieron gran prestigio. Su sólida preparación teológica y cultural les permitió ascender a posiciones de importancia en el clero y a los consejos de reyes y príncipes, conquistando privilegios especiales y un alto grado de independencia dentro de la jerarquía católica.

Su ambición evangelizadora también los llevó a Asia y Latinoamérica en el contexto de la expansión y colonización española, cuando los jesuitas actuaron como agentes del cristianismo en las actuales India, Japón, China, Filipinas, Brasil, Paraguay, Perú o México. Pronto destacaron por su peculiar manera de evangelizar a los paganos. Al contrario que otras órdenes religiosas que imponían el modo de vida y la religión europea por la fuerza, los jesuitas abordaron su misión desde una perspectiva más antropológica. Su método, conocido como “inculturación”, consistía en sumergirse en la cultura local, aprender su lengua, estudiar sus costumbres e integrarse en su sociedad para después establecer un diálogo religioso con el objetivo de conseguir la conversión al cristianismo de la población nativa. Su defensa de la adaptación del culto cristiano a la cultura local —con la celebración de la misa en chino, cantos litúrgicos en guaraní o indumentaria budista— les hizo ser muy criticados dentro de algunos sectores de la Iglesia.

El jesuita Matteo Ricci con Xu Guangqi, burócrata chino de la dinastía Ming, en una publicación china de 1607. Fuente: Wikimedia

Los siglos XVII y XVIII fueron un periodo de expansión, estructuración y consolidación misionera en los territorios de ultramar, especialmente en América. La Compañía de Jesús jugó un papel clave en la colonización española, conteniendo la expansión portuguesa a lo largo de una frontera poco definida, viajando por el territorio y fundando misiones en las zonas limítrofes. El propósito de los jesuitas era aprovechar la fundación de los poblados indígenas, las “reducciones”, para construir una sociedad desde cero alejada de los males y la corrupción moral de la sociedad europea. Las reducciones jesuíticas se convirtieron en poblados comunitarios con estructuras administrativas, económicas y culturas muy avanzadas, basadas en el sincretismo religioso entre las culturas indígena y cristiana.

Sin embargo, la prosperidad e independencia de las reducciones y la beligerancia de los jesuitas contra los cazadores de esclavos y el resto de los colonizadores comenzó a generar malestar en las monarquías europeas a mediados del siglo XVIII. En 1754 los indígenas guaraníes de las misiones jesuíticas se enfrentaron a las fuerzas españolas y portuguesas con motivo del Tratado de Madrid, que redefinía la frontera entre ambas potencias e implicaba cambios en el territorio indígena. Los jesuitas fueron acusados de instigar la resistencia, no solo en las colonias, sino también en Europa. Algunos intelectuales jesuitas habían desarrollado incluso el concepto de tiranicidio, que justificaba el asesinato del rey en el caso de que este se volviese un tirano.

La creciente influencia cultural y política de los jesuitas, sus desacuerdos con los teóricos de la Ilustración y, sobre todo, su voto de obediencia al Papa hicieron que los reyes europeos les consideraran una amenaza para su despotismo ilustrado. En 1758 fueron expulsados de Portugal y sus dominios, y en 1767 de España y sus territorios de ultramar. La fuerte presión de los Gobiernos católicos hizo que el Papa Clemente XIV disolviera a la Compañía en 1773. Algunos jesuitas fueron apresados, otros optaron por convertirse al clero secular. Sin embargo, unos pocos cientos se refugiaron en Rusia, aceptando la oferta de asilo de la zarina Catalina la Grande, que se negó a promulgar el edicto de supresión emitido por el Papa.

El indigenismo latinoamericano: la construcción moderna de Abya Yala

La Compañía de Jesús no fue restituida hasta 41 años más tarde, en 1814. La ideología liberal y anticlerical nacida en la Revolución francesa y consolidada en las guerras de independencia hispanoamericanas amenazaba el poder de la Iglesia y las monarquías europeas. En su lucha por defender el Antiguo Régimen, el Papado devolvió a la vida a su milicia, aunque eso no significa que la Compañía fuera bien recibida. Durante el siglo XIX los jesuitas fueron expulsados de los territorios donde se produjeron revoluciones liberales tanto en Europa como en Latinoamérica: en 1834 de Portugal, en 1848 de Austria, en 1850 de Colombia o en 1852 de Ecuador, entre otros. Pese a todo, la Compañía siguió creciendo en número e influencia a través de su labor educativa y misionera gracias a su cercanía con las élites conservadoras.

Nacer de nuevo: el aggiornamiento

La devastadora desigualdad social y económica consecuencia de la Revolución Industrial hizo que paulatinamente la Compañía de Jesús cuestionara su forma de relacionarse con el mundo. Los intelectuales jesuitas abordaron la cuestión obrera y desarrollaron el concepto de “justicia social”, sentando las bases para la futura doctrina social de la Iglesia. En el contexto de las graves convulsiones políticas a principios del siglo XX y las dos guerras mundiales, los jesuitas mantuvieron una relación ambivalente con los fascismos europeos. Cada vez más cercanos al pueblo y críticos con el poder, la Compañía se puso de lado de la resistencia contra los nazis. En España, tras ser readmitidos por Franco —pues habían sido nuevamente expulsados por el Gobierno izquierdista de la Segunda República—, los jesuitas se unieron al movimiento obrero y sindical, dándole la espalda a la Iglesia católica, que colaboraba con el régimen franquista, y abriendo una brecha con la Santa Sede.

A finales de los años sesenta se evidenció la crisis interna que se vivía en la Iglesia católica. Con el objetivo de renovarla y abrirse al mundo, el papa Juan XXIII convocó en 1962 el Concilio Vaticano II, que reunió a los obispos para debatir y tomar decisiones que diesen respuesta al deseo de aggiornamiento (‘actualización’, en italiano) de las bases cristianas. La polarización política de los obispos complicó los acuerdos, aunque en última instancia triunfó el bando progresista: se promulgó un decreto sobre el derecho de las personas a la libertad religiosa, se abandonó el latín como lengua oficial de culto, acercando la liturgia a las personas, y se declaró la opción preferencial por los pobres y la defensa de los marginados. El Concilio Vaticano II marcó un punto de inflexión en el catolicismo. Y fruto de estos debates surgió en América Latina una nueva corriente cristiana marxista: la Teología de la Liberación, que se posicionó en contra de las dictaduras militares y a favor de los movimientos políticos populares de liberación de los años sesenta, setenta y ochenta.

Inauguración del Concilio Vaticano II en la basílica de San Pedro en 1962. Fuente: Wikimedia

En este contexto, la Compañía de Jesús sufrió una rápida refundación. Encomendados por el papa, los jesuitas se volcaron en el aggiornamiento apoyando a las comunidades eclesiales de base en Latinoamérica y defendiendo la justicia social. Esto significó la apoteosis de la orden, que a mediados de los sesenta llegó a tener más de 36.000 miembros repartidos por el mundo. En este marco es elegido como padre superior el jesuita vasco Pedro Arrupe, que profundizó aún más en el giro progresista de la Compañía, afirmando que existía un vínculo inseparable entre la fe y la promoción de la justicia. En esos años los jesuitas se opusieron a las dictaduras en Argentina, Chile, Colombia, Nicaragua, Honduras y El Salvador, llegando a participar incluso en los movimientos revolucionarios guerrilleros.

La llegada al poder del papa polaco Juan Pablo II en 1978 alteró radicalmente la relación de la Santa Sede con la Compañía. Juan Pablo II, feroz anticomunista, dio un giro a la visión geopolítica del Vaticano, que en plena Guerra Fría se posicionó junto a Estados Unidos en contra de la URSS e incluso fue acusado de colaborar con la CIA. Las tendencias marxistas de los jesuitas y su compromiso con la Teología de la Liberación en Centroamérica les granjeó graves tensiones con el sumo pontífice. El padre Arrupe luchó por conciliar la beligerancia jesuita con el voto de obediencia al papa hasta 1981, cuando sufrió una embolia que le incapacitó. El papa aprovechó el momento de debilidad de la Compañía: intervino en el proceso de elección del nuevo padre general y nombró unilateralmente al anciano jesuita conservador Paolo Dezza como delegado personal, dándole plenos poderes en la orden. Los jesuitas reaccionaron con gran indignación, pero aceptaron con obediencia la decisión papal.

No fue hasta dos años después que el papa permitió convocar nuevas elecciones en el seno de la Compañía. La Congregación General eligió al padre Kolvenbach, un sacerdote neerlandés de perfil bajo, alejado de la Teología de la Liberación y que había vivido hasta entonces en Oriente Próximo. Su misión, cicatrizar las heridas con la Santa Sede, no dio demasiado resultado, pero Kolvenbach lideró la orden durante algo más de dos décadas con prudencia y discreción, evitando nuevos enfrentamientos con la jerarquía eclesiástica. El número de nuevos miembros disminuyó significativamente.

La Operación Cóndor y la persecución de la izquierda en América Latina

La muerte de Juan Pablo II en 2005 no cambió en un inicio la línea política trazada por el Vaticano. Su sucesor, el alemán Benedicto XVI, también conservador, no profesaba gran simpatía por los jesuitas. No extraña así que la elección de un nuevo padre superior jesuita en la línea de Arrupe en 2008, tras la retirada de Kolvenvach, molestara mucho al Papado, y se llegó a rumorear que la Compañía iba a ser intervenida una vez más.

Un jesuita en la Santa Sede

En febrero de 2013 sucedió un hecho histórico: el papa Benedicto XVI renunció al pontificado alegando falta de fuerzas. Los últimos años no habían sido fáciles en la Santa Sede: los escándalos de pederastia y las filtraciones de documentos secretos que involucraban al Vaticano en casos de corrupción parecían haber extenuado al santo padre. Con todo, lo que sucedió a continuación era aún más improbable. Tan solo veinticinco años tras la intervención papal en la Compañía y doscientos años después de su disolución, el cónclave eligió al primer papa jesuita de la historia: el obispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio, en lo sucesivo papa Francisco. Además, Francisco también era el primer papa no europeo de la historia.

Fueron muchas las voces que dijeron que esta elección respondía a un cambio cosmético de la Iglesia orientado a contener la crisis de credibilidad a que se enfrentaba el Vaticano, o incluso un giro puramente estratégico para frenar la sangría de creyentes católicos frente a la Iglesia evangélica en América Latina. Sin embargo, Francisco demostró en poco tiempo su disposición a acometer reformas que devolvieran la fuerza al espíritu del Concilio Vaticano II, atendiendo tanto al interior como al exterior de la Iglesia y a nivel estructural, doctrinal y político.

Reformismo y conciliación vuelven al Vaticano

El alto nivel de despilfarro, unido al déficit estructural del Vaticano y la falta de transparencia en sus cuentas, hicieron que el papa reformara la Curia Romana y lanzara una profunda reestructuración económica y financiera de la Santa Sede. En el ámbito político, Francisco ha seguido una marcada línea progresista haciendo una férrea defensa de los migrantes y el medio ambiente, y enfrentándose abiertamente con partidos de ultraderecha europeos como el italiano Liga o el español VOX por sus posicionamientos xenófobos y racistas. Sin embargo, a nivel doctrinal el papa se ha mostrado tibio en temas sobre los que existía una gran expectativa, como el papel de la mujer dentro de la Iglesia, la homosexualidad, el divorcio y el celibato de los sacerdotes.

Sin duda, abordar estos temas en el seno de la Iglesia no es tarea fácil. Los sectores más rigoristas se han opuesto completamente a la corriente aperturista de Francisco, y el papa parece haber optado por evitar el enfrentamiento directo y mantener un perfil bajo mientras se asegura apoyos. En octubre de 2019, Francisco nombró a trece nuevos cardenales, cada uno de un país diferente y pertenecientes a ocho congregaciones distintas, tres de ellos jesuitas. Estos nombramientos han culminado la renovación del colegio cardenalicio, órgano que brinda asesoría al sumo pontífice y que elige al nuevo papa en caso de fallecimiento o renuncia. La llegada de los nuevos cardenales ha dado a Francisco mayoría absoluta en el cónclave, lo que afianza sus reformas, asegura que su sucesor continúe su línea progresista y le resta poder a los cardenales europeos en la dirección del cristianismo, una religión global.

El futuro de la Compañía

Tras muchas décadas de enfrentamiento con el Papado, la Compañía de Jesús disfruta ahora del beneplácito de la más alta autoridad de la Iglesia, lo que ha supuesto un impulso a sus actividades. Pese a todo, los tiempos han cambiado: la Compañía sigue siendo una de las órdenes católicas más numerosas e influyentes del mundo, pero está muy lejos de contar con los 36.000 milicianos de su época dorada. Según el último censo, de 2013, la Compañía de Jesús está integrada por algo más de 17.000 jesuitas. El acelerado descenso de las vocaciones y el envejecimiento de sus miembros no son fáciles de resolver, aunque esos problemas sean compartidos en general por todas las órdenes religiosas. En España, cuna de la Compañía, los seminarios cierran poco a poco por la falta de novicios.

Geopolítica vaticana del nuevo orden mundial

A pesar de todo, los jesuitas no renuncian a mantenerse en la vanguardia del mundo cristiano. La Teología de la Liberación no está hoy en el centro del debate religioso, pero las desigualdades sociales que dieron lugar a su nacimiento se han agravado. La capacidad de adaptación a los nuevos tiempos de los jesuitas les permite continuar su trabajo educativo y de cooperación internacional, creando redes y apoyándose cada vez más en personal laico. Con más de 4.000 centros educativos, doscientas universidades, más de trescientas ONG y decenas de editoriales, emisoras de radio y think tanks por todo el mundo, la milicia de san Ignacio de Loyola todavía es una fuerza política beligerante que seguirá teniendo un papel fundamental en una Iglesia cada vez más dividida.


Source


Tuesday, July 21, 2020

Servicio Jesuitas a Migrantes: informe "Diez años mirando a otro lado"



Se trata de un trabajo realizado por el área de Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) que hablará de los principales hallazgos y conclusiones del informe, dirigiendo una mirada retrospectiva a sus publicaciones anuales y a las visitas en los centros. La presentación será online y tendrá lugar desde la Universidad de Comillas de Madrid el próximo lunes 6 de julio a las 10:30, hora local.

El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) presentará el informe anual 2019 sobre Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), que lleva por título "Diez años mirando a otro lado", con ocasión de la publicación del décimo informe de la serie.


LEA TAMBIÉN
Se trata de un trabajo realizado por el equipo del área CIE de esta entidad jesuita que hablará de los principales hallazgos y conclusiones del informe, dirigiendo una mirada retrospectiva a sus publicaciones anuales y a las visitas en los centros. La presentación será online y tendrá lugar desde la Universidad de Comillas de Madrid el próximo lunes 6 de julio a las 10:30, hora local.

Durante el año 2019 fueron internadas un total de 6.473 personas en las estructuras CIE, un 18% menos respecto al año anterior, la gran mayoría con un procedimiento de devolución por entrada ilegal. El porcentaje de expulsión desde los CIE se aproximó al 60%, cifra ligeramente más alta que la de 2018; mientras que una de cada tres personas internadas solicitaron asilo desde los centros, una cifra considerablemente superior a la del año previo. Sin embargo, este informe viene marcado por la falta de entrega de cifras por el Portal de la Transparencia: aunque la Administración se escuda en el Estado de Alarma, el plazo de dos meses que fija la ley ya había transcurrido.

Por otro lado, el informe analiza vulneraciones de derechos que se vienen sucediendo en CIE desde su apertura, como deficiencias en la autorización judicial de internamiento, episodios de violencia policial, un caso de suicidio durante el aislamiento, problemas estructurales a pesar de las obras de reforma. También valora el incumplimiento del Reglamento a los 5 años de vigencia y la falta de voluntad política para cerrar los CIE a pesar de los discursos sobre el cambio del modelo policial.

Los equipos del Servicio Jesuita a Migrantes visitaron a un total de 793 personas en 5 CIE peninsulares durante 2019. Entre las vulneraciones detectadas de primera mano, destacan internos que alegan minoría de edad, problemas de acceso al asilo, haber sido objeto de violencia policial o algunas mujeres posibles víctimas de trata y de violencia de género.

Asimismo, los organizadores anuncian que participarán en la presentación del informe: Mª Carmen de la Fuente, coordinadora de SJM; Josep Buades, sacerdote jesuita, principal autor del informe CIE y director de la Asociación Claver-SJM; Iván Lendrino, autor del informe, director de Pueblos Unidos-SJM y coord. del área CIE SJM; y Ana Bosch, autora del informe, coordinadora área CIE en Pueblos Unidos-SJM.




Saturday, May 16, 2020

Jesuitas llaman a combatir la irregularidad administrativa de los migrantes con medidas urgentes


Europa Press
On 5 de mayo de 2020, 11:14



El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) ha presentado un decálogo de medidas urgentes para combatir la irregularidad administrativa de las personas migrantes durante la pandemia del cotronavirus. Entre otras cosas, propone flexibilizar los criterios para la concesión de renovaciones de autorizaciones de residencia y trabajo, o que se otorguen autorizaciones de residencia por circunstancias excepcionales y de interés público.

Según la entidad, en un momento de crisis social, económica y sanitaria excepcional, el trabajo de las administraciones públicas “debe estar enfocado con especial ahínco en la inclusión social de todas las personas, sobre todo de aquellas en situación de vulnerabilidad”. “En el caso de la población migrante, el objetivo de inclusión será difícilmente alcanzable si no va aparejado con una regularización de su situación administrativa”, tal y como ha destacado el SJM.

En este contexto, ha propuesto un decálogo de medidas urgentes enfocadas “en prevenir la irregularidad administrativa sobrevenida, fomentar la regularización de perfiles vulnerables o que tienen un relación laboral informal, y evitar que la irregularidad sea un obstáculo en los próximos meses para el respeto y defensa de los derechos humanos de las personas migrantes”.

En primer lugar, insta al Ministerio del Interior a que dicte una instrucción pública a todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para no incoar procedimiento sancionador alguno por infracción de la Ley de Extranjería basado en estancia irregular, al menos hasta la finalización del plan de transición de la nueva normalidad anunciado por el Gobierno. De esta forma, según el SJM, “las personas migrantes en situación irregular podrían salir a la calle sin miedo a ser detenidas”.

También pide conceder de manera acelerada todas las solicitudes de autorizaciones iniciales de residencia que no sean manifiestamente infundadas, así como las renovaciones de autorizaciones de residencia que estén pendientes de tramitar.

Además, recomienda dictar un protocolo claro de retorno a España para todos aquellos extranjeros residentes legales que quedaron atrapados fuera de España al decretarse el Estado de Alarma o que salieron del país siguiendo las recomendaciones de los servicios consulares de su país de origen.

Por otro lado, con el objetivo de evitar irregularidades sobrevenidas, SJM aboga por “flexibilizar” durante un período transitorio amplio no menor a 12 meses, los criterios del artículo 71 del Reglamento de Extranjería para la concesión de renovaciones de autorizaciones de residencia y trabajo. En concreto, “rebajando los criterios de períodos mínimos de cotización y manteniendo un criterio flexible respecto a la necesidad de un contrato de trabajo en vigor”.

También exige “activar el mecanismo previsto en la Disposición Adicional Primera del Reglamento de Extranjería” y “dictar criterios y procedimientos para otorgar autorizaciones de residencia de manera extraordinaria por las actuales circunstancias sociales”.

En sexto lugar, llama a “conceder de manera prioritaria y preferente las autorizaciones de residencia por razones humanitarias, aplicando de manera flexible el artículo 126.3 del Reglamento de Extranjería para otorgar este tipo de autorizaciones a aquellos extranjeros que no puedan volver a su país a tramitar el visado correspondiente” debido a las circunstancias actuales.

SJM también pide que se otorgue autorizaciones de residencia por circunstancias excepcionales y de interés público, haciendo una interpretación amplia y ajustada a las circunstancias actuales de ‘razones de interés público’, en aplicación del artículo 127 del Reglamento de Extranjería y el artículo 6.4 y de la Directiva 2008/115/CE.

Además, defiende que se conceda la prórroga a las autorizaciones por circunstancias excepcionales con base al artículo 130 del Reglamento de Extranjería y la Jurisprudencia reciente que reconoce la posibilidad de prórroga de todas las autorizaciones por circunstancias excepcionales.

Asimismo, propone consolidar los mecanismos jurídicos que eviten la irregularidad sobrevenida de jóvenes extutelados por una entidad pública. Para el SJM, estas figuras jurídicas deben ser “lo suficientemente flexibles para permitir tanto un proyecto formativo como una inserción en el mercado laboral”.

La entidad también recomienda “dictar órdenes a los cuerpos policiales encargados de documentación de extranjeros para que exista un protocolo para reconocer la efectividad del silencio administrativo positivo en los procedimientos de renovación y se realice el trámite de documentación ágilmente”





Noviciado Jesuita 2014: Sazón de Jesuita (Parte 1)

Wednesday, April 22, 2020

"Estamos llamados a echarnos al hombro las estructuras mundiales enfermas para curarlas"


"La pandemia ha descubierto de un modo inesperado cómo hemos organizado nuestra convivencia"

Arturo Sosa, sj.: "Estamos llamados a echarnos al hombro las estructuras mundiales enfermas para curarlas"



Arturo Sosa, superior general de los jesuitas en el mundo SIC


"Sin rebajar nada a tanto sufrimiento, tanto dolor que ella ha producido, desearía que la muerte injusta de decenas de miles de seres humanos a causa de la pandemia pueda abrir nuestros ojos a otras muchas situaciones en las que mueren también decenas de miles de seres humanos sin que nos ocupemos de ellos"

El General de los jesuitas, filósofo, teólogo y doctor en Ciencias Políticas anima a no retomar la vieja normalidad tras la pandemia, sino a dedicar "nuestra energía a los esfuerzos reales, sistemáticos y compartidos para cambiar la estructura de injusticia que caracteriza el mundo actual"

"El colapso de los servicios sanitarios con ocasión de la pandemia puede abrirnos los ojos a los millones de seres humanos permanentemente desatendidos en sus condiciones de vida e impedidos de una vida sana y de ser curados cuando lo necesitan"

"Hay enormes diferencias en las condiciones en las que padecemos la pandemia. La lección que se puede derivar de esta tormenta puede ser muy diversa según la barca en la que se atraviesa. Otra vez los más pobres resultan los más afectados"


20.04.2020 | Juan Salvador Pérez

(Revista Sic).- En esta entrevista contamos con las reflexiones del padre Arturo Sosa s.j, sacerdote jesuita venezolano, superior general de la Compañía de Jesús en el mundo. Filósofo, teólogo y doctor en Ciencias Políticas. Fue director de la Revista SIC (1979-1996) y del Centro Gumilla (1985-1994). Superior de la Compañía de Jesús en Venezuela (1996-2004) y Rector de la Universidad Católica del Táchira.

Una pandemia nos pone cara a cara con la muerte, por más «de gripe» que la queramos maquillar… C. S. Lewis nos aconsejaba que cuando llegase el final, dejásemos que este nos encuentre haciendo cosas sensibles y humanas (rezando, trabajando, enseñando, leyendo, escuchando música, bañando a los niños, jugando al tenis, conversando con los amigos y una cerveza en la mano), y no amontonados y muertos de miedo. Pero hoy, sin duda, estamos todos más en lo segundo que en lo primero, ¿por qué?

Más bien nos pone cara a cara con la vida que tenemos. Nos descubre de un modo inesperado cómo vivimos, cómo hemos organizado nuestra convivencia, cuáles han sido las motivaciones reales para decisiones tomadas en el pasado que hacen más difícil afrontar con éxito una crisis como la que desata una pandemia. Una crisis que descubre la crisis de humanidad, del tipo de sociedad en el que vivimos y hemos llegado a considerar normal.


Domingo de Ramos en cuarentena


Se le teme a la muerte de esa “normalidad”, a la que parece que muchos quisieran volver lo antes posible sin considerar lo que la crisis de la pandemia ha descubierto como componentes de la injusticia estructural de la sociedad y el mundo en el que vivimos.

Esta pandemia no es el fin de la historia ni el final de la vida humana. Sin rebajar nada a tanto sufrimiento, tanto dolor que ella ha producido, desearía que la muerte injusta de decenas de miles de seres humanos a causa de ella pueda abrir nuestros ojos a otras muchas situaciones en las que mueren también decenas de miles de seres humanos sin que nos ocupemos de ellos ni de las injusticias que las causan. Por ejemplo, el colapso de los servicios sanitarios con ocasión de la pandemia puede abrirnos los ojos a los millones de seres humanos permanentemente desatendidos en sus condiciones de vida e impedidos de una vida sana y de ser curados cuando lo necesitan.

Para que el final nos encuentre haciendo cosas sensibles y humanas, nuestra vida tiene que estar llena de humanidad en las cosas sencillas de cada día, pero también puede encontrarnos dedicando nuestra energía a los esfuerzos reales, sistemáticos y compartidos para cambiar la estructura de injusticia que caracteriza el mundo actual, que impide que la mayoría de los seres humanos no puedan tener una vida digna, que amenaza la suerte del medio ambiente, de la naturaleza y de la humanidad del único planeta que tenemos.


Cristo del Corcovado. Homenaje al personal sanitario


Pareciera que uno de los principales «enfermos» del Covid–19 es el Sistema de Libertades. El protocolo asumido por los países es el del confinamiento, la cuarentena general obligatoria, el sitio de las ciudades, prohibiciones, en fin… el autoritarismo ante la crisis, como única forma de manejo de la situación ¿acaso no era posible mantener el Sistema de Libertades en pleno? ¿No somos capaces de ser obedientes y libres a la vez?

Tampoco la crisis de la democracia, la fragilidad del compromiso ciudadano o los brotes de anti-política, de nacionalismos miopes y la multiplicación de los liderazgos personalistas que propician el autoritarismo son producto de la pandemia Covid-19. Ella ha servido para que veamos más claros estos preocupantes signos presentes en los regímenes políticos en diversas partes del mundo.

Las medidas tomadas por la mayoría de los gobiernos tienen sentido para combatir una amenaza hasta ahora desconocida. Ejercer la autoridad para ayudar a preservar la vida no contradice un sistema de libertades si es ejercida por gobiernos democráticamente legítimos. Ciudadanos conscientes de la necesidad de contribuir al Bien Común que significa atender la salud y la vida de la población pueden entender y acatar este tipo de medidas sin sentir amenazada su libertad. Un gobierno democráticamente legítimo puede tener una relación con sus ciudadanos que le permita ejercer esta autoridad en virtud de la responsabilidad con la que ha sido investido por los propios ciudadanos en un ambiente de comunicación libre y fluida que permita un acatamiento consciente de medidas razonables aunque supongan sacrificios.

"Es la ocasión de renovar la conciencia democrática, de pensar una estrategia de reiniciar la producción de bienes y servicios que incluya a los 'descartados'"

Otra cosa es, como lamentable sucede, aprovecharse de la pandemia para acelerar la tendencia personalista y autoritaria de un gobierno con escasa legitimidad democrática. O aprovecharse de la pandemia para buscar aumentar el influjo de un determinado Estado en la correlación de fuerzas en el mundo.

Desde una conciencia ciudadana global, es decir, sintiéndonos ciudadanos del mundo porque conscientemente nos comprometemos a contribuir al Bien Común de la humanidad, la pandemia puede ser una ocasión para ir más allá de acatar la medidas razonables, para evitar una expansión que la haga inmanejable y proponer cambios significativos en el sistema económico, político y social dominante en el mundo de hoy. Es la ocasión de renovar la conciencia democrática, de pensar una estrategia de reiniciar la producción de bienes y servicios que incluya a los “descartados” y acelere las medidas necesarias para revertir el deterioro del medio ambiente. Es una ocasión para promover la libertad de pensamiento y la libertad de expresión, de abrir las puertas de una educación integral y de calidad a millones de jóvenes que la desean y renovar los sistemas educativos para ponerlos a la altura de las exigencias de los jóvenes de hoy y las futuras generaciones.

Quisiera retomar aquel viejo y conocido dilema de Epicuro, ante todo este revuelo de pandemia. «O Dios no quiso o Dios no pudo evitar el mal en el mundo», en cualquiera de estas dos premisas, el ser humano se cuestiona al final la existencia de Dios, o al menos la existencia de un Dios bueno y todopoderoso, pero nosotros los creyentes insistimos en que Dios es Amor (Deus caritas est) ¿cómo nos mantenemos allí?



Movimientos restringidos ante la epidemia de coronavirus ANSA


A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado (Jn 1,18). Este versículo del prólogo del IV evangelio es mejor punto de partida para esta pregunta que el llamado “dilema de Epicuro”, pues no ha sido comprobado que lo haya formulado, en todo caso, si lo hizo fue mucho antes de la existencia de Jesús.

Detrás de la palabra de “dios” se esconden muchas idolatrías y no pocas ideologías que manipulan a los seres humanos usando un lenguaje aparentemente religioso. Por eso es necesario empezar por preguntarnos de qué “dios” estamos hablando. Si se trata del Dios de Jesús, a quien él reconoce como Padre misericordioso y nos lo revela a través de dedicar la vida a hacer el bien y entregarla por amor en la Cruz, condenado por los representantes de otros “dioses”, entonces, es fácil encontrar a Dios al lado de nosotros en esta pandemia, al lado de quienes han sido contagiados, de quienes los cuidan de tantísimas maneras o toman decisiones buscando evitar su expansión.

La pandemia ha abierto nuevas ventanas para descubrir el compromiso de Dios con la humanidad a lo largo de toda su historia. Un Dios que nunca ha sido indiferente a la condición humana y escogió el camino de la encarnación en la pequeñez de un pequeño pueblo y una familia pobre para mostrar el camino de la liberación humana desde el amor. Un Dios que no cesa de actuar en la historia, pero que depende de que nosotros nos demos cuenta de su presencia actuante, y escojamos esa forma de vida y acción para hacer de la historia humana una historia de amor que salva.


Favelas


No pocas han sido las pestes que han azotado a la humanidad y han cambiado el rostro de la vida de los seres humanos, su comportamiento social… Pero sobre todo destaca la conducta de los cristianos ante estas circunstancias. En 1591, Luis de Gonzaga se echa encima a aquel enfermo gravísimo que se encuentra tirado en la calle y lo lleva hasta el hospital, contagiando así el tifo que lo mataría. ¿Qué significa para el cristiano de hoy echarnos al hombro a ese enfermo?

En primer lugar, significa cuidar efectivamente a todos los enfermos, digo a todos los que se han contagiado del Covid-19, pero también a todos los aquejados por toda clase de enfermedades que nadie atiende en todas partes del mundo. Esta pandemia ha puesto de manifiesto los límites de los sistemas de atención a la salud que dejan por fuera a miles de millones de personas que siguen muriendo de enfermedades curables por ausencia de que alguien, la sociedad, se los eche al hombro.

Además, como cristianos, estamos llamados a echarnos al hombro las estructuras mundiales enfermas para curarlas, es decir, estamos llamados a comprometernos eficazmente en la transformación del actual orden mundial, que muestra cada día más sus limitaciones para crear las condiciones de una vida humana digna para todas las personas, todos los pueblos y sus culturas.

"La lección que se puede derivar de esta tormenta puede ser muy diversa según la barca en la que se atraviesa"

Boccaccio comienza su novela Decameron (1352) –precisamente saliendo de la Peste Bubónica que asoló Italia– con esta frase: «Humano es apiadarse de los afligidos». ¿Será la humanidad más solidaria después de superada esta pandemia? ¿Habremos aprendido la lección?

No podemos ser ingenuamente optimistas ni pensar que la percepción de la pandemia automáticamente nos une. En alguna parte, que no recuerdo en este momento, leí que la humanidad está en la misma tormenta, pero no todos en el mismo barco. Hay enormes diferencias en las condiciones en las que padecemos la pandemia. La lección que se puede derivar de esta tormenta puede ser muy diversa según la barca en la que se atraviesa. Otra vez los más pobres resultan los más afectados.

La pandemia está siendo aprovechada por algunos para consolidar su poder o hacer crecer sus beneficios particulares en muchos terrenos de la vida. Otros han reforzado sus egoísmos o han confirmado sus miradas discriminadoras. Muchos se han hecho preguntas que no saben responder. Es también responsabilidad de quienes nos sentimos discípulos de Jesucristo, el crucificado-resucitado, no dejar pasar esta ocasión para entender mejor la misión a la que hemos sido convocados y comprometernos en buscar y hallar nuevos modelos de relaciones entre los seres humanos y con el medio ambiente y dedicarnos con todas nuestras energías a ponerlos en práctica.


Cristo del coronavirus

Contenido relacionado

El general de los jesuitas envía un mensaje de esperanza y unidad para frenar la pandemia: Arturo Sosa: "El COVID-19 nos está mostrando que somos una sola Humanidad"




Los jesuitas aclaran su participación en la iniciativa “#Mascarillaxvida” que auspicia la alcaldía del DN


Los jesuitas aclaran su participación en la iniciativa “#Mascarillaxvida” que auspicia la alcaldía del DN

Por El Día
-16 abril, 2020


La mascarilla debe quedar cómoda para evitar tocarla frecuentemente con las manos.

SANTO DOMINGO.-La compañía de Jesús ponderó hoy la iniciativa de la Alcaldía del Distrito Nacional de distribuir mascarillas, empero, precisó que aceptó participar en la actividad en barrios marginados y bajo condiciones específicas.

Mediante un comunicado, los jesuitas explican que el 14 de abril la prensa nacional informó que la “Alcaldía del Distrito Nacional entregará 1 millón de mascarillas y guantes”.

«El alcalde del Distrito Nacional, David Collado, anunció que esta acción era fruto del acuerdo público-privado “Santo Domingo Aliado”, conformado por un grupo de empresas que donaron recursos para este fin. Explicó que la entrega vendría acompañada de una campaña de educación sobre el uso de mascarillas y guantes, el distanciamiento social y otras medidas de higiene para evitar posibles contagios», indica el comunicado de los jesuitas.

Señala que en esa misma información de la alcaldía se establecía que los insumos serían entregados al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el cual canalizaría los materiales con los sacerdotes jesuitas.

Dijo que no obstante, hoy jueves 16 de abril, apareció en varios periódicos una portadilla con la publicidad “¡Ponte el Flow!, #Mascarillaxvida. Un millón de mascarillas para la Capital”.

La propaganda precisa que “el PNUD mediante un estudio identificará los sectores marginados de la ciudad e iniciará la distribución este viernes 17 de abril del 2020 vía los jesuitas, Compañía de Jesús”.

Sobre este asunto, la Compañía de Jesús aclara lo siguiente:

-Valoramos como muy positiva esta iniciativa.

– La Compañía de Jesús ha aceptado la invitación para participar de este proyecto específicamente en los territorios de las parroquias acompañadas por los jesuitas en los barrios La Ciénaga,

Guachupita, Los Guandules, 27 de Febrero, El Manguito y La Yuca, con las cantidades de

materiales que le sean asignadas tomando en cuenta el número de personas residentes en dichos barrios.

– La Compañía de Jesús se dispone a realizar esta labor como parte de las acciones de respuesta a la pandemia que viene realizando en conjunto con la pastoral social de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

– Solo daremos inicio a la distribución de estas donaciones cuando estén listos los mecanismos e instrumentos educativos que han prometido los promotores de esta iniciativa, y exclusivamente en los territorios mencionados arriba.

-Solo nos comprometemos a distribuir mascarillas de tela. Entendemos que la distribución de los otros tipos de mascarillas ha de ser coordinada directamente con las instancias correspondientes del Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud.




Sunday, April 5, 2020

Los jesuitas, la otra militancia



Esto de aparecer como “soldado” de una causa no es sólo patrimonio de algunas facciones políticas. El nuevo Papa proviene de una orden, la Compañía de Jesús, que se formó originalmente como una organización mística combatiente.

El “militante” alude hoy al partidario de una ideología política. Sin embargo, el sentido etimológico del término, según la Real Academia Española, lo vincula estrechamente a “militar”.

Aunque el vocablo ha sido despojada de esta connotación castrense –se puede militar tanto en un partido político como en un club deportivo-, no debe perderse de vista su trasfondo bélico.

Militante es el participio activo del verbo militar. Y el verbo militar significa servir en la guerra o en la milicia. He aquí el sentido primario, el lazo ancestral, de la palabra en cuestión.

La lingüista Ivonne Bordelois dice que todas las palabras tienen un aura, enlazada con su pasado primigenio. La etimología, así, puede decir semánticamente mucho más que el uso corriente.

Ciertos sentidos preciosos –o terribles- se van escapando con el correr del tiempo. Y siempre es interese rescatar el arquetipo esencial que contenía originariamente el término.

La llegada al papado del cardenal Jorge Bergoglio significa el encumbramiento en la Jefatura de la Iglesia Católica de un jesuita. Es decir de alguien que proviene de las filas de una orden religiosa que en su origen actuó como un verdadero ejército en defensa del catolicismo.

Fundada por el noble y militar vasco Ignacio de Loyola en 1536, la llamada “Compañía de Jesús” fue creada como respuesta no institucional a la reforma protestante en su veloz avance por Europa en el siglo XVI.

La obediencia ciega al papa y la disciplina militar –la mayoría de sus integrantes entonces eran hombres de armas- fueron su sello fundacional “para seguir y cargar la cruz de Jesús” como “soldados” de la Iglesia.

Ese lema aún se trasmite tanto en los seminarios como en los colegios que los jesuitas tienen en más de 120 países del mundo. En realidad, en su origen la Compañía de Jesús fue un ejército sin espadas.

El ariete que utilizó no fueron propiamente las armas, sino la lucha en el campo de la cultura y la educación. Donde llegaron, los jesuitas fundaron colegios, universidades, bibliotecas y seminarios.

En América, la educación estuvo acompañada de innovadores sistemas de explotación agraria que asociaba a los pueblos originarios, sobre todo guaraníes. Las llamadas Misiones Jesuíticas se asentaron así en áreas comprendidas entre los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay.

El poder jesuita se expandió por Europa y todo el mundo. Sus miembros se ganaron el favor de las elites europeas, logrando gran influencia en los centros de decisión. Hasta que cayeron finalmente en desgracia.

Fueron expulsados de todos lados por parte de los gobiernos, al tiempo que el mismísimo Papa Clemente XIV dispuso que la orden fuese disuelta en 1773, una suspensión que se prolongó durante 40 años.

El declive jesuita coincidió con la expansión de la masonería, una organización que propició el avance del Iluminismo, y que estaba en guerra abierta contra la monarquía y el papado.

En los últimos años los miembros de la Compañía de Jesús se acercaron a grupos provenientes de la izquierda marxista. De esta alianza surgió la llamada “teología de la liberación”, una suerte de mixtura entre el cristianismo y el comunismo.

Como sea, los jesuitas se vieron siempre a sí mismos como un grupo militante que iba a la guerra.




Saturday, April 4, 2020

#SemanaSantaenCasa, la propuesta jesuita para vivir esta Pascua





(Jesuitas)


La Semana Santa es un momento central de la vida de los cristianos y cristianas. En nuestras comunidades acostumbramos a tener durante estos días una serie de vivencias personales y comunitarias que marcan profundamente nuestra vida espiritual.

¿Cómo celebrar la Pascua en el contexto actual? Estamos obligados a mantener un aislamiento que nos impide compartir comunitariamente las celebraciones y expresiones de fe del modo en que lo hacemos habitualmente.

La Compañía de Jesús ha preparado una propuesta para vivir la #SemanaSantaenCasa, buscando el modo de transformar en oportunidad los límites del confinamiento, con dos actitudes fundamentales: sencillez y profundidad.

Esta propuesta combina la retransmisión en directo de los oficios del Triduo Pascual con reflexiones diarias que, en fomato de vídeo, introducirán el sentido de cada día. Además, se realizará una oferta de materiales específicos dirigidos a grupos y comunidades de jóvenes, a familias y al mundo de las procesiones.

El material y las propuestas se podrán seguir a través de:
el canal de Instagram @serjesuita que va a proporcionar cada una de las propuestas siguiendo el horario que sugerimos el Canal Youtube Jesuitas ESP desde el que se realizarán las retransmisiones de los oficios y se publicará la inspiración diaria.
la página web www.infosj.es desde la que se podrá acceder a los contenidos y materiales que ponemos a disposición de comunidades y familias.

Concretamente, invitamos a las personas que quieren sumarse a #SemanaSantaenCasa a seguir este horario básico orientativo:
A partir de la 10.00h, encontraréis en nuestro Canal Youtube un vídeo con la inspiración del día, a modo de introducción de la jornada, de Jueves Santo a Domingo de Pascua inclusive. Se encargarán de ofrecer estas reflexiones los jesuitas Carlos Domínguez y Dani Villanueva, Lola Vegas, esclava del Sagrado Corazón de Jesús y Mariola López, religiosa del Sagrado Corazón.
De 12.00h a 14.00h se invita a compartir unos momentos en grupo a través de encuentros online con las propias comunidades cristianas, grupos, parroquias…
De 16.00h a 18.00h es el momento para materiales específicos. Se están preparando actividades adecuadas para las familias con hijos/as pequeños que encontraréis en semanasantaencasa.es, y la red MAG+S lanzará propuestas para los grupos de jóvenes. Por su parte, el equipo de jesuitas que forma VocesSJ acompañará estos días con el proyecto “La procesión va por dentro”, que ofrecerá en su canal youtube vídeos que ahondan en las tradiciones de Semana Santa más emblemáticas de nuestro país.
A las 18.30h tendrá lugar la celebración de los oficios del Jueves y el Viernes Santo, en retransmisión en directo desde la Parroquia de San Francisco de Borja de Madrid. En el caso de la Vigilia Pascual del Sábado, será a las 21:30h.
Y a las 22.15h se celebrará la Hora Santa del Jueves, también desde la misma Parroquia. Los otros días planteamos a esta hora realizar un rato de silencio y oración, en familia.

Además, el martes 7 de abril a las 18:00h se celebrará una ceremonia penitencial y el Domingo de Pascua, la retransmisión de la Eucaristía, en horario aún por determinar.

Vigilia de oración “desde casa al corazón del mundo”, el viernes 3 de abril

Como previa a la Semana Santa, este viernes 3 de abril se retransmitirá una vigilia de oración, en la que participarán diversos testimonios. Se trata de una iniciativa que está organizada por el sector social de la Compañía de Jesús en España y que pondrá el acento en las personas más vulnerables, buscando transmitir esperanza y búsqueda de sentido. Se podrá seguir en el Canal Youtube, en este enlace.

Pascua Familiar

La propuesta de Pascua Familiar empieza ya este viernes, 3 de abril, hasta el Domingo de Pascua y se podrá encontrar a partir de mañana en la web www.semanasantaencasa.es.

Quiere fomentar el espacio del hogar y las relaciones familiares para vivir este tiempo de Semana Santa, recuperando el espíritu de las iglesias domésticas.

La iniciativa se dirige a toda la familia y se compone de una actividad diaria sencilla, de unos 30-45 minutos, con símbolos y gestos. Se incluyen también actividades pensadas para los más pequeños. Se trata sobretodo de potenciar el espacio físico del hogar, prescindiendo de lo online, tan presente estos días, y buscando la calidez de una comunicación más cercana.

#SemanaSantaenCasa con MAG+S

Muchos jóvenes se han quedado este año sin la posibilidad de celebrar juntos la Pascua Joven, como es habitual. Se trata de encuentros en los que lo comunitario es fundamental. Es por ello que la Pastoral MAG+S quiere ofrecer a los jóvenes de nuestra red la posibilidad de tener un espacio donde compartir lo vivido estos días, a pesar de las dificultades.

La propuesta para jóvenes se va a trazar en dos momentos: los Círculos MAG+S online, como dinámica en grupo y la Actividad MAG+S, una actividad diaria que invita a salir de la pantalla y profundizar individualmente en los miesterios de Semana Santa.

Encontraréis información sobre cómo participar en estas actividades en la página web www.magis.es.

“La procesión va por dentro”

Ante la suspensión de las procesiones de Semana Santa, este proyecto impulsado por un grupo de entusiastas y amantes de la Semana Santa, ofrecerá una decena de vídeos que se publicarán entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección en el canal Youtube Voces SJ.

Se trata de unas piezas que, a través de la palabra, la imagen y la música, ahondan en las vivencias de las semanas de Pasión más emblemáticas de nuestro país: desde las tradicionales procesiones castellanas de Valladolid o Segovia hasta las que emanan sentimientos más multitudinarios como la de Sevilla o Málaga, amén de la entrega de los desfiles de Murcia, entre otros.





Saturday, March 14, 2020

Los jesuitas y China, un largo camino de Matteo Ricci al papa Francisco


25/02/2020 Vaticano


El misionero italiano Matteo Ricci marcó una época en el siglo XVI y se convirtió en el gran exponente del catolicismo en Oriente.

Hernán Reyes Alcaide, corresponsal




El acercamiento entre el Vaticano y China que proponen el papa Francisco y el presidente Xi Jinping, y que podría tener un punto de inflexión histórico en 2020, puede convertirse en el hecho más reciente de una histórica relación entre los jesuitas y el gigante asiático.

Las dos partes han insistido en la correlación que hay entre el Papa argentino y el misionero italiano Matteo Ricci, quien marcó una época en el siglo XVI y se convirtió en el gran exponente del catolicismo en Oriente.

Quién fue Matteo Ricci

Nacido en Italia en 1552, Ricci fue en 1582 el primer jesuita que obtuvo el permiso para entrar en China, inaugurando una primera época de apertura del gigante asiático hacia la Compañía de Jesús que terminó con la prohibición dispuesta en 1773.

Habría que esperar hasta 1842 para que se iniciara el segundo período de estabilidad para los jesuitas. En su momento, Ricci fue el primer occidental en entrar en la Ciudad Prohibida, y al que se le permitió ser enterrado en suelo chino tras su muerte en 1610. En ese entonces, había en China 2.500 católicos.

Ricci nos enseña que es necesario entablar un diálogo con China, porque es una acumulación de sabiduría y de historia”

papa FranciscoFue el propio Francisco quien en 2016 se encargó de marcar la continuidad entre su política con Beijing y la misión de Ricci.

"La experiencia de Ricci nos enseña que es necesario entablar un diálogo con China, porque es una acumulación de sabiduría y de historia. Es una tierra bendecida con muchas cosas", planteó en una histórica entrevista al Asia Times.

El jesuita Antonio Spadaro, actual director de la revista cultural más antigua de Italia, La Civilta Cattolica, y estrecho colaborador de Francisco, apunta la línea que une a Ricci y a la Compañía con el acercamiento a China.

"En el corazón de cada Jesuita está China. Matteo Ricci era un hombre formado en la cultura renacentista y, absorbiendo la cultura europea, decidió ir a China y esto le permitió dialogar con la cultura de este gran país: se enamoró de ella, la absorbió. Y los Jesuitas después de él elaboraron, aprendieron esta cultura, incluso el confucionismo, y la transmitieron a Europa. Es decir, de alguna manera, han llevado a cabo la sinización - asimilación lingüística o cultural de conceptos del idioma y la cultura de China- a Europa", según Spadaro.


El acercamiento a China



"Francisco sigue en China las huellas de su hermano Matteo Ricci", había planteado al inicio del pontificado de Bergoglio el obispo Gianfranco Vecerrica, conocedor de la relación sino-vaticana.

Del lado chino los paralelismos trazados son similares. Fue el Global Times, la versión en inglés del periódico oficial chino, el que definió a Francisco como "el primer Papa Jesuita" y lo vinculó directamente a Matteo Ricci diciendo que este hombre, como su predecesor, tenía una relación y tiene una relación muy flexible y dinámica para la evangelización, capaz de amar a su pueblo.

En la misma línea de resaltar la larga tradición jesuita en China se expresó el canciller del Vaticano, el arzobispo inglés Paul Gallagher.

"El método que en el pasado hizo posible un encuentro fructífero entre el mundo cristiano y el mundo chino fue la inculturación de la fe a través de la experiencia concreta del conocimiento, la cultura artística y la amistad con el pueblo chino", planteó.

"A este respecto, sigue siendo ejemplar la tarea de misioneros como Alessandro Valignano, Matteo Ricci, Giuseppe Castiglione y muchos otros, que deseaban abrir el camino al catolicismo con formas chinas, sólidamente arraigado en el corazón del Reino Medio para proclamar el Evangelio de Jesucristo desde una perspectiva totalmente china", agregó.